Chile: el 5 de Octubre y la
“muerte de la Concertación”

Crónica

MÁS SOBRE LA RENOVACIÓN

Como "estratégico" calificó el presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, el entendimiento entre su colectividad y la Democracia Cristiana, en momentos en que se discute el rearme de la Concertación. Las palabras del timonel PS representan un respaldo a la decisión de parlamentarios DC de fortalecer la relación entre ambas tiendas. Sin embargo, esta postura no cuenta con la unanimidad de un sector de los socialistas, entre los que se cuentan los diputados Marcelo Díaz y Alfonso de Urresti, que busca afianzar sus vínculos con el PPD.

Al respecto, Andrade -designado coordinador de esta nueva etapa de la coalición opositora- planteó que "esto es muy simple: El entendimiento entre el centro y la izquierda es estratégico y yo como jefe de mi partido, además tengo un mandato del Congreso Socialista para mantener esto".

Para el jefe socialista, junto con mantener la alianza DC-PS, hay que trabajar para hacer crecer a la izquierda. "Tanto el PS y la DC tienen que hacer su pega. Por un lado hay que construir una izquierda más amplia, más potente, siguiendo la lógica de este acuerdo, y la DC es un partido de centro y debe seguir siendo de centro", señaló.

Andrade afirmó que el pacto DC-PS tendrá como fruto un eventual acuerdo electoral para conformar una lista conjunta de concejales. Insistió además que la alianza del centro con la izquierda es clave para mantener las mayorías en el país.

Acerca de la situación del PPD, el diputado planteó que "este partido es parte de esta nueva construcción y aquí nadie ha planteado excluir a ninguna fuerza política". Agregó que "el centro y la izquierda en Chile es mayoría y lo que es obvio es que la izquierda tiene que ampliarse y no veo que esta alianza sea excluyente de nadie, ni de la DC, ni menos del PPD".

La postura de Andrade es coincidente con la que ayer defendió el senador PS, Camilo Escalona. "En momentos ha estado la tentación de aislar a la DC, eso es una quimera", dijo el ex timonel socialista.

En cambio, para el diputado y jefe de la bancada socialista, Alfonso de Urresti, hay que "superar la Concertación y generar un nuevo referente amplio opositor, pluralista, con un programa de gobierno para los próximos años y cualquier visión conservadora, de negarse a estos cambios está destinada al fracaso".

Dijo que la DC está en su legítimo derecho de aspirar a fortalecer su relación con el PS, pero indicó que su tienda "tiene que aspirar a tener una amplia representación política y social y no sólo con un partido". Recalcó que "el PS tiene su anclaje en la izquierda y tenemos que sumar fuerzas con los sectores progresistas".

A su vez, el diputado PS, Marcelo Díaz, afirmó que "no conozco a nadie que diga que quiere aislar a la DC ni pública, ni privadamente. Es hora de terminar con todo tipo de victimización. Queremos que se termine esta relación neurótica entre los 4 partidos que nos ha llevado a esta crisis de la Concertación".

Pero, advirtió, "lo que no se le puede pedir al PS es que abdique de su condición de partido de izquierda. Y con el PPD somos aliados naturales, tenemos vasos comunicantes comunes".

Sobre el plazo para el rearme de la Concertación fijado para el 5 de octubre, Díaz manifestó sostuvo que "no hay tiempo real para eso" y que "esa fecha debe ser para iniciar la elaboración de una hoja de ruta para fundar una nueva coalición y pacto programático".

"El problema de la Democracia Cristiana no es el Partido Comunista"
El presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, planteó que "el problema de la DC no es el PC, el problema lo tienen ellos mismos en su interior", al ser consultado sobre la nueva coalición que impulsan sectores de la Concertación.

Para el dirigente, esto queda en evidencia cuando "la mayoría de la base DC está dispuesta a trabajar con nosotros, tal como lo demostró el último pacto por omisión".

En todo caso, afirmó, antes de discutir si se incorpora o no a los comunistas, "tienen que preguntarle a los comunistas qué disposición tienen, y no lo han hecho". Respecto al nuevo referente, Teillier sostuvo que "no puede ser excluyente, tendría que estar toda la oposición y el que no, es porque no quiere".

Quiénes y por qué se oponen a que entre aire fresco.
“Hay bacheletistas que apuestan a que Michelle va a ganar y no quieren hacer nada que pueda provocar un desbalance de poder entre los partidos. No quieren más actores políticos”, asegura un socialista. Las opiniones están divididas dentro de la Concertación frente a la iniciativa liderada por el PPD, que llama a crear una nueva coalición de oposición que incluya a nuevos referentes políticos y sociales. Algo que el sector más conservador, agrupado principalmente en el bloque histórico PS-DC, va a resistir con todas sus fuerzas. “Todos los nostálgicos de Bachelet van a esperar la figura redentora y no van a realizar cambios. Son los suficientes para producir inmovilismo”, explica un importante político de izquierda.

