Cofe llevó más gente
a las barras que el FA
por Raúl Legnani

En política, más si se es de izquierda, no alcanza con ganar el gobierno, ya sea nacional o departamental para concretar el programa comprometido con el electorado. Tampoco es suficiente con tener la mayoría parlamentaria, sin que se produzcan fracturas.

 

Es que los cambios que se promueven en una sociedad requieren de una fuerte cultura ciudadana y de una fuerza política de izquierda que esté al frente de los debates, participando junto a los principales actores sociales, mostrando el camino y el rumbo del proceso político. Aprendiendo de la gente, también.

 

Hasta ahora nadie ha demostrado que no es necesario tener pueblo organizado, interesado en las cuestiones políticas, ya sea en comités de base, redes, clubes políticos o agrupaciones.

 

El jueves sobre la media noche se votó en la Cámara de Diputados, luego de cinco días de debate, el proyecto de ley del Presupuesto Quinquenal.

 

En las puertas del Palacio Legislativo militantes del sector público expresaron su protesta desde una carpa. Incluso un pequeño grupo de ellos, el pasado lunes que era feriado, llegó hasta las barras de la Cámara de Diputados para expresar su protesta contra algunos artículos del proyecto. Fueron sólo nueve.

 

Ese reducido número de militantes provocó, en filas del Frente Amplio y de todo el sistema político, una serie de comentario por cierto irónicos. Es que nueve eran muy pocos.

 

Pero de lo que nadie ha hablado es de la ausencia del Frente Amplio en las barras de la Cámara Baja, justo en los días que se debatía sobre un proyecto de presupuesto que se supone que para sus electores es la continuidad y la profundización del cambio, iniciado por el ex presidente Tabaré Vázquez. No hubo nadie, ni en las barras ni en la calle.

 

Si bien es cierto que la ida a las barras puede ser de otra época, en los últimos meses ha recobrado actualidad desde el momento que Televisión Nacional de Uruguay resolvió no transmitir más en vivo ninguno de los debates del Parlamento, por lo cual para poder presenciar el mayor debate de estos próximos cinco años, no queda otra que trasladarse al Palacio Legislativo, hacer cola y sentarse en la barra, si es que hay los suficientes lugares, que son exactamente 295 butacas.

 

Leyó bien: son sólo 295 butacas. ¿No hubo ese número de frenteamplistas interesados en conocer las argumentaciones de sus diputados? No lo hubo.

 

El Frente Amplio cuenta con 500 comités de base, 29 sectores y en sus zonas aledañas hay unas 10 redes frenteamplistas potentes, con capacidad de convocatoria. ¿Por qué esos agrupamientos no designaron a uno por cada uno de ellos, para apoyar a los diputados e interesarse por lo que discutían? Si no querían ir de apoyo ¿por qué no fueron a controlar a sus parlamentarios? No hay respuestas, por ahora-

 

Lo único cierto es que los frenteamplistas no conocen ni los argumentos de sus diputados, pero tampoco el de sus adversarios políticos. ¿Qué van a hacer ahora cuando en la feria, en el boliche y en el trabajo la gente pregunte por el contenido del Presupuesto y sus consecuencias? Nadie lo sabe.

 

Eso sí, después se escuchará en los comités de base, en los plenarios, en las coordinadoras, en las redes, que no llegó información sobre el Presupuesto. ¿Esta triste realidad es responsabilidad de los frenteamplistas de a pie? Es responsabilidad de la estructura - la que está en los estatutos y la que está por fuera- , que no convoca, que no festeja porque se está por votar el segundo presupuesto progresista de la historia del Uruguay.

 

Lo ocurrido estos días muestra que la política en Uruguay está en profunda crisis, porque tampoco los blancos y colorados convocaron a nadie, aunque más no fuera para apoyar a sus legisladores que iban a enfrentar a un proyecto de ley que traerá alteraciones ideológicas en los ciudadanos, porque los del gobierno están inspirados en el populismo que recorre Latinoamérica. ¿No dijeron eso? Lo dijeron.

 

Lo cierto es que aquellos que ironizaron sobre la pobre presencia de COFE en las barras, por tener sólo nueve dirigentes en 295 butacas, deberían mirarse al espejo, porque ellos no convocaron a nadie.

 

En términos futbolísticos: COFE le ganó al Frente Amplio 9 a 0, en la cancha de las barras. Pero los dos no clasificaron. Así de trágico.

 

"No nos dejen solos", decía Tabaré Vázquez en la campaña 2004. Razón tenía.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital