La educación
artística en México
Por Avelina Lésper*

Póngalos a dibujar

La educación artística en México en lugar de motivar al talento, motiva la mediocridad, se tendría que hacer un análisis de las consecuencias de sus iniciativas y decisiones. Los maestros de dibujo de las distintas escuelas de arte -ENAP, Esmeralda, las escuelas del interior-, ven con desolación que los alumnos no quieren aprender a dibujar, y digo aprender porque desde el examen de admisión no se hace un filtro en el que el alumno demuestre aptitudes para el dibujo, la mayoría entra a la escuela sin saber sujetar un lápiz. Si su “arte” va a ser el performance o la instalación sonora, pues para qué aprenden a dibujar. Esto es una moda y la disciplina artística es una carrera, al margen que un alumno al final decida que su obra va a ser orinarse en la galería, le deberían exigir y motivar a que aprendiera una disciplina sólida como el dibujo.

Total, para hacer ready-made nadie necesita ni talento ni escuela. Recientemente acaba de celebrarse la Feria Internacional del Dibujo en Paris, Francia. Esta feria está abierta al trabajo de los artistas, sin fatuas pretensiones, sin montajes costosos, sólo mesas; los dibujantes llegan con sus portafolios, los abren y el público, coleccionistas y galeristas, tratan directamente con el artista que le explica la obra, le muestra su trabajo y negocia los precios. Francia con la enorme tradición que tiene de dibujo no deja de producir y apoyar al arte verdadero. Tintas, grafitos, técnicas mixtas, hiperrealismo, minimalismo... no hay límite. Apoyada por el Ministerio de Cultura, es una plataforma para artistas desconocidos y consagrados, nacionales y extranjeros; este año participaron 90 artistas de 40 escuelas de Europa. Además se entrega el Premio de la Feria Internacional de Dibujo, el jurado formado por galerías y expertos premia a cinco dibujantes.

Esta iniciativa es ejemplar y si se aplicara en nuestro país motivarían a muchos artistas, que ya prefieren ocultar sus talentos para no quedarse al margen del monopolio del arte basura. Con eventos de esta naturaleza, que crean mercado, que son escaparates de la obra de los artistas, presionarían para que las escuelas le dieran importancia al dibujo y no fuera una materia “opcional”. Mientras que aquí hay que pelear para que las bienales de pintura no sean canceladas y es una rareza que hagan exposiciones de dibujo, en Francia hacen ferias para que los amantes del arte vean las obras y conozcan a los artistas. Cuando potenciar al talento era una prioridad en las escuelas y los alumnos tenían que cubrir altos niveles de exigencia, las exposiciones de fin de curso eran galerías de arte, se podía apreciar a los futuros artistas, ahora en los exámenes de fin de curso los alumnos hacen aviones de papel o una fiesta y ese es el examen.

Los maestros los consecuentan en un proteccionismo que está creando generaciones de inútiles. Nuestras escuelas quieren ser el reality show del galerista y publicista Saatchi, -el que lanzó a Hirst y Douglas Gordon-, en el que compiten jóvenes para entrar a la galería que los puede hacer ricos y famosos y sus obras son, por ejemplo, los mails impresos y arrugados del “artista”. Copiamos lo peor, lo mejor es siempre muy difícil.

*Crítica de arte; entre sus líneas de investigación están la pintura europea y el mercado del arte

Fuente El Semanario de Mexico

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