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Tabaré Vázquez,
el retorno del cacique
por Raúl
Legnani
Tabaré
Vázquez habló sobre Uruguay y la situación del
Frente Amplio en un acto del Partido Socialista, con
motivo de los festejos por los 100 años de su
existencia.
La idea
original de los organizadores era tener una jornada
de reflexión con una mirada estratégica sobre los
desafíos de las izquierdas latinoamericanas: "El
progresismo en el gobierno: experiencias y
desafíos", fue el título convocante.
Luego de
que hablara el gobernador rosarino Hermes Binner,
Vázquez sorprendió al público presente que desbordó
la Sala Azul de la Intendencia de Montevideo, cuando
dijo que no se iba a referir al tema, pero que
tampoco iba a incursionar en política, cosa esa
última que finalmente no ocurrió, por lo menos
parcialmente.
Esta vez
no fue un discurso leído, como hace Vázquez en ese
tipo de reuniones, porque lisa y llanamente no llevó
papel. Prefirió tomar el micrófono y caminar sobre
el escenario, como si estuviera en campaña electoral
o en un Consejo de Ministros abierto.
Fue así
que comenzó lentamente a comunicase con el
auditorio, con los mismos gestos de tiempos pasados.
La gente, mayoritariamente socialista, comenzó a
corresponderle con aplausos y hasta con algún grito
de apoyo, pero también de propuesta.
"Más
comités de base, Tabaré", se escuchó desde el rincón
derecho de la parte alta, en el momento que el ex
presidente de la República reclamaba más militancia
del Frente Amplio.
Vázquez
lo miró, bajó el micrófono, pensó unos segundos y le
respondió reafirmando la idea de la necesidad de la
movilización de los frenteamplistas y de los
comités, pero redoblando la apuesta:
"También
más comités de base virtuales". Con esas pocas
palabras se metía en la interna del FA a pocos días
de que se realice un Plenario Nacional donde, entre
otros temas, está el de la estructura de la
coalición de izquierdas.
Las dos
últimas terceras partes de su discurso, fueron las
propias de un cacique que parecía retornar a la
tribu porque desde el otro lado del bosque llegaban
noticias preocupantes.
Llegó a
la tribu, pero no para anular al cacique que en este
momento es el encargado de gestionar el poder. Por
eso convocó a la defensa del gobierno nacional "que
es nuestro gobierno, el que votaron los uruguayos:
este gobierno es mi gobierno porque yo lo voté y
José 'Pepe' Mujica es mi presidente A José Pepe
Mujica, mi presidente, yo lo defiendo como hay que
defender a todo el gobierno, como hay que defender
al Frente y al movimiento político sin vergüenza,
sin obsecuencia, con decisión. No es cuestión de
decirle todo que sí al gobierno nacional. Le decimos
que sí cuando estamos dentro del programa y dentro
de los planteamientos de la fuerza política, que es
lo que está haciendo nuestro compañero Mujica y los
compañeros que integran el gobierno nacional.
Pero
cuando tengamos alguna discrepancia tenemos que
tener también la libertad de analizar, de discutir,
de pensar, de opinar, de tratar de colaborar para
torcer un rumbo que a veces puede ir en una
dirección que no es la más adecuada.
Cada
cual desde su responsabilidad, cada cual desde el
lugar donde lo tiene que hacer, sin hacer de esto
una competencia mediática. No hay que confundir
ciudadanía con teleaudiencia".
Tuvo
señales también para los indios de la tribu que
muchas veces con razón y otras no tantas, reclaman
mejores condiciones de vida y que el actual cacique
profundice la distribución de la riqueza que se ha
generado en forma creciente en aquellas tolderías.
"Reflexionemos uruguayas y uruguayos, no matemos a
la gallina de los huevos de oro una vez más",
enfatizó Vázquez y agregó que "no tiremos
infinitamente de la piola, porque un día se rompe y
en una sociedad como la nuestra, cuando la piola se
rompe los que más sufren son los que menos tienen".
Para el
expresidente la clave para seguir avanzando como
sociedad, está en la unidad del Frente Amplio.
"Defendamos a nuestro Frente, defendiendo su unidad,
la unidad", dijo.
Si esa
unidad se resquebrajara, alertó sobre la posibilidad
de que se produjera un retroceso similar al ocurrido
en Chile, donde ganó la derecha las últimas
elecciones nacionales. "Si hubiera faltado la
unidad, no habríamos llegado al gobierno y si falta
en el futuro, vamos a perder la posición que
tenemos", aseguró.
Una vez
finalizado el acto la frase que más se escuchó fue
"lo extrañábamos", para de inmediato dar paso a la
polémica sobre si había dado la señal de que volvía
o no a la práctica política cotidiana.
Seguramente no fue el anuncio del retorno
definitivo, pero no dejó dudas de que seguirá detrás
del bosque que rodea a la tribu, pescando y
escuchando lo que pasa en las tolderías.
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