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Como se fabrican en EEUU
las pruebas para acusar
a Julian Assange
por Charlie Savage
El 11 de enero el ya famoso
australiano Julian Assange, tendrá que enfrentar
nuevamente los tribunales ingleses se sabrá si le
extraditan a Suecia. Sus abogados y el propio
Assange afirman que todo es un preludio para
llevárselo a Estados Unidos. Pero para EEUU en una
primera face no es fácil acusar consistentemente al
creador de WikiLeaks, por eso desde hace varias
semanas en los EE.UU. tratan de crear las pruebas
que permitan inculpar al australiano y arrástralo a
la orca o a la cadena perpetua. De cómo se esta
trabajando con este objetivo da cuenta este
excelente trabajo de
Charlie Savage para el The New York
Times, publicado en español por el El Nuevo Herald.
“Fiscales
federales de Estados Unidos que buscan armar un caso
contra el líder de WikiLeaks, Julian Assange, por su
participación en una enorme diseminación de
documentos confidenciales del gobierno, están
buscando pruebas de cualquier indicio en sus
primeros contactos con un analista de inteligencia
militar, del cual se sospecha que filtró la
información.
Oficiales del
Departamento de Justicia están intentando averiguar
si Assange fomentó o incluso ayudó al analista,
soldado raso Bradley Manning, a extraer expedientes
confidenciales tanto militares como del Departamento
de Estado de un sistema informático del gobierno. Si
efectivamente así lo hizo, creen que podrían
entablar cargos en su contra como uno de los
conspiradores en la filtración, no sólo un pasivo
depositario de los documentos que, después, publicó.
Entre los materiales
que los fiscales están estudiando hay una
conversación en línea en la que se dice que Manning
alega que se había estado comunicando directamente
con Assange mediante un servicio encriptado de
conferencia por Internet, mientras el soldado
descargaba archivos gubernamentales. Además, se dijo
que Manning alegó que Assange le había dado acceso a
un servidor dedicado para que subiera algunos de
ellos a WikiLeaks.
Adrian Lamo, ex
hacker o pirata informático en quien Manning
confiaba y quien, con el tiempo, lo entregó a las
autoridades, dijo que Manning detalló esas
interacciones en conversaciones de mensajería
instantánea con él.
Dijo que el propósito
del servidor especial era permitir que los informes
de Manning fueran "lanzados hasta arriba en la fila
para ser sometidos a revisión''. A decir de Lamo,
Manning hacía alarde de lo anterior "como prueba de
su estatus como la fuente de alto perfil de
WikiLeaks''.
La revista Wired ha
publicado resúmenes de registros de conversaciones
en línea entre Lamo y Manning. Sin embargo, las
secciones en las que se dice que Manning detalla
contactos con Assange no están entre ellas. Lamo las
describió de memoria durante una entrevista con The
New York Times, pero dijo que no podía suministrar
una transcripción plena de la conversación porque el
FBI se había llevado su disco duro, donde lo tenía
guardado.
Desde que WikiLeaks
empezó a divulgar grandes reservas de documentos
confidenciales del gobierno estadounidense este año,
oficiales del Departamento de Justicia han estado
teniendo dificultades para idear una forma de
entablar cargos en contra de Assange por algún
delito. Entre otras cosas, han estudiado varios
estatutos que penalizan la divulgación de
información restringida bajo ciertas circunstancias,
incluida la Ley de Espionaje de 1917 y la Ley sobre
Fraude y Abuso Informático de 1986.
Pero, aunque la
fiscalía ha hecho uso de esas leyes para ir detrás
de gente que filtra información y hackers, nunca han
enjuiciado con éxito a los depositarios de
información filtrada por haberla transmitido a
terceros, actividad que puede caer bajo las firmes
protecciones de libertad de expresión y prensa de la
Primera Enmienda.
La semana pasada, el
Procurador General Eric H. Holder Jr., informó de
que acababa de autorizar a los investigadores para
que aplicaran medidas "considerables'', negándose a
especificarlas. Esta semana, uno de los abogados de
Assange en Gran Bretaña dijo que los abogados "se
habían enterado por las autoridades suecas de la
existencia de un gran jurado en un panel secreto''
en el norte de Virginia.
Oficiales del
Departamento de Justicia se han negado a hablar
sobre actividad alguna de gran jurado. Pero, en
entrevistas, personas familiarizadas con el caso
dijeron que el Departamento al parecer se sentía
atraído por la posibilidad de enjuiciar a Assange
como un co-conspirador de la filtración porque está
bajo intensa presión para ponerlo de ejemplo a él,
como un disuasivo de la filtración masiva de
documentos electrónicos a través de Internet.
Si llevara un caso en
contra de Assange como uno de los conspiradores en
la filtración de Manning, el gobierno no tendría que
enfrentar incómodas preguntas con respecto a sus
razones para no estar persiguiendo, de igual forma,
a organizaciones noticiosas de tipo tradicional o
periodistas investigadores que también divulgaron
información que el gobierno dijo que debería
mantenerse en secreto, incluido el Times, que
también publicó algunos documentos obtenidos
originalmente por WikiLeaks.
"Sospecho que existe
un verdadero deseo por parte del gobierno de evitar
una persecución del aspecto de publicación, si puede
ir en pos del aspecto de la filtración'', comentó
Daniel C. Richman, catedrático de leyes de la
Universidad de Columbia y ex fiscal federal-3/8'.
"Sería mucho mejor y daría lugar a menos problemas
constitucionales''.
Se ha sabido que los
investigadores estaban buscando evidencia de que una
o más personas en Boston sirvieron como
intermediario entre Manning y WikiLeaks, llevando un
disco de archivos que él copió de una computadora
mientras estuvo destacado en Irak y entregándolo de
alguna manera al sitio web.
No obstante lo
anterior, Lamo dijo que Manning a veces cargaba
información directamente para Assange, a quien, al
principio, había buscado en línea. El soldado envió
una "prueba de filtración'' de un solo cable del
Departamento de Estado desde Islandia, para ver si
Assange y WikiLeaks eran quienes decían ser, contó
Lamo.
"En algún punto, él
quedó satisfecho de que efectivamente estaba
hablando con Assange y no con algún tercero
desconocido que se estaba haciendo pasar por Assange,
y con base en eso empezó a enviar cantidades de
datos menores desde su computadora'', dijo Lamo.
"Debido a la naturaleza de su conexión de Internet,
no era capaz de enviar con facilidad archivos de
gran tamaño. Estaba usando una conexión satelital,
así que estaba limitado hasta que levó a cabo una
entrega física cuando volvió a Estados Unidos, en
enero de este año''.
De cualquier forma,
los fiscales muy probablemente necesitarían más que
una transcripción de chat exponiendo dichos alegatos
para implicar a Assange, destacó Richman. Incluso si
la fiscalía pudiera demostrar que Manning fue quien
estuvo escribiendo los mensajes a Lamo, un tribunal
pudiera considerar que toda la discusión es
evidencia inadmisible por ser de oídas.
Los fiscales pudieran
superar ese obstáculo si obtuvieran otra evidencia
con respecto a cualquier contacto en las primeras
etapas; particularmente si pudieran convencer a
Manning de que rinda testimonio en contra de Assange.
Sin embargo, dos integrantes de una red de apoyo
creada para reunir dinero para su defensa legal,
Jeff Paterson y David House, dijeron que Manning se
había negado a cooperar con los investigadores desde
su arresto, en mayo”.
LA
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