"Brasil ya tiene
una presidenta"
por Carlos Augusto Montenegro

Hace exactamente un año, el presidente de la encuestadora brasileña Ibope, Carlos Augusto Montenegro, declaró que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no tendría sucesor, a pesar de su alta popularidad. En dicha ocasión, el responsable de uno de los más tradicionales institutos de encuestas del País aseguraba que el presidente no conseguiría transferir su prestigio personal hacia un “poste”, como le llamaba

a la ex-ministra Dilma Rousseff.

 

Ahora, a menos de un mes de las elecciones y respaldado por los números que arrojan las encuestas diarias, Montenegro hace un mea-culpa. “Le erré y pido disculpas. En la vida, a veces, uno se equivoca”, afirmó. “Brasil ya tiene una presidente. Es Dilma Rousseff.”

 Lo que sigue a continuación es el dialogo de los periodistas Octávio Costa y Sérgio Pardillas, con Montenegro, para la revista Istoé

 

- Usted dijo que el presidente Lula no lograría transferir su prestigio hacia la ex-ministra Dilma Rousseff, pero las encuestas muestran lo contrario. ¿Todavía sostiene que el presidente no tendrá un sucesor?

  - Yo nunca vi, en casi 40 años de Ibope, un cambio en la curva, como el que se dio en esta elección, que se revierta de nuevo. Por más que aún falten 30 y pocos días para la elección, Brasil ya tiene una presidente. Es Dilma Rousseff. Ella tiene el 80% de las chances para resolver la elección en primera vuelta. Pero, si no fuera electa ahora, será en segunda vuelta.

 

- ¿A que atribuye usted de este viraje?

- Hubo una serie de factores. Primero la transferencia de Lula, que realmente se va a retirar como el mejor presidente de Brasil. Un poco por encima incluso del índice de popularidad de Getúlio Vargas y de Juscelino Kubitschek. El segundo punto es la preparación de la candidata Dilma. Ella ha demostrado capacidad de gestión, equilibrio, tranquilidad y firmeza. La tercera razón es su buen desempeño en la televisión, inclusive en los debates y entrevistas. Lula acertó al decir, en una entrevista a Istoé, que ella era un “bicho” político. Está mostrando mucho más capacidad que sus adversarios y muestra que está preparada para ser presidente.

 

- Pero hace un  año usted declaró que Lula difícilmente tendría un sucesor.

- Le erré. Yo decía de una forma clara que, a pesar de que Lula este bien, no elegiría a un poste. Fue una declaración extemporánea, descuidada y mucho más fundamentada en un pensamiento político que en base a pesquisas. Fue un pensamiento mío. Creo que tenía el derecho de pensar de aquella forma, pero no tenía el derecho de hacerlo público. Pido disculpas. En la vida, a veces, uno se equivoca.

 

- ¿Qué fue lo que más lo sorprendió desde el momento del lanzamiento de las candidaturas?

- La oposición le erró y esta es la cuarta razón para el éxito de Dilma. La campaña de Serra es vieja y pasada de moda. No tiene ninguna novedad. El PSDB repite las campañas de 2002 y 2006. Está trasmitiendo hacia el elector algo envejecido. Veo una falta de preparación total. El PSDB está perdido, de la misma forma que quedó Lula en las elecciones de 1994 y 1998 contra el Plan Real. En dicha oportunidad, no se sabía si lo criticaba o si lo apoyaba y perdió dos elecciones.

 

- ¿El buen momento de la economía, la generación de empleos y el consumo en alza no hacen del gobierno Lula un adalid imbatible?

- Esta, para mi, es la razón principal. Brasil nunca vivió un momento tan bueno. Y la gente está con miedo de perder este momento. El Plan Real acabó derrotando a Lula dos veces. En ellas Lula, con el gobierno de él, queriéndolo o no, acabó creando un plan al que yo llamo “imperial”. Es el imperio del bien, en el que cerca del 80% al 90% de la gente, subió por lo menos un escalón. Quien no comía pasó a comer una comida por día, quien comía una comida pasó a hacer dos, quien nunca tuvo crédito pasó a tener crédito, quien andaba a pie pasó a andar en bicicleta o en moto, quien tenía un auto compró uno más nuevo y quien nunca viajó en avión pasó a viajar. Los industriales también están felices, vendiendo lo que nunca vendieron. Los banqueros, idem.

 

- Pero este factor no pesó al principio, cuando los candidatos lanzaron sus nombres y Serra permaneció varios meses al frente.

- Al comienzo, existió una transferencia de Lula. Pero, de unos tres meses para acá, Lula está asociando el éxito de él al éxito del gobierno como un todo. Y está mostrando que Dilma es la gestora de este gobierno. Su mano derecha. Y la gente confía en eso y no quieren perder lo que ganaron.

 

- ¿Es posible decir entonces que el programa de televisión del PT es más eficiente que el de la oposición?

- La televisión ayudó en la consolidación. Pero la vuelta de tuerca de Dilma Rousseff en la carrera hacia la presidencia de la República se dio antes de la televisión. Por lo menos antes del  horario electoral gratuito.

 

- ¿Eso echa por tierra el mito de que el horario electoral es capaz de dar vuelta una elección?

- Cuando la elección es disputada por candidatos poco conocidos, puede ser decisivo, si. Por ejemplo, la televisión está ayudando a que la elección de Minas Gerais se torne más dura. Aécio está entrando ahora, Anastasia es el gobernador y ellos están mostrando las realizaciones del gobierno. Por eso, Anastasia está creciendo. Hélio Costa largó al frente porque ya era una persona mucho más conocida que Anastasia. Pero, cuando usted tiene una elección en la que todos los candidatos son bien conocidos, el uso de la televisión es mucho más para mantener y llenar los espacios que para dar un viraje.

 

- ¿Y los debates? ¿Pueden cambiar la elección?

- Sólo si se produjese un desastre. Cada elector cree que su candidato tuvo un mejor desempeño. Va a oír lo que está queriendo oír. Ya conoce las propuestas anunciadas durante la propaganda electoral. Hablando específicamente de esta elección presidencial, repito que la población está conforme con su vida. Quieren seguir con este buen momento. Brasil quiere a Dilma presidente.

 

- ¿La candidatura de Marina Silva no tiene fuerza como para forzar la elección a una segunda vuelta?

- Cada vez más la victoria de Dilma se cristaliza en la primera vuelta. Tenemos encuestas diarias que muestran que esta elección presidencial se acabó. Ahora, una vez más, Brasil está dando un show de democracia. Es bueno decir que los tres principales candidatos son excelentes. Todos tienen un pasado político, currículo e historia. La historia de Marina Silva, por ejemplo, es maravillosa. La lucha de ella por el medio ambiente es muy importante. En ellas Marina, hace unos días estaba con Lula y la gente la relaciona con el presidente. Usted toma la lucha de Serra y también es fantástica. Y Serra, hasta el otro día, también estaba en el estrado de Lula, en la lucha contra la dictadura.

 

- ¿El hecho de que Dilma nunca haya disputado una elección no debería pesar a favor de José Serra?

- En Chile, Michele Bachelet tenía el 80% de aprobación, pero no consiguió construir su sucesor. ¿Por qué? Porque él ya había pasado. Ya había competido. Cuando uno compite, agarra experiencia por un lado, pero pierde la “virginidad”, políticamente hablando. Siempre hay peleas que uno tiene que librar y ahí viene el rechazo. En el caso de Dilma, el hecho de que nunca haya competido, de que haya sido siempre una gestora, una técnica, precisando sólo ejercitar su lado político, ayudó mucho.

 

- ¿En qué medida el hecho de que Dilma sea mujer la ayudó en estas elecciones?

- Creo que no ayudó mucho. Aunque es algo diferente. Brasil ya ha implementado cosas nuevas en materia política, como fue la elección de un  sindicalista. Es un hecho interesante, pero la competencia de Lula y de Dilma ayudaron mucho más.

 

- ¿El embrollado proceso de elección del vice en el lema del PSDB perjudicó la candidatura de José Serra?

- No. Nunca vi que un vice ganara una elección. Ni que la perdiera.

 

- ¿Usted cree que Lula pueda atraer votos hacia candidatos del PT en los Estados, como en São Paulo, por ejemplo?

- Creo que es muy difícil. Lula tenía toda esta popularidad en 2008, apoyó a Marta y ella perdió frente a Gilberto Kassab, que estaba haciendo una buena administración.

 

- Con Dilma electa, ¿cual es la salida para la oposición?

- Está probado que el modelo de la oposición no fue acertado. Tal vez gane en algunos Estados importantes, como São Paulo, Minas, Paraná y Goiás. Siempre tendrá un  papel importante. Pero esta elección muestra que llegó el momento de una reforma política. Es preciso disminuir el número de partidos. Los programas partidarios también requieren ser más respetados. Los partidos son los pilares de la democracia.

 

Traducido para LA ONDA digital  por Cristina Iriarte

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital