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“Dulzura para
los oídos”
por María
Lourdes García*
El acontecimiento
El martes 14 de
diciembre a las 20:30hs., en la “Iglesia de la
Congregación Evangélica Alemana de Montevideo”,
se llevó a cabo el concierto y séptimo examen de
“Dirección Coral” de Carlos Correa de Paiva.
El
coro que no era un grupo estable sino que se formó
para dicha circunstancia, estuvo integrado por
estudiantes del “Sodre” y de la
“Escuela Universitaria de Música”.
Interpretaron la
“Missa Brevis” en si bemol Mayor KV275
para coro, solistas y conjunto instrumental de
Wolfgang Amadeus Mozart.
Datos biográficos de
Carlos Correa De Paiva

Nacido en Montevideo el 19 de mayo de 1.972, Correa
De Paiva es Maestro, compositor, instrumentista;
arreglador de música popular; Director de coros
vocacionales; Docente de canto colectivo (en
talleres barriales); Director escénico y corporal;
fue letrista de las murgas: “A la Manga”, “Queso
Magro” y “La
Esquinera”.
Ha hecho
presentaciones en Montevideo y el interior, así como
también en Chile y Argentina, en donde dictó
talleres de murga y candombe.
Actualmente cursa la
“Licenciatura de Dirección Coral” en la
“Escuela Universitaria de Música” de la
“Universidad de la República”.
La genialidad de
Amadeus
Wolfgang Amadeus
Mozart nació en Salzburgo, Alemania, el 27 de enero
de 1.756.
Tuvo una niñez
prodigiosa, ya que a los 5 años tocaba instrumentos
como el clavicordio, el clavecín y el violín, y con
8 años creó sus primeras sinfonías, su primera ópera
y una misa. Con tan sólo 14 años de edad, Mozart fue
miembro de la “Academia Filarmónica de Bolonia”,
instituto de preparación musical de aquella época en
el que se podía ingresar a partir de los 20 años.
Leopold Mozart, su
padre, fue un compositor y Profesor de Música culto
y con sentido pedagógico, un gran influyente en la
educación y las carreras de sus hijos Amadeus y
Nannerl, hermana de este, quien poseía también
grandes capacidades artísticas. Los hermanos eran
exhibidos ante la aristocracia europea, que no tenía
en cuenta las condiciones precarias en las que
viajaban y también demoraba el pago de las
actuaciones.
Lamentablemente, el
sueño de Leopold de que contrataran a su hijo
profesionalmente nunca sucedió.
La relación tortuosa
con Hieronymus Von Colloredo, inflexible opresor
Arzobispo de Salzburgo, posteriormente desembocó en
la desvinculación de Amadeus con las autoridades
eclesiásticas y en 1.781 en su partida definitiva a
Viena.
En 1.784 se convirtió
en “francmasón” y recién en 1.787 obtuvo un
puesto estable con el patrocinio de la nobleza.
Segundo maestro
clásico de la ópera (el primero fue Gluck), Amadeus
es considerado uno de los músicos más influyentes de
la historia por sus más de 600 creaciones, grandes
obras maestras que reflejan un estilo exquisito,
natural y espontáneo, su sobresaliente habilidad
para la improvisación de frases musicales e
imaginación inagotables que son quizás el secreto de
su arte.
Posiblemente también
aparte de su talento innato, fueron fruto de
inspiración para sus obras los acontecimientos
dolorosos personales que tuvo que atravesar, como el
episodio amoroso con Aloysia Weber, relación no
aceptada por los padres de Amadeus. Luego de una
separación triste y paulatina con Aloysia, el joven
músico encontró consuelo en los brazos de la hermana
de esta, Constanze, con quien se casó y tuvo 6
hijos.
Sus años finales de
vida fueron muy productivos, de numerosas sinfonías,
conciertos y óperas. Algunas de sus obras:
“Idomeneo” (1.781); “El Rapto del Serrallo”
(1.782); “El Director de Teatro”
(1.786); “Las bodas de Fígaro” (1.786);
“Don Giovanni” (1.787); “Júpiter”
(1.788); “Cosí fan tutte” (1.790); “La
clemenza di Tito”, “La flauta mágica” y
su inacabado “Requiem”, estas 3 compuestas en
1.791.
Falleció el 5 de
diciembre de 1.791 a los 35 años, edad en que la
mayoría de los maestros de la historia musical
iniciarían la madurez de sus carreras.
Su muerte fue objeto
de muchas especulaciones, entre ellas el
envenenamiento. Fue enterrado con manto negro y
capucha según el ritual masónico, y en una fosa
común puesto que terminó en la absoluta miseria.
Joseph Haydn escribió
de Amadeus: “La posteridad no verá tal talento
otra vez en 100 años”.
“Pequeña forma
ternaria”, en concierto

La “Iglesia de la
Congregación Evangélica Alemana de Montevideo”
es una sólida construcción que ha cumplido 100 años
de historia; pequeña en dimensiones, cuenta con
hermosos vitraux y una excelente acústica.
Este coro de altísima
categoría fue dirigido por Correa de Paiva y estuvo
compuesto por: solistas, sopranos,
contraltos, tenores y bajos, y el
conjunto musical por: violines, contrabajo, fagot y
órgano.
El examen fue
observado por un riguroso Tribunal que seguía
fielmente cada movimiento.
Se ejecutaron: el
“Kyrie”, “Gloria”,“Credo”,“Sanctus”,“Benedictus”
y el “Agnus Dei”, oraciones que desde hace
siglos se denominan “Missa”.
Esta composición de
corta duración, hizo imposible no caer en la
tentación de dejarse llevar por la magia y elegancia
de esas voces e instrumentistas privilegiados.
El carácter dramático
en los gestos de los sopranos, tenores, contraltos y
bajos, impulsados por la música; la solemnidad de
la iglesia y la armonía de esas fuerzas hizo que la
energía fluyera por nuestros cuerpos.
Deslumbrante
experiencia que es un deber compartirla, justo antes
de las fiestas, en un ambiente cordial y abierto a
todo público. Vale la pena mimar a nuestros oídos.
* Licenciada María
Lourdes García
LA
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