Homenaje a 12 mujeres
destacadas de ciencia
Diálogo con Liliana Borzacconi y Judith Sutz

El miércoles 30 de marzo la Dirección Nacional de Cultura y la Dirección de Innovación, Ciencia y Tecnología del MEC homenajearon a 12 mujeres destacadas en diferentes ámbitos de la ciencia. La ONDA digital dialogó con la ingeniera Liliana Borzacconi y la Dra. en ciencias sociales Judith Sutz, para conocer sus reflexiones sobre este homenaje.

La actividad, denominada "La Ciencia es Mujer", reconoció la labor de: Elsa Garófalo (Ciencias Agrícolas); Lina Bettucci, Cristina Arrutti, Elia Nunes (Ciencias Naturales y Exactas); María Hortal (Ciencias Médicas y Salud); Liliana Borzacconi (Ingeniería y Tecnología); María Adela Pellegrino, Judith Sutz (Ciencias Sociales); María Antonieta Rebollo, Amalia Dutra, Paulina Luisi (Ciencias Médicas y Salud) y
María Viñas (Ingeniería y Tecnología).

En el acto Hugo Achurar director nacional de Cultura habló de la arraigada conciencia de género que tiene el Ministerio de Educación y Cultura y de como este criterio es constante y está presente en cada una de las convocatorias y actividades del MEC. “Las mujeres científicas forman parte del mundo de actual y del futuro, (…) podemos hoy hablar de una feminización de la ciencia”, dijo.

Por su parte Gerardo Agresta, director de Innovación, Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, destacó que sólo asumiendo a la ciencia como un aspecto cultural de la sociedad podremos basar nuestro desarrollo en el conocimiento. Finalizó agradeciendo la posibilidad de “mostrar el papel de la mujer en la actividad científica y hacerle un poco de propaganda para ayudar a que haya más éxito y mejores resultados en la equidad de género”.

La subsecretaria de Educación y Cultura, María Simon, serrando el homenaje dijo, “Nos pareció necesario reconocer a mujeres en distintos aspectos de la creación”. También expresó que el ser humano que crea, en el momento de crear no tiene sexo, lo que si es necesario son todas las visiones y culminó aceptando que a las mujeres les cuesta más llegar al lugar que ocupan los hombres pero que no por eso se debe juzgarlas con otros parámetros sino darles las mismas oportunidades.

Liliana Borzacconi: esto ayuda a
mejores resultados en la equidad de género

- ¿Qué significa para usted este reconocimiento?
- En realidad, el reconocimiento es más agradable todavía, porque conozco a casi todas las personas que están conmigo y es como un reconocimiento a una trayectoria de trabajo junto con las otras personas homenajeadas. Porque he tenido muchas instancias de trabajo conjunto con otras de las homenajeadas, no en ciencia y tecnología, pero sí en ámbitos que hacen a políticas de Ciencia y Tecnología. Entonces es doble: me alegra el reconocimiento a la labor científica y me alegra el reconocimiento a la labor científica con este grupo de gente.

- En el caso suyo, ¿hubo dificultades para la inserción como mujer en el ámbito de la Ciencia?
- Sí hubo. Pero es la misma dificultad que tiene cualquier persona cuando se inserta en un trabajo. Pero por otra parte, cuando uno se inserta en el trabajo que le gusta y lo hace con pasión, yo creo que cada persona minimiza el esfuerzo que realizó. Uno no lo siente como un esfuerzo, porque - por otra parte - obtiene recompensas.

- ¿El problema existe?
- El problema existe. Sí, claro que existe. El problema existe.

- Realmente, para usted, ¿dónde sería mejor concientizar a la sociedad para resolver este problema?
- En las edades tempranas. A mí, realmente, me parece muy importante que los niños, desde… Porque estamos hablando además, en este caso, de la necesidad de desarrollo de científicos en el país y creo que - a veces - no todos los niños (desde chiquitos), piensan que pueden llegar a ser científicos. Me parece que es muy importante - en edad temprana - hacerles entender el gusto que es trabajar en ciencia y tecnología y las cosas que se pueden aportar a la sociedad trabajando desde allí. Pero además, el gusto. Que es un trabajo que puede llegar a ser reconocido, como en este caso. Volviendo a la pregunta original: muy pocas veces se reconoce a los científicos, por lo menos en el Uruguay. Y mucha gente elige su profesión en función del reconocimiento que la profesión tiene. Está claro que los científicos no la elegimos por eso, porque no es tanto el reconocimiento que tenemos. En este caso es un placer y lo agradezco. Pero si nosotros le hiciéramos entender a los niños que el científico es una persona que tiene valor dentro de la sociedad, creo que sería algo muy positivo.

- Y estimula.
- Y estimula. Y una cosa más quisiera decir. Como dijo la Ing. María Simón, dentro de las ciencias - además - en el área que es donde yo estoy, que es el área tecnológica en las ingenierías, hay un déficit muy grande de mujeres y a mí me gustaría, también, que hubiera un estímulo para que hubiera más cantidad de mujeres ingenieras.

