Miguel Nicolelis: se necesita
crear una ciencia a la brasileña
Entrevista al doctor Miguel Nicolelis

Nicolelis es considerado uno de los principales investigadores del mundo, el paulista residente en los Estados Unidos está abocado a desarrollar una interfase eficiente entre el cerebro y una máquina por ejemplo. El objetivo de esto, entre otras cosas, es devolver los movimientos a pacientes paralizados.

 

A la vez el neurocientista brasileño viene desarrollando una investigación sobre diversas enfermedades neurológicas, Parkinson y Alzheimer entre otras.

 

En los EEUU, Nicolelis dirige uno de los más avanzados laboratorios de neurociencia del mundo, en la Universidad de Duke, Carolina del Norte. En Brasil, dirige el Instituto Internacional de Neurociencia de Natal, en Río Grande del Norte.

 

En una visita a San Pablo, donde participó del 21º Congreso Brasileño de Medicina Física y Rehabilitación, Nicolelis diálogo con Bruno Folli lo que sigue son los principales pasajes

de ese encuentro.

 

  El neurocientista dice que es preciso una inversión del 4% del PBI nacional durante décadas para que Brasil pueda ser competitivo en el área científica

 

- El tratamiento personalizado ha sido cada vez más citado por médicos de diversas áreas. En el combate al cáncer, por ejemplo, los medicamentos están siendo bien específicos. ¿Este va a ser el futuro de la medicina?

- Eso es moda en los Estados Unidos y los médicos de los otros países la están siguiendo. Pero el jurado todavía no volvió con el veredicto. Es preciso realizar más estudios para comprobar esta moda. No existen pruebas de que en el futuro la medicina vaya a ser así, a pesar de que algunas áreas realmente requieran tener tratamientos más personalizados. De hecho, el 90% de los problemas médicos son resueltos con inversiones en salud pública. Es importante conocer eso. Es preciso brindar un tratamiento prenatal adecuado, hacer un seguimiento pediátrico en la infancia y tener políticas de salud para la prevención de las enfermedades más frecuentes en la población.

 

- ¿Ni con las futuras conquistas a partir de la medicina basada en la genética los tratamientos personalizados podrían ganar más espacio?

- La tan mentada revolución genómica, ya prometida hace diez años, no se dio. Se hablaba de que la cura de todo sería obtenida a partir de la secuencia del genoma humano. Estoy esperando hasta ahora. La verdad es que nadie sabe como funciona eso en verdad y no tuvimos ninguna aplicación práctica todavía. Pero existen charlatanes en esta área que prometen innumerables cosas que no existen, generan falsas expectativas y ganan mucho dinero con eso. Necesitamos invertir en ciencia, investigación y salud  para desarrollar un espíritu crítico nacional y poder identificar cual investigaciones es realmente importante.

 

- El tiempo de aprobación de medicamentos por parte del FDA (órgano que controla el sector en los Estados Unidos) disminuyó bastante en los últimos 10 años. Muchos médicos creen que los tests duran poco tiempo antes de que llegue el remedio a las vitrinas. ¿Uste ve problemas en eso?

- Creo que el problema de la industria farmacéutica es querer crecer un  8% al año. Eso es insostenible. No hay como descubrir, estudiar, testear y aprobar nuevas moléculas tan rápidamente. Ellos necesitan planes de negocios más realistas.

 

- Así como el Proyecto del Genoma Humano, hace diez años, las células-madre hoy son una apuesta de la medicina. ¿Como se puede saber cuál investigación y cuál investigador es confiable?

-Todo el mundo cree que las células-madre van a ser la solución para todas las enfermedades, de un día para el otro. Pero no es así. Lo que sí existe son muchas promesas para pocas comprobaciones. Los voluntarios son inducidos a experimentos sin que exista ninguna certeza de que aquello realmente va a funcionar. Es preciso tener cuidado. No estoy en contra del investigador que sueña. Es importante soñar. Pero no se debe ignorar lo que realmente está sucediendo, lo que ya puede ser comprobado. Tenemos estudios interesantes con neurociencia aquí mismo, en Brasil. Stevens (Rehen, director de investigación del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Federal de Río de Janeiro) tiene un trabajo bien interesante con neurociencia.

 

- ¿Qué se podría mejorar en el área de investigaciones en el país? ¿El gran problema es todavía la falta de inversiones?

- El financiamiento siempre es importante, pero el gran tema ahora está ligado a la operacionalización del proceso. Actualmente, conseguir un financiamiento para investigación es como pedir que se construya una hidroeléctrica. ¡Es mucha burocracia! No se consigue contratar gente. La gran ventaja de los Estados Unidos son los financiamientos para el sector privado, que permiten la contratación de técnicos con más rapidez y agilidad.

 

- En la práctica, ¿como podríamos cambiar este escenario? ¿Cuál sería el primer paso?

- Se requiere una inversión del 4% del PBI nacional durante algunas décadas para poder entrar en el grupo de los intermediarios en el ranking mundial de la ciencia. Y esta inversión precisa ser dividida en partes iguales: 2% para el sector público y 2% para el privado. Necesitamos soltar las amarras de la burocracia para dar un salto explosivo en esta área. Por eso, creo que el próximo ministro de ciencia y tecnología debería ser un gestor, en vez de un cientista. Alguien que tenga competencia política para desanudar el proceso.

 

- Usted anunció recientemente que apoya la candidatura de Dilma Rousseff. ¿Por qué tomó esta decisión?

- Porque estamos viviendo el mejor momento de la ciencia en el país. La reputación de Brasil nunca estuvo tan alta en el mundo. Asistimos a la creación de los institutos nacionales (de ciencia y tecnología, con recursos del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico – CNPq), incentivos a la investigación y creo que eso debe continuar, ser ampliado y promoverse más. Como cientista brasileño, pienso que es importante manifestarme por lo que creo que es una cuestión de soberanía nacional. Necesitamos invertir y desarrollar una ciencia tropical nacional. Nuestro futuro no debe ser como el pasado reciente.

 

- ¿Cómo sería esta ciencia tropical?

- Debe estar basada en nuestras riquezas humanas y naturales. Podemos promover fuentes de energía renovables, productos fito-terapéuticos y medicamentos propios. La ciencia precisa estar direccionada a las cuestiones fundamentales de la sociedad y estamos en condiciones de hacer eso. Pero aún necesitamos invertir mucho en el mapeo de las riquezas nacionales para identificar qué podemos hacer en las áreas de medicamentos, fuentes de alimentos y de energía renovable. Todavía nos falta eso.

 

Fuente: Portal Último Segundo

 

Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte

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