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¿Qué le debe la izquierda a Dalmao?
Por Fernando Blanco*
El Presidente Mujica detalló las razones por las que visitó al General Miguel Dalmao en la habitación del Hospital Militar en la que está internado.
Dalmao está sometido a un proceso penal por existir semiplena prueba de que él fue quien mató a Nibia Sabalsagaray en un cuartel del Ejército en 1974, cuando la sometió a torturas.
El Presidente dijo que fue a ver a Dalmao para saber del estado de su salud y para conocer las condiciones de reclusión a las que está sometido.
El general del Ejército está en el Hospital Central de las Fuerzas Armadas debido a una patología coronaria que determinó que se le realizara una angioplastia. Más allá de esta coyuntura de salud, cumple su prisión preventiva en una unidad de la policía, por disposición del Gobierno.
Allí goza de comodidades que para nada tienen sus camaradas presos en la cárcel de Domingo Arena, también por delitos cometidos durante la dictadura. Y eso que Álvarez, Gavazzo, Silveira, Vázquez, Medina, Sande, Calcagno, Larcebeau y su baracutanga también gozan de ciertas comodidades, si se compara la cárcel en la que están con el Penal de Libertad, el COMCAR, la cárcel de Canelones o cualquiera de los establecimientos del sistema penitenciario uruguayo.
¿Mujica conoce las condiciones a las que están sometidos los 9000 presos que habitan las cárceles uruguayas? Seguramente si. Entonces ¿porqué se preocupa por saber cómo la esta pasando Dalmao y no se inquieta por la situación de los demás?
¿Qué le debe el Frente Amplio a Dalmao?
Durante el anterior período de gobierno Dalmao fue ascendido de Coronel a General por el Presidente Tabaré Vázquez, a pesar de las advertencias que le hicieron, de que este militar tenía sus manos manchadas de sangre, al menos, de la sangre de Nibia Sabalsagaray. Así y todo, Vázquez mantuvo su decisión, envió el ascenso al parlamento y allí se otorgó la venia correspondiente para que Dalmao colocara una estrella más en sus charreteras.
Luego de que la Suprema Corte de Justicia declarara inconstitucional la ley de caducidad puntualmente para el caso Sabalsagaray, comenzó la indagatoria penal hasta que la fiscalía pidió el procesamiento con prisión del militar.
En ese momento, el Ministro de Defensa Luis Rosadilla dijo que al General no se le aplicaría ninguna sanción disciplinaria hasta tanto no se pronunciara el Juez. Cosa extraña esta última, y totalmente alejada de lo que, al menos, es consuetudinario en los códigos militares. Basta con que un militar esté involucrado en cualquier episodio que amerite la sola intervención policial, para que se le aplique una sanción disciplinaria. Esto se puede confirmar con solo conocer los casos de cadetes de la Escuela Militar que por haber tenido un incidente de tránsito durante el fin de semana por el cual tiene que intervenir la policía, son sancionados cuando se reintegran al instituto.
Hay una causal de arresto militar que es “dar lugar a la intervención policial”.
A pesar de esto y sumándole que la situación de Dalmao fue mucho más lejos, no se tomó ninguna medida, “hasta que la Justicia se pronuncie”, dijo Rosadilla varias veces.
Al poco tiempo el Juez Rolando Vomero estuvo de acuerdo con el pedido de la fiscalía y accedió a iniciar un proceso penal contra el militar, enviándolo a la cárcel preventivamente.
No solo que no hubo sanción militar, sino que el Poder Ejecutivo dispuso que Dalmao no fuera ni siquiera a Domingo Arena. Lo mandaron a una dependencia del Ministerio del Interior que no precisamente tiene como fin la reclusión de personas que cometieron delitos.
Cuando se le preguntó al Subsecretario del Interior Jorge Vázquez porqué Dalmao no cumplía la preventiva en donde la cumplían los demás, respondió que así lo había pedido el Juez de la causa.
Esa fue una respuesta falaz, porque el propio Juez Rolando Vomero aseguró a este periodista que nunca pidió un lugar determinado para la reclusión de Dalmao. Casi no fue necesaria la consulta al Juez, ya que todos sabemos que el lugar en el que cumple la preventiva un procesado es una decisión de la autoridad carcelaria que depende del Poder Ejecutivo y no del Poder Judicial.
Luego de tener a Dalmao como un rey, seguramente tomando whisky en el casino de oficiales de Coraceros, el primer ciudadano lo va a visitar para saber cómo está de salud y para conocer las condiciones de reclusión.
Pero mi perplejidad no quedó allí. El informativo de Canal 10 salió a pedirle una opinión a un integrante de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Uno de los más combativos en pos de la verdad. Extrañamente, al hombre no se le movió ni un pelo. No hizo el más mínimo cuestionamiento a la actitud del Presidente.
¿Qué le deberá la izquierda al General Dalmao?
*Periodista uruguayo
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