El ex presidente Vázquez fue premiado
La contaminación y los
recursos humanos,
preocupación de la XlX Jiap

Entre los días 11 y 13 de agosto se realizo las XlX Jornadas Informáticas del Uruguay 2010, Las JIAP son un evento anual de la Asociación de Informáticos del Uruguay.  Al ser inauguradas, se otorgo un premio al ex presidente Tabaré Vázquez. Es un premio que reconoce a quienes han contribuido a acortar la brecha digital, a quienes han fomentado la difusión de la tecnología y se han ocupado de realizar actividades para que la misma alcance a más ciudadanos.

 

Como símbolo para el premio a la “Inclusión Digital”, se ha elegido el “Faro de Alejandría”, para representar a todas aquellas personas que – con su actividad – han marcado el camino para el desarrollo y la evolución de las tecnologías en nuestro país. “Todos los faros indican el camino. El de Alejandría es el faro más famoso, el que marcó el camino al conocimiento de la antigüedad”,  dijeron los organizadores. El diseño fue encargado al

reconocido escultor uruguayo – Claudio Podestá.

 

“El premio que otorgamos es a quienes han desarrollado una actividad firme y sostenida para contribuir con el desarrollo tecnológico y la difusión de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones”, agregaron las autoridades de las Jiap.

Lo que sigue a continuación son las palabras del Dr. Tabaré Vázquez y de Luís Amil, presidente de ASIAP

 

El premio fue entregado por el Ing. Miguel Brechner; “La verdad, para mi es un placer, un orgullo y – simplemente – creo que si hay alguien en este país que merece este premio en cuanto a la inclusión digital, es el Dr. Tabaré Vázquez. No sólo por haber hecho de esto un plan nacional de alcance total y por lo que lleva cubierto, sino por haber asumido el lirismo de hacerlo. Yo creo que en el año 2006 – cuando el Dr. Vázquez anuncia este plan – la mayoría del Uruguay creía que esto no era posible y él decidió que se iba a hacer y así se hizo. Creo que esto es lo importante, no sólo desde el punto de vista de la inclusión, sino de tomar los riesgos y jugársela”.

 

Palabras del Dr. Vázquez al recibir el premio.

Como comprenderán, para mi es un altísimo honor estar aquí, junto a tantos queridos uruguayos, amigas y amigos, todos.

 

Como ustedes saben muy bien, hay momentos en nuestras vidas en que los acontecimientos que nos llegan y nos impactan fuertemente – de manera positiva o de manera negativa, pero que constituyen un fuerte impacto – a veces es difícil expresarlos, mencionarlos o jerarquizarlos con palabras. Por lo menos – a mi – me resulta extremadamente difícil expresar con palabras lo que estamos sintiendo. Y lo que estamos sintiendo – en este momento – es muy particular. Es muy particular, realmente trascendente e importante en este momento de nuestra vida. Por eso voy a ser breve, voy a ser extremadamente breve.

 

Pero no quiero dejar pasar esta oportunidad para decir que primero es lo primero, como decimos siempre. Y lo primero es agradecer a quienes decidieron otorgar – a las autoridades de este congreso – al “Plan Ceibal” esta tan importante distinción. Y cuando digo otorgar al “Plan Ceibal”, no me equivoco. No digo “otorgar a mi persona”, sino otorgar al “Plan Ceibal”, esta distinción. Porque si algo es el “Plan Ceibal” – realmente - es el faro que pauta y que marca el camino que tenemos que seguir buscando y llevando adelante entre todos los uruguayos, sin distinciones. Por tanto el agradecimiento tiene que estar presente.

 

Además de agradecer – reconocer, quiero – en ese sentido – expresar también lo más claramente posible, que en este “Plan Ceibal”, quien habla fue – simplemente – un instrumento, un engranaje, de esa maquinaria tan importante que se puso en marcha para que el “Plan Ceibal” llegara a culminar como culminó, exitosamente.

 

Por tanto, voy a recibir esta distinción – que tanto nos honra – en nombre de quienes integraron el equipo de gobierno anterior, que apoyaron fuerte y fervorosamente el desarrollo del “Plan Ceibal”. Y como no puedo nombrar a todos, voy a elegir a una figura que nos representa a todos, que fue la idea, que fue la acción, que fue – no sólo el verbo, sino también - la conjugación de esfuerzos y de entrega para que el “Plan Ceibal” saliera adelante. Esa persona está aquí con nosotros y es el Ing. Miguel Brechner, a quien (aplausos)…

 

Pero si bien ese equipo tuvo un rol importantísimo en el desarrollo del “Plan Ceibal”, el actor fundamental del “Plan Ceibal”, quien sustentó al equipo, quien le dio respaldo, le dio base, le dio fuerza, le dio proyección hacia el futuro, fue la enorme mayoría del pueblo uruguayo que  - tácitamente, explícitamente – apoyó al “Plan Ceibal”. Pero que también muchas veces en distintos ámbitos – familiares, sociales, laborales – apoyó a este “Plan Ceibal” irrestrictamente. Este “Plan Ceibal” lo hizo el pueblo uruguayo. Y lo hizo con su apoyo, con su esfuerzo.

 

También tenemos el orgullo – en momentos en que se reconoce internacionalmente al “Plan Ceibal” y al Uruguay por este esfuerzo de la sociedad en su conjunto – de decir que lo hicimos con los dineros de los uruguayos - de todos ustedes, uruguayas y uruguayos – que aportaron para que – realmente – desde el punto de vista económico, también se pudiera consolidar un Plan que no era fácil llevar adelante.

 

Por tanto, recibo esta distinción, no sólo en nombre del equipo que integramos, sino también – creo -  en nombre de la enorme mayoría del pueblo uruguayo, a quien le dedico esa distinción. Que – además – demostró – una vez más – nuestro querido pueblo uruguayo, como lo ha hecho en tantas oportunidades y con tantos distintos acontecimientos, que este pueblo – hermoso y magnífico – sabe encontrar el camino y poner el faro, para que en el Uruguay todos los uruguayos tengamos igualdad de oportunidades. Que eso es – al final de cuentas – lo que representa el “Plan Ceibal”. No es sólo una maquinita, no es sólo una conexión a Internet, no es sólo darle a los jóvenes la oportunidad de conocer un mundo nuevo, no es sólo disminuir la brecha - que hay en el plano informático, en el plano de las tecnologías – entre nuestro país y los países del mundo desarrollado, sino también dentro del Uruguay, la brecha que puede existir entre los niños que más tienen y los que menos tienen, sino que es – y este creo que es el verdadero concepto revolucionario del “Plan Ceibal” – encontrar el camino e implantar el faro para que todos los uruguayos tengamos igualdad de oportunidades. Luego la vida, dirá. Y eso es – en esencia – el “Plan Ceibal”. A todos ustedes, muchísimas gracias por esto y será hasta siempre.”  

 

Luís Amil, presidente de ASIAP.

“Quiero agradecer la presencia del Dr. Tabaré Vázquez y del Ing. Miguel Brechner, así como la del presidente del Banco República – Sr. Fernando Calloia – que se pudieron hacer un tiempito para compartir con nosotros el inicio de esta Jornada. Siempre se complica hablar en público, pero hablar después que habló Tabaré Vázquez, es un poquito más complicado. Pero vamos a tratar – con lo que teníamos escrito – hacer que las cosas salgan más o menos bien.

 

Estamos inaugurando la XlX JIAP y estamos tratando de dejar la primera juventud de la JIAP porque – como dijeran los americanos – estamos dejando de ser “teen agers” y pasaremos a ser adultos, dentro de un año. En esta industria de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, donde es todo tan efímero, tener una cosa que duró diecinueve años, ya es un logro en sí mismo. De alguna manera, esto nos trajo a pensar sobre una invitación que nos hiciera Jorge Vidart a principios del año para escribir la historia de la JIAP. Y junto con un par de directivos y Carlos Vera – que anda por ahí – asumimos el desafío de hacer un documento para presentarlo en este simposio, de “Historia de la Informática” que se realizará en el marco del 36º Congreso de Informática de América Latina y el Caribe en Asunción del Paraguay.

 

Cuando empezamos a encarar este trabajo - entre las actividades que realizamos - fue un encuentro de camaradería y de recuerdo con la mayoría de las personas que iniciaron estas Jornadas de este emprendimiento y participaron en la gestación de esta idea. Sería imposible para nosotros, poder atrapar todo el sentimiento que hubo en esa reunión, las anécdotas, los sueños de cada uno de los que estábamos ahí. Pero sí, logramos recuperar gran parte de la historia y terminar ese documento del que nos faltan unos detalles para que termine de ser aceptado en el Simposio. Y logramos hacer una documentación de estas Jornadas que - haciendo honor a nuestra profesión – no estaba bien documentada, como casi todas las cosas que a veces hacemos (risas). O sea, todos sabemos pero – en estos actos de apertura y en todos los actos de apertura – nos hacen recordar que las JIAP son el único evento de capacitación en Tecnología de la Información y Comunicaciones, que es plural, abierto, de acceso a todo público y en forma gratuita. Nuestra misión – como Asociación – es mantenerlo vivo, actualizado y hacerlo crecer fuerte y sano. De todas maneras, no nos juntamos acá hoy para hacer historia, sino que nos juntamos para inaugurar las Jornadas.

