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Binomio, crecimiento económico y justicia social; no son competidores
Por Tabaré Vázquez*
Discurso del ex presidente de la República doctor Tabaré Vázquez, en la cena organizada por el Comité Departamental de Montevideo del Partido Socialista- Frente Amplio el miércoles 20 de julio.
“Agradezco al Comité Departamental de Montevideo del Partido Socialista la invitación a esta velada, que más allá de la convocatoria y modalidad, es un encuentro de compañeras y compañeros de distintas generaciones y de distintas procedencias, pero con una condición común, algo así como un binomio que nos identifica: son socialistas y frenteamplistas, son compañeros integrantes de distintas fuerzas del FA y son frenteamplistas, son compañeros independientes y son frenteamplistas. Tenemos la condición superior de sentirnos tremendamente alegres de poder decir que somos todos frenteamplistas.
Y aquellos que nos acompañan y no son frenteamplistas, comprenderán que en la noche de hoy, en mis palabras haga referencia fundamentalmente a esta nuestra fuerza política.
No pretendo incorporar al menú de esta cena una exposición sobre álgebra pero no encuentro mejor forma de destacar esa identidad frenteamplista que referirme a los binomios. Un binomio es una cantidad algebraica formada por la suma o diferencia de dos términos.
La identidad frenteamplista ¿Y por qué hay que destacar esa identidad frenteamplista? Esta pregunta se puede plantear y es buena. Como respuesta, y a título por supuesto personal, les digo que hay que destacar esa identidad frenteamplista, esa alegría de ser frenteamplista, esa convicción y compromiso de ser frenteamplista porque: a) no es un invento, existe, es un dato de la realidad, de lo contrario no estaríamos acá muchos de nosotros; b) porque la identidad no es un título ni un discurso y es mucho más que un símbolo o un documento, la identidad es un testimonio y es un compromiso, que nos hace felices y que asumimos con orgullo.
Tenemos nuestra identidad frenteamplista y nos sentimos orgullosos, felices y alegres de ser frenteamplistas.
Compañeras y compañeros, para los frenteamplistas, y retorno a los binomios, es fundamental no presentar como excluyentes elementos de un binomio que se tienen que complementar y potencializar entre sí. La libertad y la igualdad son un binomio complementario. Quienes en aras de la libertad sacrifican la igualdad terminan generando sociedades destruidas, marginación, pobreza, pobreza extrema; quienes en aras de la igualdad atropellan la libertad están atropellando a la más hermosa aventura humana.
Socialismo y frenteamplismo es eso: libertad e igualdad. Hay otro binomio, crecimiento económico y justicia social, que no son competidores sino que son complementarios. Para lograr una mejor calidad de vida tenemos que distribuir riqueza entre la gente, pero para distribuir riqueza hay que generar riqueza, tenemos que tener crecimiento económico. Pero cuando en aras del crecimiento económico decimos dejemos que crezca y que se llene la copa y que desborde y que en ese momento alguien se va a encargar de repartir la riqueza, estamos sacrificando la justicia social. Porque a medida que se crece hay que distribuir la riqueza con las herramientas jurídicas que tenemos para hacerlo. Crecimiento económico con distribución justa de la riqueza, en el mismo momento que se está creciendo.
Hablando de binomios, no hay independencia sin soberanía y vaya si esta fuerza política ha luchado por la independencia de este país y su soberanía. No hay libertad sin derechos; no hay democracia sin política y sin partidos políticos. No hay política sin ciudadanía. No hay igualdad sin equidad. No hay prosperidad sin desarrollo, desarrollo humano, sin distribución justa de la riqueza. No hay desarrollo sin crecimiento económico y justicia social. No hay futuro sin proyecto y no hay nación sin estrategia.
Y esta fuerza política tiene el mejor proyecto para que todos los uruguayos podamos vivir mejor; no es el único pero es el mejor. Creo que en el Uruguay actual no hay porvenir sin proyecto frenteamplista. El país tiene futuro, porque siempre hay futuro cualquiera sea su signo, pero el porvenir es otra cosa, el porvenir es un futuro mejor.
Eso no significa desconocer la existencia y el aporte de otros proyectos políticos. Pero las cosas en su lugar y el lugar de las cosas lo decide la gente, los hechos y los acontecimientos. La gente, los hechos y los acontecimientos hoy demuestran y saben, porque viven mejor, porque el mejor proyecto político del Uruguay es el del Frente Amplio, es que el FA está en el gobierno nacional y en varios gobiernos departamentales.