Judith Sutz: el factor que hace
falta es el factor tiempo

- Lo primero. ¿Qué significado personal tiene este reconocimiento?
- Yo no creo que me merezca ningún reconocimiento. Creo que sí, es importante reconocer a las mujeres que hacen Ciencia porque es mucho más difícil. Pero no sólo hacer Ciencia, hacer cualquier actividad creativa, constante, exigente. Es más difícil, todavía para las mujeres y, por lo tanto, me parece bien que sea un reconocimiento, porque más que un reconocimiento, es como una campana que llama la atención. Somos muy pocas las que hemos llegado a merecer este reconocimiento. Hay muchas más, pero es más fácil elegirnos a nosotras que si hubiera sido a hombres. Y eso no es porque - obviamente - no es por ninguna razón que tenga que ver con inteligencia, ni con disposición al trabajo, ni con disposición al sacrificio, porque la investigación implica sacrificio. Es, fundamentalmente, porque hay un reparto asimétrico real - hasta diría, en algunos casos, biológico - de funciones para todas aquellas que pensamos que también, además de hacer Ciencia, hay que vivir. Así que esto está bueno.

- ¿Usted ha padecido las dificultades, como mujer, para insertarse en la actividad científica?
- No. No para insertarme. He padecido como mujer - y siendo una mujer absolutamente privilegiada por circunstancias personales - las dificultades que recién le decía. Cuando uno tiene hijos chicos, justamente en ese momento en que están los estudios de post-grado. Entre los 25 y los 40 años, es donde… Imagínese usted que en Matemáticas, el premio mayor se les da a los menores de 40 años. Entonces, hay una etapa de creatividad y una etapa también de creatividad general, vital, biológica y - en esos momentos - las mujeres tienen muchas más dificultades para hacer madurar su capacidad de trabajo. Porque, por suerte, también tienen otras cosas maravillosas para hacer. Yo, en ese sentido, siempre digo una cosa que - me parece - que es de mi más ramplón sentido común: ¿cuál es la dificultad que tenemos las mujeres para hacer Ciencia? Necesitamos más tiempo. Tiempo en dos sentidos: cuando tenemos hijos, que se nos evalúe un añito después. Pero, además, necesitamos comprar tiempo. Porque algunas tienen abuelas, otras tienen tías, otras tienen maridos y otras no. Entonces hay que pensar que, ante la asimetría de la dedicación, hay que trabajar desde la política para generar una simetría de la dedicación. ¿Se entiende?

- En la sociedad nuestra, ¿se puede hacer más en este tema?
- Muchísimo más.

- ¿Desde qué edades, por ejemplo?
- Hay todo un tema que es mucho más complejo que el que tiene que ver con las edades. Si tuviéramos mejor enseñanza de la ciencia en las escuelas, sería igual para chiquilinas y para chiquilines, ¿verdad? Si tuviéramos más laboratorios de química, más juegos de esto, más juegos de lo otro… Si tuviéramos una industria nacional de juegos científicos - que es mi sueño - barata, inteligente y muchos más niños y niñas interesados desde chiquititos, por supuesto habría mayor visibilidad de las vocaciones. Yo, cuando tuve que elegir carrera, era muy urbana. Recuerdo que la Agronomía era como algo que no me entraba en la cabeza, porque era muy urbana. Era un problema de incultura profunda. Pero si tal vez en la escuela hubiera tenido - quizás - más contacto (yo iba a la Escuela “Perú”, en 18 de Julio y Requena), capaz que me hubieran entrado en la cabeza otras opciones que - simplemente no entraron - porque no me las imaginé. Esa es una primera cuestión: más mujeres. Pero, ¿sabe una cosa? En el contexto internacional, Uruguay debe ser el país que tiene más proporción de mujeres en las ingenierías. No le recomiendo porque nadie hace esas cosas aburridas que hago yo, pero yo miro las estadísticas. ¡No estamos nada mal, no estamos nada mal! El problema es que, a pesar de que no estamos nada mal, las mujeres son una franja chiquititita de los lugares más altos. ¿Por qué? Esa es una pregunta que hay que hacerse seriamente y hay que contestar seriamente. Hay que tratar de determinar las causas y hay que atacarlas. Porque ya no estamos hablando de mujeres que no llegaron a tener vocación, estamos hablando de mujeres que tuvieron la vocación y - quizás - eligieron no ser estériles. Quizás eligieron tener hijos.

- ¿O sea que la sociedad las condiciona en el proceso de elección?
- Sí, si. La sociedad, las formas de la evaluación, la idea de que no hace falta nada. No señores. Sí, hace falta. Y yo creo que el factor que hace falta es el factor tiempo. Tiempo para hacer Ciencia, tiempo para tener a los hijos bien atendidos, tiempo para integrar todo, tiempo para producir a los ritmos que una mujer-madre, recién madre, tiene. ¿Cuál es el apuro? .

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