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De paseo por el centro
montevideano:
“Museos en la noche”
por María
Lourdes García

El pasado viernes 10
de diciembre se llevó a cabo en todo el Uruguay, la
tradicional propuesta del Ministerio de Educación y
Cultura denominada “Museos en la noche”. Para esta
ocasión, participaron en conjunto setenta y seis
museos e instituciones así como también diversas
empresas que brindaron su apoyo.
La finalidad de este
evento fue la unión de todos los ciudadanos sin
distinción alguna y al mismo tiempo, incentivarlos a
revalorizar sus raíces culturales y educativas.
El itinerario
personal escogido fue el siguiente: “Centro
Municipal de Fotografía”; “Museo Pedagógico José
Pedro Varela”; “Museo de Arte Contemporáneo de El
País” y “Museo de la Casa de Gobierno-Presidencia de
la República”.
Para suerte de todos
los que concurrimos a dicho acontecimiento, el clima
pareció haber conspirado para facilitarnos la tarea
de la caminata y para que disfrutemos de la jornada
sin preocuparnos siquiera de la lluvia. Sin embargo,
cuando el sol dejó de iluminar nuestro andar, fue
una gran sorpresa el ver la Av. 18 de Julio
prácticamente (y sin exagerar) a oscuras; una gran
pena ya que tuve que agilizar mis pasos, mientras
observaba también a los comercios del rubro
alimentos, repletos de gente.
“Centro Municipal de
Fotografía”
Allí se encuentra
disponible la exposición de fotografía: “Um Lugar
Qualquer-Praia do Outeiro”, cuyo creador es el
artista y fotógrafo brasileño Dirceu Maués. Luego
del clásico brindis, Maués ofreció un breve discurso
explicando que los pilares en la realización de su
obra son el énfasis en la intuición y la poética de
la precariedad, tomando a la fotografía como base
para cine y video.
Lo que marca la
diferencia en este tipo de trabajo es el uso de un
procedimiento documental y de experimentación, en el
que se logran transmitir con más fuerza y energía
los hechos de la vida cotidiana en una playa de
Outeiro, en Belém do Pará, Brasil. Vendedores de
pamonhas; de anteojos de sol; de helados y de zumos;
de juguetes inflables; hombres y mujeres
brasileños/as, todos son fotografiados con cámaras
artesanales que, sin visor ni lente, forman una
visión panorámica de 360º. Esto hace reflexionar de
que vivimos en la era de lo descartable, de los
cambios tecnológicos, donde hoy sirve lo digital
pero mañana quién sabe. Es bueno saber que aún
quedan en el mundo personas tan creativas, que
pueden lograr un ingenioso montaje a través de
métodos originales, precisos y sencillos, ya que
dichas cámaras están hechas con materiales tan
básicos y de bajo costo como son la cinta aisladora
y las cajas de fósforos.
El lugar tiene una
sala con seis televisores, más otro que muestra un
simpático backstage, realizado con cámara en mano.
Resulta ser una
muestra interesante de nuestros queridos hermanos
brasileños que vale la pena visitar hasta el 2 de
febrero de 2011.
“Museo Pedagógico
José Pedro Varela”
Constituyó un
complejo educativo muy completo, construído entre
1884 y 1886, cuya finalidad fue la de formar
Maestras.
Se distribuía en tres
generosas plantas: en la alta estaba el “Internato
Normal de Señoritas” adonde asistían alumnas becadas
del interior de nuestro país; en la intermedia
funcionaba el “Museo y Biblioteca Pedagógica”, que
formaba a las chicas a través de recursos y
materiales con gran valor didáctico, adelantados
para la época; finalmente en la planta baja se
encontraba la “Escuela de Aplicación de Señoritas”,
modelo de la “Reforma Vareliana” y en donde se
hacían las prácticas del Internato.
En todo el recorrido
por este museo conté con el privilegio del apoyo de
la Prof. de Historia Elizabeth Brytes, quien se
ofreció amablemente a explicarme, mientras yo iba
explorando el entorno que me rodeaba.
El contemplar los
elementos que se usaban en el Internato; la música
de fondo; las palabras cálidas de Brytes; el
encuentro con tres actores que hacían una
representación viva de la época; todos constituyeron
los vehículos que me transportaron (como si hubiera
viajado con la máquina del tiempo), a aquellos años
de tanta riqueza histórica.
Brytes me remomoró
una parte de la metodología “vareliana”: el énfasis
en el razonamiento sobre la memoria; el uso del
nuevo material didáctico recibido (A. Gómez Ruano,
primer Director del “Museo Pedagógico” había
provisto de este valioso material que adquirió en
uno de sus viajes a Europa); la sustitución de los
viejos bancos en que los alumnos deformaban su
espalda, por cómodos pupitres; eliminación de
sistemas clásicos de castigos; promoción de la
Educación Física empleada de manera intensiva.
Actualmente el museo
se compone así: la Sala “José Pedro Varela” (su
escritorio, biblioteca con mayoría de libros en
francés en inglés, y demás objetos personales); Sala
“María Stagnero de Munar” (Directora, “Maestra de
las Maestras”); Sala “Taller de escritura” (con las
XO); Sala “Maestro Clemente Estable” (Ciencias);
Sala “Gómez Ruano” (actos y conferencias); Sala
“Borrón y escuela nueva” (aula típica “vareliana”);
Sala de “Exposiciones transitorias” (con muestras
sobre diversos temas).
Otro impacto para mí
desconocido: el museo tiene un “Centro de
Documentación”, con archivos únicos en toda
Latinoamérica, con destino itinerante a efectos de
llevar la enseñanza a las escuelas del Interior del
país.
También me di el lujo
de escribir con tinta, pluma y papel de la época en
la Sala “Taller de Escritura”.
Me fui de allí feliz
con un motivo más para sentir el orgullo de ser
uruguaya, y haber profundizado en algo la
inconmensurable obra del Prof. José Pedro Varela.
“Museo de Arte
Contemporáneo de El País”
Había una exhibición
de óleos sobre cartón de fachadas antiguas, paisajes
campestres, retratos familiares, todos ellos bajo el
acertado pincel de Eva Olivetti.
Al fondo, obras de
artistas de países vecinos, servían como pretexto
para unir las diversas culturas: Antonio Enrique
Amaral (Brasil); Felipe Noé (Argentina); Raúl Lara
(Bolivia); Ramón Vergara Grez (Chile); Carlos y
Jorge Páez Vilaró: pasión, naturalidad y magia en un
sitio prolijo, armonioso y con muy buena
iluminación, para recomendar.
“Museo Casa de
Gobierno-Presidencia de la República”
Una construcción
señorial y hermosa; alfombras rojas en escaleras y
pasillos, con balcones con vistas a la Pza.
Independencia.
Magníficos óleos de
los sucesivos Presidentes de esta República, hechos
por autores nacionales en su mayoría. Una falta
imperdonable fue ver a muchas de estas obras de arte
recostadas de manera tal que se dificultaba
disfrutar de su belleza; sorprende el descuido ante
esto.
Lo más bonito fue
apreciar las paredes con fotografías antiguas,
básicamente de inmigrantes, imágenes conmovedoras
que hablan por sí mismas.
La agenda concluyó
con otra valiosa experiencia más para conocer
Montevideo.
LA
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