“Este proyecto está enriquecido hoy por el horizonte de desafíos que le plantea su propio avance” Estoy convencido además de la vigencia sustancial del proyecto frenteamplista. Lo cual no quiera decir que ignore que hay aspectos formales que deben ser actualizados.
Bueno fuera que una fuerza que propone cambios históricos para nuestra sociedad no cambiase en si misma cuando se le requiriera ese cambio. Pavadita de contradicción sería que no lo hiciéramos. Además el proyecto fue concebido como tal y si alguien entendió que ese proyecto era un dogma o una agendita de actividades, se equivocó: se equivocó la paloma, se equivocaba. Este es un proyecto político en serio, real, sustentable, sostenido en el tiempo.
Es el que va a dar mejor calidad de vida a todos los uruguayos sin ningún lugar a dudas. Reitero para que mi postura no genere dudas. Creo que el proyecto frenteamplista no sólo sigue vigente; porque la libertad no es una moda, la democracia no es una zafra, la pobreza ha disminuido pero existe, la igualdad ha avanzado pero le falta; sino que este proyecto está enriquecido hoy por el horizonte de desafíos que le plantea su propio avance.
Una cosa era avanzar hace cinco o seis años atrás y otra cosa es avanzar hoy cuando hace ya casi siete años que tenemos nuestro gobierno nacional. Pero como la verdad no tiene dueño, puede haber dudas o diferencias sobre la vigencia del proyecto político frenteamplista. Si existen que se planteen, yo no creo que existan dudas.
En una fuerza política las unanimidades suelen ser un arma de doble filo y las indefiniciones un arma mortal. El mejor proyecto político que tiene el país es el de la izquierda uruguaya que es el proyecto político de nuestro Frente Amplio, plenamente vigente, el mejor del país.
Debo decir también, que creo es evidente que debemos encarar otra actualización del Frente Amplio. Digo otra porque: A) ¿acaso las Bases programáticas de la unidad, aprobadas en 1984, no fueron una innovación con respecto a los documentos fundacionales de 1971? B) ¿Acaso el Compromiso para el cambio en un nuevo siglo, aprobado en el IV Congreso del FA en el año 2001, no fue una actualización ideológica profunda? Digo actualización ideológica y no renovación ideológica. Creo que el Frente no tiene que renovarse ideológicamente. Tiene una ideología clara, quizás sí actualizarnos, y ya lo hicimos. C) ¿Acaso tampoco significó una profunda renovación programática, en esto sí hablo de renovación, los Lineamientos para el gobierno 2005-2010 aprobados en el IV Congreso Extraordinario del FA en el año 2003? Lo hicimos, lo llevamos adelante, porque esta es una fuerza vital, es una fuerza renovadora, que existe, que está comprometida con las mayorías nacionales, que le reclaman esas actualizaciones.
Esas actualizaciones no fueron casuales, ni decididas por cuatro personas entre cuatro paredes, ni su trámite estuvo libre de intensos debates, ni obedecieron a cuestiones de marketing, ni se procesaron para ser aplicadas en otra era o en otra galaxia. Y no solo se dieron en el marco de los principios y valores fundacionales del Frente Amplio, que son nuestros marcos y referencias.
Los valores y principios fundacionales de nuestro FA. Sino que los revitalizaron. Porque los valores y principios no son adornitos para exhibir en la vitrina de la historia, son herramientas para gobernar el presente y modelar el futuro. Esos valores y principios son tan válidos ahora como hace 40 años.
Como escribió el poeta español Antonio Machado: “Hay hombres que viven hablando de los principios, hay otros que simplemente los practican”. En el Frente Amplio practicamos nuestros principios y nuestros valores, con orgullo y con alegría.
“La derecha le teme a nuestra unidad” No minimizo las limitaciones y carencias actuales del Frente Amplio, pero no nos autoflagelemos con ellas, ni ofrezcamos un espectáculo de striptease político y mediático. Del Frente Amplio somos responsables los frenteamplistas, nadie resolverá nuestros problemas por nosotros. Y nosotros debemos hacerlo por los mecanismos orgánicos que tenemos, que son buenos y que nos permitieron llegar donde hemos llegado.
Me ocasiona un poco de temor pensar que a esta altura del partido, cuando va un año y poco de nuestro segundo gobierno nacional y cuando hay tantos problemas para resolver en la sociedad, nos enfrasquemos en una discusión de reestructura, que seguramente dejará de ser discusión dentro de 30 años, cuando la historia haya pasado.
Tenemos que fortalecer las estructuras que tenemos, tenemos que fortalecer a nuestro Frente Amplio. Tenemos que participar activamente en todos los niveles y en todos los lugares donde podamos participar para fortalecer esta fuerza política, para que respalde a nuestro gobierno nacional y a nuestros gobiernos departamentales, de los que nos sentimos orgullosos de lo que están haciendo. ¿Estos mecanismos son perfectos? No son perfectos. ¿Qué habrá que adaptarlos a nuevas realidades en algún momento? Sí, pero ahora son los vigentes y son con los que tenemos que trabajar. Con inteligencia, con firmeza, con decisión, con convicción y con compromiso.
Pero además resolvamos nuestros problemas sin perder de vista que la mejor manera de ser frenteamplista y de respetarse como tal es respetar a los compañeros, a todos los compañeros. Unidad compañeros, unidad; esa es la fuerza fundamental, el corazón de nuestro Frente Amplio. Pero no una unidad resignada a tolerar a los demás, como quién tolera a un borracho ocasional o a un loco bueno, porque también hay locos bravos y locos de m…, como alguna vez me enseñó un maestro de todos nosotros, José Pedro Cardozo.
Unidad compañeros, unidad con confianza y con convicción. Eso es lo que tenemos que defender, porque ese el objetivo fundamental que ataca la derecha, quiere romper la unidad de nuestra fuerza política. Voy a repetir algo que ya dije, que lo intenten, porque se van a dar cuenta que se equivocaba la paloma, claro que se equivocaba.
Unidad con compromiso, sí, pero compromiso con el país y su gente. Porque la mejor forma de querer al Uruguay y acaso la única, es querer a todos los uruguayos, respetarlos en su inteligencia, en su dignidad, en sus esperanzas, en sus derechos y en sus responsabilidades.
La derecha no le teme a nuestros gritos y pataleos, le teme a nuestra unidad y ya lo ha demostrado. “No podemos bajarnos del mundo ni del Frente e Amplio” Compañeras y compañeros, muchos de ustedes recuerden a Mafalda, aquella niña enemiga de la sopa, enamorada de los Beatles, preocupada por los DDHH, la democracia y la libertad, que protagonizaba la formidable historieta de Quino. Tal vez recuerden aquella vez que abrumada, Mafalda, por una serie de acontecimientos exclamó: “Paren el mundo que me quiero bajar”. Todo un manifiesto de Mafalda, casi como el Manifiesto Comunista.
Salvando las diferencias entre aquel caso y el nuestro, si hay algo que los frenteamplistas no podemos hacer es bajarnos del mundo o bajarnos del Frente Amplio. Dicho de otra manera al tiempo de resolver nuestros problemas internos tenemos que estar, firmes, al lado de nuestro gobierno nacional, del gobierno de la República, del gobierno del Frente Amplio y de los gobiernos departamentales, de los cuales somos responsables por mérito nuestro y por decisión ciudadana.
Porque la ciudadanía no confío el gobierno al Frente Amplio para que nosotros les contemos sus problemas o los nuestros. Nos confió el gobierno para que desarrollemos la estrategia de país que le propusimos y que ella soberanamente consideró más apropiada y decidió respaldar.
Apoyo irrestricto a nuestros compañeros en el gobierno nacional y en los gobiernos departamentales. No es fácil llevar adelante un gobierno, se los digo con la experiencia de haber estado en un gobierno departamental y en un gobierno nacional.
La ciudadanía no nos extendió en estos seis años y medio una receta verde para hacer catarsis, ni nos dio un cheque blanco. Nos mandató a gobernar y los mandatos ciudadanos hay que cumplirlos.
Sin lugar a dudas es lo que están haciendo nuestros compañeros en el gobierno de la República y en los gobiernos departamentales. Pero a los compañeros, valga la redundancia, hay que acompañarlos, siempre. Las elecciones municipales de 2010 algo nos enseñaron.
Si somos compañeros tenemos que acompañarnos, sin mesianismos, sectarismos u obsecuencias. Pero con confianza entre nosotros y en lo que juntos somos y podemos hacer juntos por el Uruguay. Significa confirmar lo que la ciudadanía expresó en las elecciones de 2004 y confirmó en las de 2009. En el presente y hacia el futuro, el mejor proyecto político que tiene el país es el proyecto político del Frente Amplio. “El proyecto político del FA no está en crisis”. Quizás haya alguien que se pregunte, ¿y el Frente Amplio ya no está en una tremenda crisis? Creo que es una pregunta que cabe plantear. Y creo que no, absolutamente creo que no estamos en crisis. No es lo mismo conflicto que crisis.
¿Qué es un conflicto? Es un apuro, es una situación difícil, puede ser definida hasta como una angustia.
¿Qué es una crisis? Un cambio considerable y súbito favorable o adverso en una enfermedad, que por extensión, se puede decir que es un momento culminante y decisivo de un negocio muy grande.
El Frente Amplio no entiende a la política negocio, ni a la sociedad como una patología, ni a su funcionamiento como un conflicto final. Tenemos conflictos, claro que sí, siempre los hemos tenido.
Tenemos distintos puntos de vista, por suerte, los discutimos, no los escondemos, no los ponemos bajo la alfombra, los ponemos sobre la mesa, los analizamos. Hay que hacerlo con respeto, con rigor científico, con argumentos, respetando a los compañeros como queremos que se nos respete, con libertad, con amplitud. Y buscando los consensos necesarios para encontrar los acuerdos para seguir avanzando con toda la sociedad.
Conflictos tenemos, serios también, y los debemos resolver a la brevedad 3 entre todos y por los canales orgánicos correspondientes, nadie lo hará por nosotros; del FA somos responsables los frenteamplistas.
Pero el Frente Amplio como proyecto político de país no está en crisis, por el contrario está sustancialmente vigente, tiene un enorme potencial y los resultados están a la vista. ¿O es que los uruguayos no viven mejor desde que el Frente Amplio llegó al gobierno nacional? Compañeras y compañeros, no concibo, creo que en el Uruguay hoy, nadie concibe, el porvenir del Uruguay sin el Frente Amplio. El FA no es ni pretende ser perfecto, pero aún con sus problemas, aún con sus insuficiencias, es el mejor.
Pertenecemos al mejor proyecto político del Uruguay. Tenemos problemas e insuficiencias que últimamente han generado conflictos internos que si no se resuelven adecuadamente pueden sí, provocar una crisis.
Tres líneas fundamentales Por eso creo que hay tres líneas fundamentales en las que tendríamos que pensar y que muy modestamente y a título personal quiero proponer.
Primero fortalecer con todas nuestras fuerzas al Frente Amplio. El compromiso de los partidos y los grupos políticos que lo integran de volcar todos sus esfuerzos para fortalecer en bloque al Frente Amplio.
El compromiso de los compañeros de las bases, indispensables, nuestra marca de calidad, nuestra identidad profunda, el movimiento las bases que identifican a nuestro FA, participando activamente. Por los mecanismos históricos que los tenemos. Por los Comité de Base, las Coordinadoras, las Departamentales. Pero también abriendo todos los caminos de participación en un mundo que ha avanzado desde el punto de vista de la tecnología y las comunicaciones.
Abramos puertas y ventanas de nuestro Frente Amplio para que entre oxígeno, para que nos retroalimentemos entre todos, para que nos conozcamos más en profundidad. Para que el frenteamplista del barrio de la Unión pueda conversar en cualquier momento, on line como se dice ahora, con el frenteamplista de Baltasar Brum. Abramos puertas y ventanas y practiquemos el trabajo conjunto, cooperativo, asociado, compañero, de frenteamplistas, para que esta fuerza política respalde como debe a nuestro gobierno nacional y a nuestros gobierno departamentales.
Segundo, el tiempo pasa y creo que el año próximo, es un año que tengamos que dedicar que utilizar para hacer, no una renovación reitero desde mi modesto punto de vista, sino una actualización ideológica.
Que no quiere decir que renunciemos a nuestros principios y valores ni que renunciemos a nuestras ideologías. Quiere decir que simplemente los adaptemos a las realidades del mundo actual. No tenemos temor a discutir con quien sea los conceptos fundamentales que alimentan a nuestra fuerza política, porque estamos seguros de 4 lo que estamos haciendo.
Actualicemos ideológicamente a nuestra fuerza política como ya lo hemos hecho. Hagámoslo en todo el territorio nacional, recorramos el Uruguay de sur a norte y de este a oeste. Vayamos al corazón profundo de nuestro país y de nuestro pueblo a discutir y a aprender. Con la gente, con toda la gente, frenteamplista y no. El 2012 puede ser un buen año para ese trabajo.
Tercero, volquemos el 2013 para elaborar también colectivamente y con la mayor participación posible, el próximo programa del próximo gobierno nacional del FA. Cuando hicimos la campaña del 2004 y recorríamos el país para preparar el programa con los uruguayos y escucharlos, nos reunimos con miles de uruguayas y uruguayos. Nos presentaron sus ideas, sus recomendaciones, sus temores, sus angustias, que las tenían y eran muchas. El reclamo fundamental, lo que más veíamos, lo que más nos pedían era: queremos trabajo. Yo recuerdo siempre lo que me sucedió en Bella Unión, se acercó un hombre, era la época de las ollas populares en las esquinas. ¿Recuerdan que acá en el Uruguay hubo ollas populares en las esquinas? Ya nos olvidamos ¿Qué acá en el Uruguay hubo niños que comían pasto? Ya nos olvidamos. Que acá en el Uruguay no había trabajo digno para su gente. Que los trabajadores eran perseguidos si se sindicalizaban.
Que no había fueros sindicales, que no había convenios colectivos. Que la pobreza existía, y se decía bueno era un mal que estaba, y que iba a existir siempre y tenía que seguir existiendo porque para que hubiera ricos tenía que haber pobres. Así se pensaba en el Uruguay. ¿O ya nos olvidamos? El Uruguay no estaba pintado de celeste, como está pintado hoy, estaba pintado de gris y un gris oscuro. La gente estaba triste, no tenia esperanza, no tenía futuro.
¿El Uruguay cambió o no cambió? ¿O miento, uruguayas y uruguayos?
El Uruguay cambió para bien y elaboramos en aquel momento, aquel programa. Estoy seguro que si hoy recorremos el país de nuevo y hablamos con la gente, quizás los reclamos sean otros. Tenemos que escuchar a la gente. Hoy la desocupación está en sus niveles mínimos. Yo recuerdo que siempre se decía, años atrás, el 8% es la desocupación estructural que tiene que tener el Uruguay, hoy tenemos un 6% y podríamos tener menos, si no hubiéramos perdido tantos años, con proyectos políticos nefastos.
Tenemos que escuchar a la gente y elaborar el próximo programa de gobierno no entre cuatro paredes. ¿Qué precisamos a técnicos para hacer el programa? Sí. ¿Qué precisamos a gente que sepa y que conozca? Sí. Pero necesitamos la sustancia y la sustancia es el pueblo, la gente, tenemos que hablar con la gente. Tenemos que preguntarle que quiere, que es lo que necesita, que aprueba de lo que estamos haciendo y que desaprueba. Estoy seguro que hasta el más humilde de los ciudadanos uruguayos puede enseñarnos algo. Creo que el año 2013 puede ser un buen año para encarar la renovación, aquí si renovación, programática para nuestro próximo gobierno, que va a ser a partir del año 2015.
No concibo al FA sin todos los compañeros que lo componen, Estoy aquí y ustedes me comprenderán si digo que no concibo el FA sin el Partido Socialista. No concibo al Frente Amplio sin todos los partidos que lo integran y sin todos los compañeros que lo componen.
El Partido Socialista, al que no soy afiliado, pero me unen sentimientos más fuertes que un carné. Porque soy socialista y soy frenteamplista. Me unen sentimientos que tienen nombre: José Pedro, el médico; Pedro, el coronel; Bernardo, Ernesto, Guillermo, Ricardo, sus apellidos son innecesarios en esta ocasión.
Por lo que acabo de decir, por ellos y por muchos otros compañeros, a los que menciono en el nombre de uno, el general Líber Seregni. En pocos días, el 31 de julio, se cumplirán 7 años del fallecimiento de nuestro querido compañero y líder histórico del FA.
Por todos ellos y por todos ustedes, queridas compañeras y queridos compañeros, es que estoy aquí. Aprovechando la hospitalidad de ustedes me permití compartir estas reflexiones que no son gran cosa, pero tal vez trasciendan, y se enteren de ellas otros compañeros y compañeras frenteamplistas.
En tal caso, quiero que sepan, que todos los compañeros son igualmente valiosos y necesarios, para seguir avanzando en lo más importante que tenemos por delante: construir un Uruguay mejor con y para todos los uruguayos. Y qué, como a ustedes en esta sala, los abrazo con reconocimiento, confianza y un enorme afecto.
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