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Moniz Bandeira: “La crisis afecta a todos los países, incluso a Brasil”
Entrevista*
SOBRE LA GUERRA EN LIBIA
El periodista Thais Rocha dialogó para el periódico brasileño A Tarde, con el cientista político e historiador Luiz Alberto Moniz Bandeira, quien señalo que las turbulencias en el mercado financiero son consecuencia de la crisis económica provocada en 2008. Según el profesor, la crisis afecta a todos los países, incluido Brasil, que es actualmente el quinto mayor acreedor de los EEUU. La información disponible indica que, Brasil al 2010 detentaba U$S 186,1 mil millones en títulos de los Estados Unidos, realidad solo superada por China.
- Esta semana, hubo un movimiento global de caída en las bolsas. En Brasil, el Bovespa registró una baja de hasta siete puntos porcentuales. ¿Cómo puede interpretar el brasileño estas fluctuaciones del mercado financiero? - Esta turbulencia en el mercado financiero constituyó un desdoblamiento, la tercera etapa de la crisis económica y financiera, provocada en los Estados Unidos con la explosión del mercado inmobiliario el 1º semestre de 2007, cuando grandes corredores, como Merrill Lynch y Lehman Brothers, suspendieron la venta de garantías y en julio del mismo año, los bancos europeos registraron perjuicios con contratos basados en hipotecas sub-prime.
En 2008 la crisis se extendió a innumerables bancos y en 2010 alcanzó a los estados más débiles de la Unión Europea, tales como Grecia, Portugal e Irlanda, amenazando con desestabilizar a toda la Eurozona y provocar una crisis sistémica, dada la promiscuidad entre los bancos alemanes, franceses y, también, los americanos con los estados nacionales y otros bancos, mediante deudas cruzadas. Si Grecia y/o Portugal dejasen de pagar la deuda, la crisis se propagaría y podría crecer como una bola de nieve. Sin embargo la especulación continuó y continúa desenfrenadamente con la venta de títulos financieros en descubierto en las bolsas de valores. El sistema financiero internacional es prácticamente libre, no está regulado, bajo el control de las grandes corporaciones, de los bancos y del complejo militar industrial de los Estados Unidos y de los países más industrializados de la Unión Europea, que consiguieron plena autonomía por encima de los estados nacionales. Los estados nacionales son una especie de rehenes del sistema financiero y Alemania y Francia van a prohibir totalmente la venta de derivativos para cercenar la especulación. Y casi todos los países de la Eurozona agotaron su margen de expansión monetaria y fiscal, así como los Estados Unidos, y no cuentan con demasiadas condiciones como para flexibilizar su política monetaria. La concesión de bail-out a los diversos bancos, para evitar que entrasen en bancarrota, elevó los déficits fiscales y de stocks de deuda pública de casi todos los Estados en la Unión Europea. La deuda pública de Alemania probablemente ya llegó al 78% del PBI; la de Francia alcanzó el 89% del PBI. Y la de Grecia extrapoló el 120%.
- Sus análisis alertan sobre el peligro de una crisis norteamericana hace algunos años. ¿Cuando comenzaron los Estados Unidos a construir este escenario de crisis y cuando fue que esta se agravó? - Si. En un discurso pronunciado en 2006, en San Pablo, cuando fui elegido por parte de la UBE como Intelectual del año 2005, por mi libro Formación del Imperio Americano, y recibí el Trofeo “Juca Pato”, advertí que la burbuja financiera de los Estados Unidos iba a estallar, días más días menos, como lo previo, el Asian Development Bank el 28 de marzo de 2006, al anunciar a sus miembros en el sentido de que se preparasen para la posibilidad de un colapso del dólar, lo que provocaría graves consecuencias para la economía mundial. También el financista George Soros afirmó que el estallido de la burbuja era inevitable y previo que ocurriría en 2007. El hecho es que la economía capitalista mundial, cada vez más globalizada, es un todo y no una suma de economías nacionales. Si la bolsa de los Estados Unidos sufre una profunda caída, la caída se refleja y sacude, de una u otra forma, a las bolsas de países de Asia, Unión Europea y América Latina. Los Estados Unidos siguen emitiendo dólares, sin respaldo, para pagar la energía, commodities y manufacturas que importan y los países que les venden, como Arabia Saudita, China, Brasil y otros, con los mismos dólares sin respaldo, compran bonos del Tesoro Americano. En otras palabras, son los bancos centrales de otros países, incluso de Brasil, quienes continúan financiando el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos de los Estados Unidos.
- ¿La influencia de los Estados Unidos en la economía mundial tiende a disminuir? - Los Estados Unidos todavía son el polo del sistema capitalista mundial, a pesar de que la tendencia sea la de perder cada vez más esta condición, con la emergencia de otras potencias. Están revolcados en deudas, por diversos factores, sobre todo porque producen menos de lo que consumen.
Dependen de todo, inclusive de capitales y financiamientos. Su déficit comercial, en junio de este año 2011, aumentó a U$S 53,1 mil millones contra U$S 50,8 mil millones, en mayo. Y, en mayo, el Departamento del Tesoro reveló que la deuda pública de los Estados Unidos había alcanzado un límite (ceiling) de endeudamiento, U$S 14,29 trillones, permitido por ley, pero el gobierno podría incluso funcionar con medidas extraordinarias hasta el 2 de agosto, si el Congreso no aprobase elevarlo. El impasse entre el presidente Barak Obama y el Partido Republicano recién se superó el último día, a fin de que los Estados Unidos pudiesen evitar el default, es decir, no cometiesen una estafa, por no tener más dinero y no poder tomar préstamos para pagar sus deudas, ni siquiera a los funcionarios y militares. El Congreso, el domingo 31 de julio, aprobó en forma urgente una ley, autorizando al gobierno a tomar un préstamo de hasta U$S 2,2 trillones, aumentando el límite hasta cerca de U$S 15 trillones y comprometiendo al gobierno a recortar U$S 1 trillón, en diez años, así como a reducir, en el mismo plazo, los gastos domésticos en U$S 917 mil millones y constituir una comisión, con republicanos y demócratas, para definir los recortes en más de U$S 1,2 trillón en noviembre. Esto sin aumentar los impuestos de los ricos, recortados por el presidente George W. Bush, para aumentar la recaudación. Fue así que el presidente Obama perdió el grado de libertad en la ejecución de la política fiscal y la posibilidad de inyectar recursos en la economía a través del Federal Reserve System (FED), el banco central de los Estados Unidos.
No sin motivos, la agencia Standard & Poor"s bajó de AAA la evaluación - la más alta del ranking en 70 años - a AA+ y previo la posibilidad de bajarla aún más, dado que el acuerdo no llega a ser el necesario para estabilizar la deuda a mediano plazo y el panorama que se plantea es negativo. Es muy difícil reducir el déficit, casi imposible, sin recortar los gastos militares. Y los Estados Unidos están comprometidos en tres o cuatro frentes de guerra, en Afganistán, Pakistán, Irak y Libia, así como, parcialmente, en Yemen e, incluso, mantienen casi 1.000 bases en los más diversos países, algunas bajo el manto de la OTAN. Se calcula que, en el año fiscal 2011, que finaliza en septiembre, sólo los gastos con las guerras en Afganistán y en Irak, lleguen a un costo de U$S 170,7 mil millones. Con la guerra en Libia, bajo el manto de la OTAN, los gastos del Pentágono excederán los U$S 750 millones y probablemente alcancen U$S 1 mil millón este año.
- Con esta desvalorización, ¿el dólar puede dejar de ser la moneda de reserva internacional? - El dólar está estructuralmente debilitado por los déficits fiscal y cambiario y por la elevada deuda pública de los Estados Unidos. Paul Craig Roberts, ex secretario asistente del Departamento del Tesoro en el gobierno de Ronald Reagan (1981-1989), afirmó que la superpotencia - los Estados Unidos - no estaban en condiciones de financiar sus propias operaciones domésticas, mucho menos sus “injustificables” guerras, si no fuese por la bondad de los extranjeros, que les prestan dinero sin perspectiva de cobrarlo. Y Joseph E. Stiglitz (Premio Nobel de Economía) estimó que el total de los costos de estas dos guerras, en Afganistán y en Irak, ya había alcanzado los U$S 2,7 trillones, en términos estrictamente presupuestales, y un total de costos económicos del orden de los U$S 5 trillones. La economía americana está erosionada, en gran medida, por el militarismo, alimentado por los profundos intereses del complejo industrial-militar, que se propagan y se entrelazan dentro del gobierno, sea quien sea, republicano o demócrata, con propinas, soborno, pago de comisiones a los efectúan las compras y contribuciones para la campaña electoral de los partidos políticos. La industria bélica, con toda la cadena productiva, constituye otra burbuja. Pero tarde o temprano va a estallar. El poderío militar de los Estados Unidos tiene límites económicos.
- En este caso, ¿qué otras monedas podrían sustituirlo? Y el oro, ¿tiene lugar en este mercado? - No creo que una sola moneda vaya a sustituir al dólar. Es difícil prever lo que sucederá. Existen diversas tendencias que se delinean, entre ellas un paquete de monedas, en el que entraría, incluso, el real.
- El reciente aumento en la emisión de dólares llevado a cabo por los Estados Unidos, ¿no habría dejado a otros países más dependientes de la moneda americana en la construcción de reservas? - No. La sustentabilidad de los déficits fiscal y comercial se interrelacionan, de ahí que se los denomina "déficits-gemelos", dependen del flujo continuo de capitales extranjeros, provenientes, sobre todo de las inversiones de China, comprando bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Sin embargo China ya redujo hasta marzo el monto de sus reservas en dólares por quinto mes consecutivo, diversificando sus aplicaciones. Las reservas de China superan la cifra de U$S 3 trillones. Actualmente, apenas U$S 1,145 trillón están invertidos en bonos del Tesoro de los Estados Unidos, poco más de un tercio del volumen total.
