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Ante la crisis de otros, preservar el empleo, nuestra principal conquista social
Entrevista al embajador Samuel Pinheiro Guimarães
El pasado 8 de agosto Uruguay, en un acto en la sede del Mercosur, asumió la presidencia pro-témpore del bloque regional y presentó sus líneas de acción. El acto estuvo precedido por el canciller Luís Almagro con la presencia del presidente José Mujica y varios de sus ministros. También participo del evento el embajador Samuel Pinheiro Guimarães, Alto Representante del Mercosur.
Con motivo de esta visita La ONDA digital dialogó con el embajador Pinheiro Guimarães, sobre el papel del Mercosur en el contexto internacional pautado por la crisis económica.
- Embajador, al dejar instalada la presidencia pro-témpore de Uruguay, usted hizo un énfasis especial en los temas sociales, como objetivo de las políticas del Mercosur. ¿Eso tiene que ver con la situación de estos días? - Sí, tiene que ver con la situación de estos días por lo siguiente: porque lo que vemos en la crisis internacional es que esta crisis ha sido fabricada por el sector financiero, inicialmente de los EE.UU., con sus conexiones en Europa y en todo el mundo. Este sector financiero son los bancos, las agencias clasificadoras de riesgos, las auditorías, los fondos de inversión, quienes han producido esta crisis. Y la respuesta que se está intentando dar en los países desarrollados es la respuesta de quienes no han producido la crisis. Es decir, los obreros, las capas más pobres de la sociedad, que están siendo afectadas por el ajuste fiscal para pagarle a los bancos.
Se hace un ajuste fiscal para pagarle a los bancos, para que los bancos no tengan perjuicios y los que tienen que pagar los impuestos, la pérdida de sus fuentes de trabajo, son los trabajadores y los sectores más pobres de la población. Y eso no se puede repetir acá. Porque nosotros no tenemos la culpa de eso, no hemos estado involucrados en esa manipulación, en esa calesita financiera - como la llaman en Brasil - y hemos conquistado mucho en los últimos años en el área social. Es decir, son gobiernos progresistas, gobiernos que tienen políticas sociales importantes en los cuatro países del Mercosur y hay que tratar de que la crisis pase por la preservación del empleo. El empleo es la principal conquista social. Si uno no tiene empleo, todo el resto es mucho más difícil. Entonces hay que generar empleo, lo que implica que debemos tener inversiones, porque sin inversiones no se puede generar empleo. Entonces hay que preservar el proceso de desarrollo dentro del Mercosur.
- La situación concreta de estos países integrantes del Mercosur, de alguna manera, ¿da la posibilidad de que haya un peligro más o menos inmediato? - Digamos que los países del Mercosur que han crecido mucho en estos últimos años, principalmente Uruguay, Argentina, incluso Paraguay y Brasil en cierta medida, tienen una relación con los países desarrollados que están en crisis, que son mercados para sus exportaciones. Naturalmente, la contracción o reducción de la demanda de esos países, va a tener consecuencias en las exportaciones. Esto es algo que no podemos evitar. Pero debemos fortalecer nuestro mercado interno para que esta situación externa no se deba reflejar en políticas que perjudiquen la generación de empleo. Debemos pensar también en el fortalecimiento de la infraestructura. Siempre van a existir medidas que afecten a todos los países en función del agravamiento de la crisis, aunque la crisis se va agravando y luego llega siempre a un cierto nivel. Nosotros no podemos adoptar políticas que sean pro-cíclicas, es decir, que agraven la crisis. Porque la crisis ya genera desempleo y no podemos adoptar políticas que aumenten el desempleo.
- Realidades como la que se da entre Argentina y Brasil últimamente, ¿pueden, de alguna manera, complicar esto? - No, yo creo que hay un entendimiento muy bueno entre Brasil y Argentina. La prensa siempre plantea las pequeñas cuestiones y les da una repercusión enorme, pero cuando se solucionan, la prensa no da la noticia de que se solucionan. Esto es algo curioso, ¿no? El comercio entre Brasil y Argentina aumentó enormemente. En realidad, entre todos los países del Mercosur. Y hay una relación muy buena entre los dos países, entre los dos gobiernos, entre la presidenta Dilma Rouseff y la presidenta Cristina Kirchner la relación es muy buena. La reciente visita de la presidenta Cristina Kirchner ha Brasil ha tenido un éxito muy grande.
-¿Qué papel le ve usted al Uruguay en este escenario del Mercosur, ahora, cuando va a ser responsable durante seis meses de su conducción? - Yo creo que la acción de Uruguay es muy importante en todos los sentidos, ya sea presidente pro-témpore o no. Porque Uruguay tiene una tradición importante y tiene una economía que ha crecido muy fuertemente en los últimos años y su comercio exterior se desarrolló. Uruguay, como presidente pro-témpore del Mercosur, creo que tiene la facultad y la posibilidad de profundizar la integración y de profundizar el proceso de coordinación de los países del Mercosur frente a la crisis externa de los países desarrollados y frente al desafío chino. Porque, además de la crisis, está el desafío chino. Entonces son dos cosas a las que tenemos que reaccionar en común.
- ¿Como debe plantarse el Mercosur frente a los desafíos de China que avanza todos los días sobre esta zona? - China es un gran comprador de productos de los países del Mercosur. ¡Un gran comprador! Si bien eso es positivo, al mismo tiempo, no debemos olvidar que nos compra productos primarios y vende productos industriales, de los más simples a los más complejos. Entonces, esto afecta los parques industriales de los países del Mercosur y sus posibilidades de desarrollo industrial. China es también un gran inversor, ya que tiene recursos enormes para invertir. Por lo tanto, es necesario estudiar el tema. Y, básicamente, existen dos posiciones: o nos relacionamos con China aisladamente o se organizan con políticas comunes entre el Mercosur y China. Ese es el primer punto. Yo creo que debemos desarrollar políticas, aprovechando la demanda de China por nuestros productos para ayudar a la transformación industrial de esos productos acá. Hacer lo que se llama hoy - para disfrazar las cosas - “agregación de favor”. La “agregación de favor” es la transformación industrial, en lugar de vender el producto primario, transformarlo en producto industrial y, ahí, venderlo. Lo que ocurre hoy es que el producto sale de acá y es transformado en China y - muchas veces - nos vuelve ese producto transformado en otro. Entonces, “agregación de valor” es la frase que disfraza. Agregación de valor, significa “industrialización”. No es otra cosa. No se agrega valor hablando. Se agrega valor mediante un proceso físico o químico de transformación de los productos naturales. Se toma, por ejemplo, la soja y se transforma en aceite de soja. Y, ¿cómo se transforma en aceite de soja? Teniendo las máquinas para hacerlo.
- Es en esta dirección que Brasil esta tratando de que los productos nacionales tengan una gravitación mayor… - En los procesos industriales hay una mayor participación de componentes nacionales, en vez de comprar el producto pronto, listo, afuera.
- Ahora, es un difícil equilibrio para nuestras economías el hecho de no cerrarse con estas políticas y, a la vez… - Si, pero no podemos pretender que sea fácil. Es aprovechar la oportunidad y exigir, también, un cierto grado de competitividad a las industrias que están en nuestro territorio. Después hay que decir otra cosa. Y es que esta preocupación en proteger la industria es interesante, porque significa proteger las industrias multinacionales europeas y americanas. Entonces, ahora se puede hablar de protección, porque las industrias europeas y americanas - en nuestros países - requieren protección para sus negocios.
Sin embargo, cuando antes hablábamos de proteger la industria, nos decían que era muy anticuado hablar de eso. Porque los que exportaban hacia acá no eran los chinos, eran otros.
-¿Es un tema geopolitico? - El tema es que ahora, como son los chinos, y como los chinos perjudican con sus exportaciones los intereses de las industrias multinacionales europeas y americanas que tienen nombre, entonces se volvió legítimo hablar de protección. ¿Ves cómo es un tema ideológico?
- Además de la preocupación por todos estos equilibrios en la economía, como alto representante del Mercosur, ¿cuáles son las otras preocupaciones que usted tiene en este momento? - Creo que hay que avanzar en ese debate para definir las estrategias del Mercosur. Porque el mundo hoy está muy convulsionado y hay que fortalecer el bloque. Es un tema muy importante, que yo creo que la presidencia de Uruguay lo va a tener en cuenta. Es decir, la importancia que Uruguay va a atribuir a la coordinación de los países sobre ese tema. Y es una coordinación de gobiernos. No es el Mercosur quien va a coordinar, sino los gobiernos. Si alguien va a coordinar a los países frente a la crisis europea, son los ministros de Economía, de Industrias. El Mercosur no hace eso, no tiene competencias para eso. El tema social también es muy importante. Porque en todo ese proceso hay que garantizar que las políticas sociales sean preservadas y fortalecidas. También hay que considerar la reducción de las asimetrías, por lo que es necesario fortalecer el FOCEM, el Fondo de Convergencia. Creo que hay que ampliar los recursos del FOCEM. Porque los recursos son importantes. Pero cuando uno toma en consideración que el FOCEM, por ejemplo, tiene 100 millones de dólares, pero para construir un kilómetro de carretera - dependiendo de las condiciones - necesitamos 1 millón. Entonces sólo nos da para construir 100 kilómetros de carretera. No es mucho. ¡Ni pensar en una hidroeléctrica!
- Ahí también entran las políticas nacionales- - Claro. Por eso, el proceso de reducción de las asimetrías, requiere de un apoyo de los países más grandes a los países más pequeños. Principalmente, para la construcción en los campos del transporte, de la energía, de educación, etc.
*El Consejo del Mercado Común (CMC) formalizó el pasado 19 de enero, el nombramiento del Embajador Samuel Pinheiro Guimarães para ejercer el cargo de Alto Representante General del Mercosur. El embajador Pinheiro Guimarães, fue ministro de la Secretaría de Asuntos Estratégicos (SAE) de la Presidencia y el Secretario General del Ministerio de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Lula Da Silva.
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