|
La otra historia de
Gonzalo Fernández
por Raúl
Legnani
Hace
unos dos años le pregunté a un joven e inteligente
abogado uno de los pocos que se recibió en seis
años, todo un récord quién podía defenderme en
caso de tener una acusación importante. Su respuesta
fue rápida y contundente...
"No
caigas en la tentación de pedirle a Gonzalo
Fernández que es el mejor, porque otros abogados,
jueces y fiscales tienen como obsesión ganarle un
juicio, para poder incorporarlo al curriculum", dijo
mi ocasional interlocutor.
En ese
momento me di cuenta que este doctor en leyes -
socialista, por más datos era una personalidad a
la que todos querían tirar y golpear, en tanto era
un peso pesado de la abogacía de nuestro país,
comprometido con la izquierda. Fue a partir de ahí
que comencé a observarlo, además de leer algunas
columnas suyas en Brecha.
Cuando
en el parlamento se enjuició a Leonardo Nicolini por
sus denuncias contra el gobierno de Luis Alberto
Lacalle, tuve en mis manos la defensa escrita que le
había realizado Fernández, donde el doctor mostraba
su capacidad intelectual y conocimiento del
desarrollo del pensamiento democrático. Hegel, Kant,
Rousseau, Engels, seguramente Descartes, y otros que
desconozco, florecían en cada página. Mi error fue
no quedarme con aquel documento.
Pasaron
los años y tuve un nuevo encuentro. Fue cuando una
compañera descubrió que la ley que reparaba a
presos, exiliados y clandestinos tenía un error que
iba a perjudicar, específicamente, a los exiliados.
Fue así
que le llevamos una propuesta de modificación de dos
renglones, que había sido consultada y elaborada con
un senador del Frente Amplio. Fernández nos escuchó
y casi sin leer la propuesta aceptó que teníamos
razón. Es que nuestros argumentos eran demoledores.
Ahí pude
apreciar que aquel secretario de la Presidencia con
cara de poco simpático, catedrático grado 5 en
Derecho Penal de la Udelar, tenía no solo
profesionalismo, sino además la capacidad de
corregir los errores imprevistos.
Gonzalo
Fernández es de los hombres polémicos del presidente
Vázquez, sobre todo por cómo manejó todo el tema de
los derechos humanos. Digo más: mis amigos, los
activos denunciantes a los represores, saben que
siempre pensé lo sigo pensado que Gonzalo
Fernández fue quien agujereó desde la democracia a
la Ley de Caducidad, lo que permitió que la plana
mayor de la dictadura esté hoy presa y condenada
(claro que eso se hizo por iniciativa del ex
presidente Tabaré Vázquez).
No
acepto, lo saben los que se han jugado el pellejo
por la verdad, que Fernández haya sido un obstáculo
para avanzar en la lucha contra la impunidad. Muy
por el contrario, entiendo que encontró la llave
para que la Ley de Caducidad se fuera diluyendo como
un terrón de azúcar en un vaso de agua.
Desde
hace unos meses a Gonzalo Fernández le ha tocado
vivir una nueva etapa, que tiene que ver con la
suerte de los hermanos Peirano Basso. Investigadora
en el Parlamento, investigadora en el Frente Amplio,
para saber qué tuvo que ver con la liberación de
estos banqueros. Los hechos, por encima de toda
especulación periodística a la que respetamos, no
nos dicen que Gonzalo Fernández haya sido el
responsable de la liberación de los involucrados.
Los hechos han demostrado que fueron liberados mucho
antes de que se modificara una ley.
Ahora,
según la prensa "El 20 de agosto de 2010 Fernández
fue denunciado en el Juzgado de Segundo Turno del
Crimen Organizado como aparente "articulador" de una
"conspiración" que desencadenó en la clausura del
caso de los hermanos Jorge, José y Dante Peirano
Basso y de otros directores y gerentes del quebrado
Banco de Montevideo".
El
promotor de esta iniciativa es el doctor Gustavo
Salles, conocido profesional identificado con la
izquierda fundamentalista - abogado de un periodista
de derecha-, precandidato frustrado a la Presidencia
de la República, quien no ocultó su móvil político
cuando señaló que "El ex presidente Tabaré Vázquez
ha sido por lo menos omiso en lo que tiene que ver
con el control de su amigo y asesor".
En medio
de estas tensiones, donde se juega la honorabilidad
del doctor Gonzalo Fernández, la rectitud del ex
presidente Vázquez y el propio prestigio ético de la
izquierda, particularmente del PS, la dirigencia
frenteamplista parece dormir la siesta escondida
entre los árboles, para que nadie la vea actitud
similar a la que se tuvo con Oscar de los Santos en
Maldonado -, como si no se conociera la historia, la
trayectoria y la memoria de alguien que desde hace
años se ha jugado sistemáticamente en defensa de la
fuerza política y sus integrantes (ver recuadro:
"Ventanilla solidaria".).
La vida
dirá cómo termina esta historia o historieta, como
diría Mujica. Pero quienes creemos en la democracia
y en el respeto al individuo, partimos de la base de
que las mujeres y hombres "son inocentes, hasta que
se muestre lo contrario".
Si se
muestra lo contrario cosa que muchos no creemos
que pase -, estaremos en la primera fila, para
acusar al que sea, incluso a Gonzalo Fernández. Pero
jamás lo haremos disfrutando, como parece que
algunos de la izquierda lo hacen hasta con
satisfacción. Soy parte de los que no disfrutan en
la hora de la condena de otros, aunque sean
enemigos, adversarios o compañeros. Tampoco disfruto
cuando otros se equivocan, en su afán de conocer la
verdad. Que conste.
Ventanilla solidaria
El
doctor Gonzalo Fernández es un activo militante del
Frente Amplio, quien ha puesto sus conocimientos
profesionales al servicio de la verdad y de la
justicia, participando en la defensa, directa o
indirectamente, de muchos frenteamplistas, en
diversas circunstancias. Solo a título de ejemplo,
presentamos algunos casos: Tabaré Vázquez y José
Mujica (Filtro); Tabaré Vázquez (Salud Pública);
Alfaro-González (Brecha); Eleuterio Fernández
Huidobro (acusa Lacalle); Oscar de los Santos (Satenil);
Colacce-Nopich (Ose); María Julia Muñoz (Casinos-IMM);
Conrado Ramos ( acusan guarda hilos); Gonzalo Perera
(Antel); José Korzeniak ( acusa Búsqueda); Azucena
Berrutti ( acusación por falsificación documentos);
Juan Castillo (acusa García Pintos); Juan José Ramos
(varios casos); Fernando Caloia (acusa deudor);
Wilson Ferreira Aldunate (integró un primer grupo de
sus abogados); José Carbajal (militares); José Luis
Blasina; Alberto Couriel; Carlos Pita; Eduardo "Lalo"
Fernández; José Bayardi; Edison Arrarte; Alberto
Rosselli; Bejamín Liberoff; León Lev; Jorge Zabalza;
Felipe Martín; Sunca; Frente Amplio (atentados a
Comités de Base); oftalmólogos cubanos; La Hora;
Mate Amargo; CX36 Radio Centenario; Centro Obrero de
Alpargatas, entre otros.
LA
ONDA®
DIGITAL |