La brisa de
“Paz y Unión”

Por Raúl Legnani*

“En distintos puntos del país hay inquietudes similares que no se difunden, que quizás tengan mucho de local o de departamental, pero que pueden llegar a irrumpir si se abren todas las puertas y ventanas del FA”.

Quiso el destino o la falta de locales, que dirigentes del Frente Amplio de Maldonado se reunieran en el Centro Paz y Unión, para presentar un borrador que promueve la actualización de la coalición de izquierda.

Este Centro fue inaugurado en 1884, por lo que ha vivido tres siglos. De la inauguración participaron 17 vecinos, quienes crearon una sociedad de socorros mutuos. 127 años después ese viejo y cómodo local, recibió a más de una decena de dirigentes frenteamplistas departamentales y un público que superó las cien personas.

Entre estos dirigentes fueron convocantes el intendente Oscar de los Santos y los diputados Darío Pérez y Pablo Pérez (los tres de San Carlos). Los dos primeros son fuertes referentes del frenteamplismo, quienes en los últimos años tuvieron una mala relación política, que en algún momento llevó a pensar que el Frente Amplio fernandino podía fracturarse. Pero eso no ocurrió. Muy por el contrario se reestablecieron las relaciones personales y políticas, sorprendiendo a los más descreídos.

Por todo esto el nombre del local que los recibió (Paz y Unión) quizás haya sido el mejor, para dar cobijo a una iniciativa que trasciende las fronteras de Maldonado. Una propuesta que tiene mucho de “sociedad de socorros mutuos”.

El borrador al que hacíamos referencia y del que ya dimos cuenta en la edición del pasado jueves en La República, no hay una sola línea que tenga que ver con posibles candidaturas futuras, ni con reparto de cargos en la Intendencia, ni en ninguna otra dependencia estatal. Es un texto que sale al rescate de la fuerza política, el Frente Amplio, y que le habla al país y a todos los frenteamplistas, sin quedar reducidos a las cuestiones departamentales.

Luego de reconocer que la responsabilidad del FA “es llevar adelante al gobierno” y que para ello tiene que “dedicar parte de sus esfuerzos” en la aplicación del plan Quinquenal, se entiende que “Desde la izquierda concebimos gobernar en diálogo con el conjunto de los partidos políticos, con las organizaciones sociales, y la sociedad en general. Tomando decisiones y rindiendo cuentas siempre más allá de lo que nos pueda exigir el marco institucional, sabiendo que al promover estas instancias se fortalece el sistema político y la sociedad en su conjunto”.

También llama a profundizar el proceso de acumulación política, social y organizativa que permitió alcanzar el Gobierno; no cerrarlo en los ayer votantes -el 49 y pico % de ciudadanos que no votaron por el Frente Amplio, comprenden amplios sectores cuyos intereses defiende solo el Frente Amplio--, supone construir herramientas de la fuerza política capaces de procesar estudios relevantes sobre nuestra realidad económica social, investigar y generar documentación. El bloque social y político de los cambios -sostén social del Gobierno-- no es una construcción acabada en términos de actores participantes, y mas importante aun, no lo es en términos de definiciones comunes sobre el que hacer, el como participar, el como movilizar, y el como comunicar”.

Por eso convoca a “analizar en profundidad el problema de la relación fuerza política y organizaciones sociales, y la sociedad en su conjunto. La relación con los medios de comunicación, el desarrollo a través de los nuevos medios, otros mecanismos de participación social que la sociedad mantiene y donde la izquierda no siempre participa”.

En este sentido se propone desde el borrador que hay que atender “el cumplimiento del compromiso asumido ante la ciudadanía, articulando más y mejor las políticas públicas, fortaleciendo la descentralización, alcanzando mejor calidad y tal vez nuevas herramientas de participación ciudadana, promoviendo una mayor representación de aquellos sectores sociales que no tenían voz en los temas estratégicos de las políticas publicas y a veces tampoco en los cotidianos”. “Debemos fortalecer la relación con los intelectuales, dándoles un lugar relevante en los distintos procesos”, agrega.

Sobre las funciones que debe asumir la fuerza política se dice que hay que “Educar, formar cuadros, construir masa crítica -de análisis y de organización--, generar capacidades para el relevo y los cambios generacionales. Estudiar, investigar, anticipar, generar propuestas de políticas para una mejor gestión en perspectiva, deben ser parte estratégica de la política de los cambios”. Sobre la estructura de la fuerza política se sostiene que “debe volver a ser una herramienta para hacer política, para cumplir con los objetivos mencionados antes y no solo para dirimir pequeños o grandes matices de opiniones o estrategias particulares”.

Para ello “requiere ser fortalecida, aireada, democratizada”, se afirma, donde dos propuestas pueden ser un aporte al logro de esos objetivos: a) Elección de las Presidencias de organismos nacionales y departamentales, en forma directa; b) Los Plenarios y Mesas Políticas nacionales y departamentales deben resultar integrados de forma proporcional a los votos obtenidos en las elecciones internas, en la participación de los agrupamientos políticos y las bases (valido para sectores y representación de bases)”.

Una vez que la Mesa Política de Maldonado asuma estas propuestas e incorpore otras, como podría ser la regionalización de la fuerza política y el estudio del papel que pueden llegar a jugar o no las redes frenteamplistas, el borrador pasará a ser un documento que se trasladará al conjunto del Frente Amplio.

Con esta iniciativa de Maldonado parece sentirse una brisa que viene del sureste y que puede llegar a impregnar de propuestas para la fuerza política, aunque algunos crean que la actualización ideológica y programática, son tareas previas a la democratización de un Frente Amplio que está reseco en sus organismos de participación y que le está faltado un pueblo reunido, debatiendo, proponiendo y exigiendo.

Sabemos que en distintos puntos del país hay inquietudes similares que no se difunden, que quizás tengan mucho de local o de departamental, pero que pueden llegar a irrumpir si se abren todas las puertas y ventanas del Frente Amplio.

* Periodista uruguayo, artículo publicado el 27 de junio en La República

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital