WikiLeaks y la
autocensura de los 5
por Antonia Yánez

Ante el sacudón informativo, político y diplomático provocado por el fenómeno de las revelaciones de WikiLeaks, no parece fácil tejer apresuradas reflexiones, cuando en realidad el fenómeno está aun en pleno desarrollo e implementación y tiene múltiples aristas no conocidas. Lo primero que debiéramos tener en cuenta es que estamos ante un hecho esencialmente político encuadrado en los más modernos sistemas de información. Esto explica el esfuerzo por presentar la “filtración” como un acto delictivo y a su mensajero enfermo emocional.

 

Desde el inicio del Estado moderno uno de sus primeros y más citado teórico: Nicolás Maquiavelo -siglo XVI-  demostró la necesidad de obtener y guardar la información sobre otros Estados. De allí en adelante han sido infinitos los medios y los fines empleados en las distintas etapas de la historia de la humanidad para procurar y obtener información y lo más importante, de ser posible, emplearla contra terceros. El carácter de la información obtenido puede terner los más diversos perfiles y fines para quien la posee, pero siempre de tenerla le dará Poder.

 

Dicho esto parecería producto de un trabajo de rutina de la diplomacia norteamericana las recientes revelaciones de WikiLeaks. El tema empieza a complicarse porque siendo estas revelaciones un hecho especialmente político en sus contenidos, formas de procesamiento e intenciones de que llegue al gran público, deja de ser rutina.

 

Subestimar o decir que es “chusmerio”, es minimizar las probables, incidencias de tan vasta información, redactada con evidentes propósitos políticos y en más de un caso dejando sentado las contradicciones entre los equipos de los gobiernos locales, solo se explica en el mejor de los casos, por salir del apuro ante lo avasallante de los hechos.

 

Este tipo de información manejada como se está realizando hasta ahora traerá varias consecuencias de grados diversos, pero hay uno que ya es evidente; es un factor más en la tendencia universal de degradar a la Política y sus instrumentos, en hacerla solo de profesionales y especialistas, de alejarla de la vida cotidiana de los ciudadanos, de la sociedad civil como verdadera protagonista del comportamiento social. 

 

Los 5 grandes medios a los que WikiLeaks ha entregado el paquete de cable (The New York Times, The Guardian, El País, Le Monde y Der Spiegel) han dicho públicamente que se han reservado la manera de publicar esa información y de “filtrar” lo que a conciencia de estos medios no seria aconsejable para Estados y personas que se manejara públicamente. No es un Estado, no es la ONU o la UNESCO, son cinco medios de comunicación que se han erigido en los guardianes de lo que debe conocer o no el resto del planeta. No deja de surgir una contradicción entre la filosofía expuesta por Assange y esta practica concreta de los 5 editores, trabajando en consulta permanente con las autoridades norteamericanas de acuerdo lo que han admitido desde sus páginas editoriales.

 

A partir de estas revelaciones de Julian Assange por WikiLeaks ha

surgido ahora en los EEUU el Acta Shield respuesta del Senado a las filtraciones de Wikileaks. Las nuevas medidas introducen una importante limitación para la libertad de prensa y probablemente generará una fuerte polémica. También habrá que ver si otros gobiernos no adoptan iniciativas semejantes dirigidas a restringir a los medios de comunicación especialmente los digitales y sus plataformas. Podemos estar ante el momento de ajustar cuenta con Internet por aquellos que desde hace tanto tiempo le molesta la profundidad y la amplitud de la comunicación que allí se da.

 

La información ya conocida es suficiente como para dejar variadas espinas de discordia, minar de desconfianza a varios gabinetes de gobiernos sudamericanos y devaluar las relaciones bilaterales, si nos atenemos solo a esta región. Se ha prometido más información. Ya que mencionamos antes a Maquiavelo, para que dejar de recordar la máxima “divide y reinaras”.

 

Otro dato que extrañamente no aparece en los informes de WikiLeaks es la información específica sobre misiones secretas de EEUU a escala global, las transacciones de la Banca internacional, el tráfico de armas o referencias a los tan codiciados hidrocarburos.

 

 Muchos de los documentos dados a conocer por WikiLeaks son relativamente recientes. La mayoría se refieren a la forma de percibir el mundo por parte de los diplomáticos enviados por EE.UU. a trabajar en el extranjero bajo la reciente administración Obama. Una interrogante más sobre las promesas de cambios.

 

Los informes diplomáticos insinúan que los líderes africanos son ignorantes, los sudamericanos enfermos sicológicos y emocionalmente, los políticos árabes son corruptos y los europeos irresponsables. Parados desde el olimpo de la fuerza militar y económica ser catedrático de de capacidades universales es demasiado simple y de consecuencias peligrosas pero también es consecuencia de una cultura soberbia e imperial. Lo peligroso es como esa práctica se convierte en cultura. No es casualidad entonces que dos periodistas norteamericanos encontraran de lo más normal dar a difusión (sin ser autorizados) lo que el entonces presidente Batlle dijera en su momento sobre nuestros vecinos; “Los argentinos son una manga de ladrones del primero al último”.

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