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La "fotografía" de Amado y
las preguntas que quedan
por Raúl
Legnani
"El
Parlamento no hizo nada y siguió de vacaciones",
estuvo "omiso", dijo el diputado de Vamos Uruguay,
Fernando Amado. Con esas pocas palabras se generó el
debate sobre lo ocurrido en la crisis militar del 9
de febrero de 1973, cuando las FFAA emitieron los
polémicos comunicados 4 y 7.
El
primero en reaccionar fue el senador Luís Alberto
Lacalle quien aseguró, a los gritos, que él se había
quedado en Montevideo y que eran mentirás lo que
sostenía el joven legislador, quien no contó, esta
vez, con el apoyo de su líder, el senador Pedro
Bordaberry.
Esto fue
lo que ocurrió durante la conmemoración del Día
Internacional de la Democracia, sesión que apuntaba
a ser protocolar y de reafirmación de la
institucionalidad.
Con este
episodio, una vez más, los temas del pasado reciente
vuelven a conmover al sistema político y muestran,
por cierto, que hay múltiples interpretaciones de
los graves hechos que conmovieron al país en la
década del 70.
Del
punto de vista estrictamente formal, la "fotografía"
de esos días de febrero le da la razón al diputado
Amado. El politólogo Oscar Botinelli ya lo había
adelantado en 2003 cuando afirmó en una entrevista
que le realizó Emiliano Cotelo: "el Parlamento tardó
mucho en reunirse: durante los episodios del 6 al
10-12 de febrero no es convocado y no se reúne; no
hay una respuesta institucional del sistema
político".
En ese
mismo año un militar retirado, expresión de las
corrientes más derechistas del ejército uruguayo,
dijo al igual que Amado que el Parlamento había
estado "omiso".
Pero
ante esta fotografía, surgen algunas interrogantes.
¿Cuál fue la intención de Amado con esa descripción
de lo ocurrido¿ ¿Fue solamente una precisión
académica sobre un acontecimiento histórico? ¿Lo
hizo para alertar al actual Parlamento sobre cómo se
debe comportar ante posibles crisis militares?
No lo
sabemos, en tanto no profundizó sobre el tema. Pero
lo cierto es que al hombre político al diputado,
no al académico- hay que preguntarle cuáles fueron
sus razones y nosotros, usted y yo, tenemos la
obligación de interpretar el alcance de esas
palabras.
Previo a
esa referencia al 9 de febrero, Amado dejó afuera de
la democracia de nuestra América, a tres países de
un plumazo: Cuba, Venezuela y Argentina. Sobre esto
tampoco se extendió. ¿Para qué hizo eso? ¿Qué nos
quiso decir?
Quizás
en los próximos días el legislador puede explicarnos
todas estas interrogantes y otras, seguramente más
importantes. Nos gustaría saber cuál es su opinión
sobre el comportamiento de todos los partidos
políticos en aquellos años, pero particularmente el
Partido Colorado y sus diferentes corrientes.
Seguramente nos podrá explicar el significado del
pachequismo, de por qué los colorados llevaron a un
ruralista de origen blanco Juan María Bordaberry
a la presidencia de la República, para que después
fuera el dictador que surgió de un auto golpe, con
el apoyo de los mandos militares de la época.
Nos
gustaría saber si esa "omisión" tiene una sustancia
ideológico similar a la que pronunció el general ®
Manuel Ignacio Fernández Vergara o no la tiene..
Todas
estas interrogantes no ocultan que en momentos de
crisis las instituciones, como en este caso el
Parlamento, no pueden dejar de funcionar. Tienen que
transformarse, como cuerpo orgánico, en referentes
de la democracia. Y sobre esto la izquierda tiene
mucho para decir.
LA
ONDA®
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