- Usted comentó que este paquete de ayuda aprobado por los Estados Unidos no solucionará la crisis estructural de su economía y de su modelo consumista. ¿Cuál sería el camino para la solución de la crisis? - Yo no tengo ninguna autoridad para ofrecer una solución. Apenas soy un cientista político. Pero soy estudioso y analizo las relaciones internacionales y los países con un método interdisciplinario, lo que implica economía política, historia y otras áreas relacionadas de la ciencia y percibo que la crisis de los Estados Unidos tiene su origen en diversos factores, entre los cuales está el hecho de porqué consumen (sobre todo energía) más de lo que producen, exportan plantas industriales hacia otros países, en la búsqueda de factores más baratos de producción, aumentando internamente el desempleo y el gobierno no puede reducir radicalmente los gastos militares, no por motivo de seguridad y defensa, sino por un poderoso motivo económico. Dicha medida llevaría virtualmente al colapso la economía de varios estados americanos, sobre todo, en el sunbelt (Texas, Missouri, Florida, Maryland y Virginia), donde funciona la mayor parte de las industrias de material bélico y otras que emplean tecnología intensiva de capital.
Los ingresos fiscales de estos estados dependen, en gran medida, de los impuestos pagados por dichas empresas. Si ellas suspendiesen la producción, que está subsidiada por las compras del Pentágono, los Estados entrarían en bancarrota y la tasa de desempleo en el país saltaría del 9.1% a un porcentaje de dos dígitos mucho mayor. La mayor amenaza que los Estados Unidos enfrentan no es ni la militar ni el terrorismo. La mayor amenaza que puede abatirlos como potencia, es económica: irresponsabilidad fiscal, descontrol del gasto público, altos déficits presupuestales, continuo déficit en la balanza comercial, alto endeudamiento externo líquido, corrupción con la promiscuidad entre la industria bélica y el Pentágono, recesión, inflación y desempleo, depresión del sector inmobiliario y la inflación, que aumentó un 1,3% en junio de 2011.
- ¿De qué forma afecta toda esta crisis a la economía brasileña? ¿Por qué el país es tan dependiente de la economía norteamericana? - La crisis afecta a todos los países, incluso a Brasil, que es actualmente el quinto mayor acreedor de los Estados Unidos. Es uno de los cinco países que financian su deuda. Datos del Tesoro americano muestran que en diciembre de 2010, Brasil detentaba U$S 186,1 mil millones en títulos de los Estados Unidos, superado apenas por China, con U$S 1,16 trillón, Japón (US$ 882,3 mil millones), Reino Unido (US$ 272,1 mil millones) y países exportadores de petróleo, como Arabia Saudita y Venezuela, cuyas inversiones ascienden a U$S 211,9 mil millones. Este es un riesgo muy grande. Pero Brasil posee reservas por un total de U$S 351 mil millones, equivalentes al 9,5% del PBI, y ya no depende tanto del mercado americano, al cual destinaba, en los años 1990, cerca del 20,35% de sus exportaciones, porcentaje éste que cayó al 15% o 16% en los últimos años.
Actualmente el principal mercado de Brasil es China. Solo en el primer semestre de este año, el 17% de las exportaciones brasileñas se destinaron al mercado chino. Brasil también exporta más hacia los países en desarrollo, América Latina, África y Medio Oriente, que hacia las potencias industriales de Europa, también en crisis. Si hubiese aceptado el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), vinculándose íntimamente a los Estados Unidos, ahí si podría estar en un grave problema, como ocurrió con México, que destina entre el 80% y el 90% de sus exportaciones a los Estados Unidos y sufrió una debacle, su economía se desaceleró, a partir de 2007 y recién creció un 2,0%, en 2008 y un 20,3%, en 2009, cuando la mayor recesión de los últimos 70 años provocó una retracción del PBI, calculada en 8%. Brasil, por el contrario, sufrió la crisis, pero la economía creció un 4,8%, en 2008, un 3,7%, en 2009 y un 7,5% en 2010.
- En la crisis del 2008 el gobierno brasileño estimuló el consumo interno para mitigar los efectos de la crisis mundial. Ahora, el gobierno toma medidas para desacelerar el consumo e intenta contener la inflación. Y en este contexto diferente con relación al 2008, ¿el brasileño sentirá con más fuerza los efectos de la crisis en los otros países? - Existen diversas formas de sufrir los reflejos de la crisis. Es inevitable, a pesar de que la situación de Brasil esté mucho mejor que en 2008. La valorización del real, como consecuencia de la desvalorización dólar y del euro, es un problema gravísimo, porque perjudica a las exportaciones de Brasil y posibilita el aumento de sus importaciones. Sin embargo, sólo las autoridades económicas de Brasil, que disponen de todos los datos y previsiones, pueden responder a esta pregunta.
Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte
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