Cólera: es necesario algo
más que piedad por Haití
por Manuela San Julián

 

La epidemia de cólera en Haití se propaga a velocidad explosiva, sin que se vislumbre soluciones ni científicas ni sociales. La enfermedad ya empezó a trasladarse fuera de fronteras. Por el momento es a regiones vecinas. Pero entre otras realidades allí hay miles de soldados extranjeros que regresan regularmente a sus países de origen. Por el momento la pasividad, y en grado importante la confusión y el desconcierto gana espacio dentro y fuera de Haití. No se ve a la comunidad internacional y sus instituciones alarmadas y lo suficientemente activas por lo que pasa en Haití. La Organización Mundial de Salud (OMS) sigue advirtiendo que el cólera aún no ha alcanzado su techo, reclamando a la comunidad internacional 163,8 millones de dólares para "evitar verse desbordada" por la epidemia.

 

En el momento de escribir esta nota la enfermedad ha causado ya 1.110 muertos y la hospitalización de 18.000 personas, según cifras oficiales, y se han declarado dos casos fuera de Haití, uno en República Dominicana y otro en Florida (EE.UU.).

 

Por su parte la Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que puedan producirse hasta 200.000 enfermos en los próximos meses. La epidemia ya se ha extendido a las diez provincias del país.  

 

Cómo se llegó a esta situación, pueden dar cuenta las crónicas internacionales; “La región de la que ha partido la epidemia, Artibonite, y sus principales ciudades, Saint Marc y Gonaives, llevan más de 10 años con un fallido proyecto para mejorar sus sistemas de abastecimiento de agua, a lo que se suman inundaciones en 2004, huracanes en 2008 y la llegada de más de 300.000 refugiados desde Puerto Príncipe” explica Joia Mukherjee, responsable médico de la organización Partners in Health, en Haití.

 

La enfermedad se manifiesta inicialmente con dolores abdominales, diarrea, calambres, taquicardia, deshidratación y colapso circulatorio. Es vital que el enfermo reciba asistencia dentro de las primeras tres horas que se le manifiesta la enfermedad para tener alguna alternativa de salvarse. 

 

El cólera apareció en la India en el siglo XIX y se extendió por Europa y América. Desde hace más de un siglo en Occidente apenas tenemos noticias de él, pero en África, Asia y Latinoamérica ha seguido haciendo estragos: la suciedad, el hacinamiento y la podredumbre son sus mejores aliados.

 

El diario El País de Uruguay informó en los últimos días que "los efectivos uruguayos se encuentran bien y continúan cumpliendo con las operaciones dispuestas por la Minustah en procura de establecer las condiciones de seguridad" en el país. Efectivos del Batallón "Uruguay V" que se encuentran en Haití "apoyaron con personal y vehículos al Batallón de Chile desplegado en Cabo Haitiano", y también colaboraron con el traslado de los integrantes de las Embajadas de Brasil y Colombia que debieron abandonar sus puestos por vía marítima.

 

En la semana que se cierra en una jornada de fiesta nacional, que conmemoró el aniversario de la Batalla de Vertières (1803), preámbulo de la llamada independencia de Haití, los manifestantes en Puerto Príncipe, exigieron la salida de los cascos azules, presentes en el país desde el derrocamiento del presidente Jean Bertrand Aristide en el 2004.

 

Médicos Sin Fronteras (MSF) criticó la respuesta insuficiente a la epidemia de cólera en Haití. La organización médica humanitaria internacional, lamentó que el "déficit crítico" en el despliegue de las medidas establecidas contra el cólera en Haití esté socavando los esfuerzos para detener la epidemia.

 

Consideró que hasta ahora, la respuesta ha sido insuficiente para atender las necesidades de la población. "MSF hace un llamado a todos los grupos y organismos presentes en Haití para aumentar el tamaño y la velocidad de sus esfuerzos a fin de garantizar una respuesta eficaz", afirmó el coordinador general de la organización en Haití, Stefano Zannini.

 

Son necesarios más actores para tratar a los enfermos y aplicar acciones preventivas, sobre todo porque los casos aumentan dramáticamente en todo el país y no hay tiempo para reuniones o debates, es hora de actuar, puntualizó.

 

El suministro de agua potable en las comunidades afectadas y en las que están en riesgo, así como la distribución de jabón y la construcción de letrinas, son algunas de las prioridades, indicó MSF en un comunicado, fechado en Puerto Príncipe.

 

Asimismo, consideró como medidas inmediatas la eliminación segura de residuos en los hospitales y el establecimiento de vastos sitios para depositar la basura de manera segura en todo el país, a fin de evitar la contaminación y el contagio.

 

Sugirió también el establecimiento de adecuados puntos de rehidratación oral en las zonas donde están apareciendo casos de cólera, el mantenimiento de una red segura y eficiente para tratar casos graves de cólera, y la eliminación segura de los cadáveres.

 

 

"El cólera es una enfermedad fácilmente prevenible", dijo Carolina Segura, coordinadora de emergencia médica de MSF, al advertir que sin un aumento inmediato de las medidas necesarias ni los organismos internacionales ni el gobierno de Haití podrán contener este brote.

 

Según un experto francés en cólera, que actualmente asesora a las autoridades haitianas de salud, el país más pobre del continente americano enfrenta una 'inusual' epidemia de cólera que podría ser más grave que de lo que las cifras sugieren.

 

Debido a ello, el doctor Gerard Chevallier criticó los recientes disturbios protagonizados por ciudadanos que acusan a soldados de las Naciones Unidas de importar el cólera, lo cual ha obstaculizado la ayuda humanitaria y médica en el país.

 

"El determinar quién es el culpable de traer la enfermedad a Haití no ayudará a resolver la crisis", dijo el especialista en Puerto Príncipe y exhortó al país a centrarse en tratar de detener la propagación de la enfermedad, que es "inusual, rápida y severa".

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