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Europa viola los derechos
civiles de los gitanos
por el
Dr. Durval de Noronha Goyos
La libre movilidad de
personas es, junto con la libre circulación de
mercaderías, uno de los pilares básicos de la UE
(Unión Europea). Hay, en aquel bloque económico,
cerca de 10 millones de gitanos, grupo étnico de
origen indio, pero establecido en el continente
europeo hace aproximadamente mil años.
Recientemente, las poblaciones gitanas han sufrido
severas violaciones e incluso la expulsión de
territorios de ciertos países miembros.
El cercenamiento más
reciente comenzó en Italia, donde el gobierno de
extrema derecha, racista y grotesco de Silvio
Berlusconi, promovió acciones violatorias de los
derechos humanos y civiles de los gitanos, acabando
con la deportación de amplios contingentes. En el
mes de julio de 2010, el gobierno francés de
Nicholas Sarkozy deportó cerca de 8.000 gitanos
hacia Rumania y Bulgaria, ambos países miembros de
la UE.
Las deportaciones
mencionadas son apenas una más de las sistemáticas
violaciones de los derechos humanos de los gitanos
en la UE. Es de destacar que el pueblo gitano, o
Roma, como también son conocidos, ocupa los
escalones más bajos de la pirámide económica europea
y se encuentra en la indigencia. Si el desempleo es
masivo entre los gitanos, las condiciones de sus
campamentos son pésimas.
Más grave aún, los
niños gitanos - en realidad no tienen acceso al
sistema educativo europeo, teniendo que recurrir
frecuentemente a alternativas de educación especial
para evitar el asedio sistemático y la odiosa
discriminación. La falta de oportunidades de
educación, por su parte, compromete el futuro de
estos niños y los condena al desempleo, a la
desesperanza y al abuso institucionalizado
sistemático.
En el pasado, durante
la pesadilla nazi, los gitanos europeos fueron
exterminados en los infames campos de concentración,
donde se calcula que perdieron la vida
aproximadamente 500 mil personas de esta etnia, por
orden directa de los más altos gobernantes alemanes.
Al permitir los
abusos a los derechos civiles, así como de los
derechos humanos de su enorme población de origen
gitano, la UE falla en sus propósitos más
fundamentales de promover la integración de sus
poblaciones, de la misma forma que su progreso
económico y desarrollo social.
Esta falla es tanto
más grave si tenemos en cuenta que el bloque
económico europeo es el más próspero del mundo y, de
esta forma, está en plenas condiciones de promover
acciones afirmativas que tengan por objeto sanar los
graves problemas que afectan a la comunidad gitana.
De Brasil, por ejemplo, los europeos podrían
utilizar - con gran provecho - ideas muy exitosas
como los programas Bolsa Familia y Mi Casa Mi Vida,
del gobierno Lula.
Del mismo modo, no se
puede permitir que acciones políticas tan
disparatadas como ilegales, como estas de los
gobiernos Berlusconi y Sarkozy, puedan prosperar
impunemente. Si las medidas de deportación de la
población civil se hubieran producido en cualquier
otro lugar del mundo, sin duda, los políticos y
diplomáticos europeos, así como la opinión legal de
la UE, serían los primeros en condenarlas
vehementemente.
Traducido para LA ONDA digital por
Cristina Iriarte
LA
ONDA®
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