Puntos del acuerdo
Paul Krugman: Obama,
"se rindió otra vez"

Crónica/urgente

P Krugman en el New York Times

El Premio Nobel de Economía en 2008 Paul Krugman, se mostró demoledor en las páginas del New York Times. Acusa a Obama de "rendirse", y asegura que el pacto "dañará seriamente una economía ya deprimida; probablemente hará peor el problema del déficit; y lo más importante: al demostrar que la extorsión pura y dura funciona y no tiene coste político alguno contribuirá a llevar a América a través del largo camino cuesta abajo por la carretera hacia el estatus de república bananera". Krugman asegura por último que "recortar el gasto mientras la economía está deprimida no ayudará a la situación presupuestaria, sino que la empeorará".

El periódico en el que escribe, por su parte, también se muestra muy duro en su editorial. "Hay poco que agrade del acuerdo preliminar aparte del hecho de que se haya alcanzado", asegura el rotativo en un texto titulado muy gráficamente Para escapar del caos, un acuerdo terrible. "Dañará los programas para la clase media y los pobres y obstaculizará la recuperación económica", sentencia.

El diario Financial Times asegura en su columna Lex que el acuerdo firmado el domingo que el acuerdo "no resuelve los problemas fundamentales del Gobierno -el excesivo déficit fiscal (que se espera sea de un billón de dólares, o el 7,5% del PIB en 2012), y unos programas de bienestar social demasiado generosos". Afirma, además, que "si el objetivo era evitar el default en los próximos días, este acuerdo hace las veces. Si el objetivo era otro, es un fracaso.

Algo más comedido en sus expresiones (aunque igualmente duro en el fondo) ha sido Barclays. En un informe emitido esta mañana, el departamento de análisis del banco inglés asegura que el acuerdo "supone un progreso" pero no supone "una cambio en las reglas de juego, y mantendrá la posibilidad de una rebaja de calificaciones a corto plazo" y advierte que todos los recortes contemplados en el pacto pueden quedar en nada si el crecimiento del PIB sigue siendo más débil que lo contemplado en las líneas maestras fiscales que maneja el Gobierno.

Natialia Aguirre, de Renta 4, se muestra de acuerdo con esta afirmación. "Claro que es una noticia positiva", aseguró. "Pero tenemos que ver cómo se lo toman las agencias de calificación, dado que habían apuntado que a la economía de EE UU le hacía falta un plan de recortes de al menos cuatro billones de dólares, y el acuerdo apenas contempla 2,5 billones". Aguirre, como Barclays o el New York Times, ve probable una degradación del rating soberano y que pierda la triple A.

Moody's da la razón a la analista de Renta 4. En un informe emitido el pasado viernes (antes de los acuerdos, por lo tanto) aseguraba que "las limitadas magnitudes de las propuestas para la reducción del déficit sugieren que incluso un incremento temporal en el techo de gasto conducirá a una perspectiva negativa del riesgo soberano". Y esta perspectiva, ya se sabe, suele ser la antesala de una rebaja. Aguirre, de hecho, añade que los mercados han seguido un comportamiento similar al que se produjo cuando se cerró el paquete de rescate a Grecia: a una primera oleada de optimismo le siguió la desconfianza una vez se comenzó a leer la letra pequeña.

Sobre todo, después de que el viernes pasado se supiese que el PIB del país registró en el segundo trimestre de 2011 un crecimiento del 1,3% anualizado, un resultado que mejora el dato del primer trimestre (0,4%), pero no alcanza la cifra estimada del 1,8%. El fondo de capital riesgo BlackRock aseguró por su parte que el acuerdo era una buena noticia. No obstante, aseguró que habrá que esperar la "composición precisa y el calendario para determinar si esta propuesta da lugar a una reducción del déficit significativa y real".

Wall Street Journal asegura que si un buen acuerdo político es aquel que contiene algo por lo que todos lo odian, el de la pasada madrugada "es un triunfo". Eso sí, para el rotativo neoyorquino es un éxito del ultraconservador Tea Party y para el partido republicano, "lo que muestra hasta qué punto ha supuesto un vuelco en la política estadounidense la victoria republicana en las elecciones legislativa de noviembre".


Los principales puntos del acuerdo en EE UU
(El techo se eleva en 2,1 billones)


1) Elevación del techo de la deuda:

El presidente autoriza al Congreso a elevar el techo de la deuda por un valor mínimo de 2,1 billones de dólares.

Esto garantiza que el límite no deberá alzarse de nuevo hasta 2013, para evitar nuevas luchas bipartidistas en el tramo final de la campaña electoral y no perjudicar la recuperación económica.

2) Reducción del déficit en al menos 2,5 billones de dólares durante los próximos 10 años.

El acuerdo impone inmediatamente un recorte del déficit por valor de 1 billón de dólares, basado en varios ejes:

- El ahorro de más de 900.000 millones de dólares a lo largo de una década en gastos domésticos no imprescindibles. Esto reducirá el gasto doméstico anual al nivel más bajo desde la presidencia de Dwight Eisenhower (1953-1961).

- Un recorte de 350.000 millones de dólares al presupuesto base de Defensa, que supone el primer golpe a las arcas del Pentágono desde los años 90 y que se implementará de acuerdo con una revisión de las misiones de Estados Unidos.

- Además, un nuevo comité bipartidista en el Congreso se encargará de presentar antes de noviembre un plan que reduzca el déficit en 1,5 billones adicionales. El Congreso deberá votarlos antes del 23 de diciembre de 2011.

- El acuerdo incluye un mecanismo para asegurar que antes de 2013 se consigue al menos una reducción del déficit de 1,2 billones de dólares.

Esa cláusula contempla un recorte dividido entre programas civiles y de defensa y no afectará a la Seguridad Social. Además, incentiva las negociaciones en el comité bipartidista para encontrar nuevos medios para reducir el gasto y actualizar el plan. De no tomar ninguna acción, el mecanismo agregará automáticamente otros 500.000 millones en recortes al presupuesto de Defensa, y recortará programas de infraestructura y educación, entre otros.

El mecanismo entra en vigor el 1 de enero de 2013, el mismo día que caducan los recortes de impuestos a los altos ingresos que aprobó George W. Bush y que Obama extendió el pasado diciembre.

En caso de que el presidente considere que el plan no es equilibrado, decidirá no extender esos recortes de impuestos y sumará así alrededor de 1 billones de dólares a la reducción del déficit, según la Casa Blanca.

3) Reforma fiscal.

En la segunda fase de la reducción del déficit, el comité bipartidista considerará poner en marcha una reforma fiscal para poder aumentar los impuestos, algo que rechazan los republicanos, al tiempo que considera cambios a programas sociales, a lo que se oponen los demócratas.

Fuente: cincodias.com y Agencias - Washington

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