 

Yo quería compartir dos breves pensamientos con todos ustedes, porque me parece que afectan bastante a lo que es el desarrollo de nuestra profesión. El primer pensamiento es si el Uruguay Tecnológico o el Uruguay Natural, esa contraposición que – a veces ponemos o que a veces - se escucha por ahí. ¿El Uruguay debería ser “Uruguay Tecnológico” o “Uruguay Natural”? Y - a pesar de que nuestro país es un lugar privilegiado en el mundo, donde muchos uruguayos somos demasiado conservadores y – muchas veces – demasiado pesimistas (nos pasa cada vez que emprendemos algo)… ¡Quién iba a pensar que íbamos a volver con el 4º puesto del Campeonato Mundial! ¡Y volvieron! Todo el mundo decía que íbamos a jugar dos partidos y estábamos acá. El tercero ya ni lo jugábamos porque no llegábamos, no teníamos chances. Poco a poco nos fuimos transformando con el correr de los años – me parece a mí - porque cuando llegué ya estaba en un país bastante bipolar. Y - aunque no siempre estamos del mismo lado o del mismo eje del polo que todos los demás – vivimos en mundos de mitades: o somos de Peñarol o somos de Nacional, somos de izquierda o somos de derecha, o somos de Montevideo o del Interior. Y siempre tendemos a dividir, a decir: “esto se parte así…” Y a veces nos molesta y nos rechina que el que está al lado nuestro – que en una de las mitades está de nuestro lado – en otra esté como del otro esté, ¿no? Con esa misma lógica, tendemos a contraponer al Uruguay Tecnológico con el Uruguay Natural. Y no sé si es invento nuestro, pero muchas veces lo hemos escuchado. ¿A qué Uruguay tendría que apostar como políticas de Estado? ¡Como si no pudieran pasar esas dos cosas a la vez, el Uruguay Tecnológico y el Natural! Como si estuviéramos predestinados a elegir uno de los dos caminos y dejar todo el otro de lado. Desde nuestro punto de vista no son visiones contrapuestas; no lo podemos dividir como se divide tradicionalmente.

 

El Uruguay Tecnológico y el Uruguay Natural son – casi – un complemento perfecto. O sea, el Uruguay Natural requiere – por supuesto – de políticas que – todavía – no hemos terminado de tomar, pero que pueden andar por ahí y que estamos a tiempo. Porque la política agrícola-ganadera puede dar certezas de que estamos ofreciendo productos naturales, que los transgénicos están un poco más afuera y todas esas cosas que – no entiendo nada, pero – sé que hay que hacerlas para que el Uruguay Natural se de.

 

Y – por otro lado – las industrias de las tecnologías de la información y las comunicaciones, son las menos contaminantes. O sea - en una visión preliminar – podríamos pensar que no afectan al Uruguay Natural. Porque es una “industria sin chimeneas” - como dijo alguien alguna vez del turismo – pero, sin embargo, generamos deshechos. Los temas de los deshechos – para quienes nos acompañan hace años – saben que no son nuevos para estas Jornadas. Porque hace un par de años hicimos toda una Mesa Redonda sobre el reciclaje de equipamientos y qué pasaba con los equipos viejos. Pero estos deshechos a veces – también – pasan inadvertidos: “¡ah, tengo que tirar el PC viejo!” Y parece que uno tira uno y nadie más lo tira. Y no, cuanto más PC haya, más vamos a tirar. Entonces, estos deshechos que pasan inadvertidos, son productos que no utilizamos y que van contaminando. Hablábamos recién y premiamos al “Plan Ceibal”, pero hemos premiado también el año pasado y el año anterior cuando se entregó el PC 100.000, pero empiezan a aparecer XO de deshecho. Y eso, cuántas más haya, más deshecho, ¿no? El tema es que estamos empezando a tener muchos deshechos y el riesgo que nosotros vemos – desde el área de la tecnología – es no mirar hacia atrás y entender que – en tecnología – nos puede pasar lo que pasó con otras áreas, donde nos venden lo que está prohibido vender en otro lado. A veces hasta nos lo donan o nos lo regalan, para que nosotros usemos lo que en otros lugares está re-contra prohibido. Y como somos más pobres y tenemos menos acceso, aceptamos esas donaciones.

 

Debiéramos aprender la lección que nos dieron las otras industrias, donde seguimos usando insecticidas químicos que ya no se usaban en ninguna parte del mundo y acá los fabricamos. Y tendríamos que tratar de entender que – aunque adquirir tecnologías certificadas y amigables con el medio ambiente, pueda ser un poco más caro – va a ser mucho más barato a largo plazo. Nosotros entendimos que es urgente empezar a limpiar el buen nombre de las Tic’s antes de que comience a dañarnos la sociedad que generamos.

 

Y para eso es necesario generar algunas políticas de estado, políticas que exijan un deshecho responsable de la tecnología obsoleta; políticas que impidan el ingreso al país de equipos obsoletos, aunque sean regalados; políticas que protejan a las tecnologías más amigables con el medio ambiente como - por ejemplo – que reduzcan el consumo de energía, del que tanto hemos hablado u oído hablar en los últimos meses. Claro, la solución simple – aunque no tendría que pasar por ahí – sería reducir el uso de la tecnología: 1 PC cada diez personas. Pero no tiene que pasar por ahí. Lo que parece importante es establecer un proceso de deposición responsable de los equipos. En los países desarrollados existe. Hay políticas ambientales seguras, estrictas, que hacen que el deshecho responsable sea obligatorio. Desde la sociedad pensamos que el primer uso responsable es utilizar al máximo lo que tenemos. O sea, todos sabemos que hay equipos que se dejan de usar en algunas empresas que están a la vanguardia y que quedan almacenados en un depósito o en una pieza durante años, hasta que pasan a ser – no obsoletos – re-contra obsoletos. Y – en otros ámbitos – esos equipos pueden ser re-utilizados, por lo menos una vez. Es más, muchos de esos equipos se importan al país, pagando divisas y – después – se comercializan. O sea, es un tema que nos preocupa muchísimo, el tema de mantener a nuestra industria tecnológica limpia.

 

El otro tema es el de los recursos humanos en tecnología. Nos preocupa la emigración de los ingenieros que recién se reciben y también nos preocupa la emigración de los que se recibieron hace mucho. Hoy – en informática – tenemos una estadística de desocupación cero. Entonces, ¿cuál es el motivo que impulsa a nuestros profesionales a irse del país? Creo que debemos investigar – como sociedad – cuáles son las causas. Porque en este caso no se aplica el hecho de que se van porque no tienen empleo. Tal vez se pueda aplicar el que se van porque ganan mejor, pero no porque no tienen empleo. Pero si logramos reconocer que la tecnología facilita el trabajo a distancia y que se puede hacer investigación y desarrollo y desarrollo de productos comerciales en un ambiente a distancia, ¿porqué no podemos aplicar aquella famosa frase, que salía en toda la publicidad de: “trabaje acá, gane allá, gaste acá”? Y – en realidad – lo que estamos aplicando es: “trabaje allá, gane allá, gaste allá”. Nos gustaría – y no es la primera vez que lo decimos – exportar software y servicios. Pero terminamos – como país – exportando técnicos, sin pensar en lo que nos costó formar a cada uno de esos técnicos.

 

Tendríamos que poder responder a la interrogante de porqué se van nuestros técnicos. Porque las Tic’s – en realidad - todos sabemos que llegaron para quedarse en el mundo y evolucionar. Y lo van a cambiar y lo van a seguir cambiando muchísimo. ¡Ya no podemos vivir sin estar conectados! “Lo único permanente – decía un sabio hace no mucho tiempo – es el cambio”. Nos tocará vivir en los próximos años cambios y transformaciones que no sospechamos, que no nos imaginamos. El mundo lo modelan y lo construyen los que hacen investigación y desarrollo y quienes tienen un plan con objetivos claros. Para poder beneficiarnos de esas transformaciones que van a suceder en los próximos cinco o diez años, tenemos que ser partícipes del cambio.

 

Tenemos que participar en lo que es investigación y desarrollo. Pero como sociedad, no tener un investigador sino – como sociedad – buscar un proyecto que participe de los procesos de investigación y desarrollo. Y tendríamos que tratar de ubicar o generar los medios para que nuestros profesionales se queden en el país y exportar el producto y su ingenio y no a ellos.

 

Hoy estamos construyendo el Uruguay del mañana. Deberíamos hacerlo bien. Nos vamos a encontrar ahí - dentro de poco tiempo - con nuestros hijos y nuestros nietos.”

 

Asociación de Informaticos del Uruguay

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