La Concertación está en su crisis final. Frases como “es momento de darla por superada” y “no da para más” son transversales. Existe consenso sobre la necesidad de crear un nuevo programa político que mire al futuro y en lo indispensable que es incluir a los actores sociales, porque el 17% de apoyo que arrojó la última encuesta CEP encendió todas las alarmas. Un 17% en un país que está movilizado y politizado, que deja al margen a los partidos políticos es fatal para el bloque de centro izquierda.

Pero cuando se habla de integrar a nuevos actores políticos, sobre todo si se trata de aquellos que dejaron estruendosamente la coalición, un no surge con fuerza desde una parte del PS y casi la mayoría de la DC, “aunque en todos los partidos existe la oligarquía partidaria que va a resistir los cambios”, como asegura uno de los políticos que abandonó tiempo atrás a la Concertación.

Ignacio Walker, Presidente de la Democracia Cristiana, dijo días atrás que estaban disponibles para hacer alianzas electorales pero no una alianza de gobierno, con nuevos actores políticos. Esto en la práctica significa que a la hora de ganar, la torta se repartiría entre los cuatro partidos de siempre. “Lo que a ellos les importa es mantener la conducción de los partidos políticos de la Concertación, para a futuro tener la llave de La Moneda y repartirse el animal”, asegura una fuente de la DC.(Yael Schnitzer)

La resistencia
La carta enviada por el PPD genera una tensión de dimensiones bíblica entre los históricos de la Concertación por el poder. En un escenario complejo y donde la derrota que los sacó del gobierno aún les duele, una reestructuración interna que podría significar otra derrota -esta vez desde la perspectiva personal - es algo que van a resistir a toda costa.

“Es imposible hacer todo este ejercicio y terminar poniendo de rostro en la nueva coalición a los mismos de antes. Hay varios que saben que este proceso requiere que ellos resignen sus posiciones de liderazgo”, como asegura un socialista pro convergencia. Algo que explica por qué el bloque PS-DC ha resistido con más fuerza el ingreso de nuevos actores, puesto que ellos han controlado los timbres institucionales del conglomerado y han colocado a los cuatro presidentes que ha tenido la Concertación, dos DC y dos PS.

Ha sido el Partido por la Democracia (PPD) y el Partido Radical (PRSD), quienes han impulsado la idea de generar cambios dentro de la Concertación, que incluye el ingreso de nuevos actores políticos, pero “hay varios que no quieren cambiar, creen que en algún minuto se va a ordenar todo… ahí está Sergio Bitar (PPD), Ricardo Navarrete (PRSD) y Enrique Silva Cimma (PRSD), entre otros”, como explica un radical. Aunque estas fuerzas resultan más simbólicas que reales en la actualidad.

Por otro lado, el diputado Alfonso de Urresti (PS) -quien es parte de la nueva generación de políticos - asegura que los que se resisten a integrar a nuevos actores y al cambio, son los mismos de siempre. “Andrés Velasco, Edmundo Pérez Yoma (DC) y Marcelo Tokman (PPD). Esos conservadores que lastraron a nuestro país por mucho tiempo”, afirma. De esta forma, desafía al Bacheletismo y al mismo tiempo a uno de sus más fervientes seguidores: Camilo Escalona, a quien de Urresti quiere desplazar de la décima región en una próxima senatorial.

Por otro lado, desde la Democracia Cristiana -donde rechazan fuertemente el ingreso del Partido Comunista- aseguran que “dentro de la DC los más resistentes a integrar a nuevos actores políticos, son Ignacio Walker, Aldo Cornejo y Jorge Burgos. En el PS todo el escalonismo, porque sería integrar a quienes dejaron el partido por el estilo de conducción burocrática y autoritaria de Camilo Escalona. También los cercanos a Enrique Correa”. Si bien es dentro de este partido donde más oposición existe junto al PS, ya han salido algunas voces más abiertas a integrar a otros actores políticos, aunque posterior a una reformulación interna.

Los matices de la discusión interna
Dentro de la Democracia Cristiana hay quienes rechazan de primera, integrar a nuevas fuerzas políticas, sobre todo si se trata del Partido Comunista. Esta es la postura de su presidente, Ignacio Walker y de sus más cercanos. Sin embargo, existen varios dentro de la DC que no rechazan por completo abrir sus puertas. El diputado Fuad Chahín (DC), asegura que “hay que ampliarse pero no de aquí al 5 de octubre, esa es una reacción histérica que lo único que va a hacer es agudizar los problemas políticos que tenemos”. Chahín cree que la nueva coalición debe nacer después de las elecciones municipales y “posterior a redefinirnos como alianza de centro izquierda. Ahí quienes estén de acuerdo con la nueva propuesta, sin ningún complejo: bienvenidos”.

El senador Jorge Pizarro tampoco cierra la puerta y explica que “hay que crear una nueva propuesta de programa político, crear una plataforma política para los próximos 10 años. Todos los que se quieran sumar a eso, bienvenidos”. Sin embargo, más allá de los que se oponen directamente, existen varios que creen que “este es un debate artificial, porque las fuerzas de oposición que se están llamando a integrar, ya han dicho que no quieren ser parte de la Concertación”, como asegura un influyente líder DC.

Desde el PPD, el senador Ricardo Lagos Weber dice que hay que ser más honestos y humildes, “más que llamar a integrar la Concertación, creemos el espacio para poder encontrarnos con los comunistas, los humanistas, el PRO, el MAS… No sobra nadie en la oposición”. Una apertura similar -en cuanto a los actores a integrar - es la del diputado Marcelo Díaz (PS), aunque el explica que lo primero es hacer un nuevo pacto programático “porque esta casa están en reconstrucción y me parece patético invitar a gente que nos dice al tiro que no quiere ir a la Concertación”.

La concertación dividida
“Hace tiempo que está el PRSD por un lado, el PPD por otro y el PS con la DC muy unidos. Esa es la Concertación de hoy”, asegura un demócrata cristiano. La carta elaborada por Tohá y Lagos Weber, rompió el statu quo existente y desde la DC resienten el hecho de que el PPD haya anunciado -sin preguntar - la muerte de la Concertación. Es este sentimiento el que se ha transformado en miedo, miedo a que luego de “sincerar las posiciones” se den cuenta de que ya no existe acuerdo.

“Podemos hablar sinceramente qué cosas tenemos en común, qué tenemos en desacuerdo y cuál va a ser nuestra propuesta para el futuro. Si de todo eso resulta que no somos capaces de tener posturas comunes, yo prefiero que se explicite y no seguir juntos”, revela el Presidente del Partido Radical. Aunque agrega que lo ideal sería “abarcar desde el centro hasta la izquierda”. Postura similar es la de Chahín (DC), quien aboga por darse un tiempo de “cese de convivencia y dentro de ese plazo ver si tenemos un nuevo proyecto común y volvemos a convivir bajo un mismo techo. Hay que sincerar la relación”.

Aunque el PPD puso como fecha el 5 de octubre para el profundo cambio dentro de la Concertación, existe bastante consenso sobre la imposibilidad de hacer este tipo de reestructuración en tan poco tiempo. La postura que ha ido surgiendo transversalmente, es que el 5 de octubre debiera ser la fecha de inicio de un programa a seguir, en miras de lograr los profundos cambios que hoy son necesarios y que algunos resisten.

Este debate en filas de la Concertación y la izquierda chilena se da en momentos en que también se da una fuerte discusión sobre “reforma a los Partidos Políticos en Chile. Algunos de los temas de esta reforma que estarán sobre la mesa.
Financiamiento público permanente. Este financiamiento debiera ir acompañado de mecanismos de mayor rendición de cuentas y transparencia en el funcionamiento interno de las organizaciones partidarias.

Límites a la reelección de alcaldes y parlamentarios, con el objeto de promover renovación de las autoridades electas y favorecer la competitividad de cada elección.

Primarias para la elección de candidatos a determinados cargos de elección popular. Se suele decir que las primarias abren espacios a la ciudadanía en la crucial decisión de definir candidatos. Sin embargo, la incorporación de primarias en partidos políticos de precaria institucionalidad puede terminar acarreando mayores perjuicios que beneficios, pues por la vía de las primarias los partidos pueden ser fácilmente cooptados por caudillos locales.

Perfeccionar el mecanismo de financiamiento de campañas. Estudios demuestran algunos incentivos perversos del sistema actual, escasa posibilidad de fiscalizar, y flancos reglamentarios para burlar el espíritu de la ley. Además, es necesario abordar preguntas como la conveniencia o no de que las personas jurídicas hagan donaciones a las campañas (hoy está permitido), o la conveniencia de establecer límites al gasto (hoy establecidos), entre otras.

Mecanismos de fiscalización: mejorar el control y la fiscalización de los partidos, perfeccionando el rol del SERVEL o definiendo un nuevo órgano fiscalizador.

Disciplina interna: normas que garanticen el respeto de los derechos de los afiliados, pero que también permitan al partido guardar una mínima coherencia interna.

Gobierno corporativo de los partidos. ¿Cómo deben organizarse los partidos políticos? ¿Cómo combinar el criterio de eficiencia con el criterio de democracia interna? ¿Es legítimo que el legislador imponga un modelo organizacional a los partidos, o deben tener éstos libertad para estructurarse como mejor estimen, incluso sin esquemas de “una persona, un voto”? ¿Cómo promover una mayor consistencia ideológica/programática?

Publicidad y transparencia activa: En torno a los partidos debe haber un razonable grado de transparencia, sobre todo si reciben recursos fiscales. Medidas e instrumentos para asegurarlo.

Fuente: CIEPLAN y la prensa digital chilena.

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital