Chile: Las zapatillas
de la Camila

Por Ricardo Farrú

TEMA VINCULANTE

Leí un tuiteo el día de la reunión de los estudiantes con Piñera que decía:

“Por lo menos se hubiera cambiado las zapatillas hediondas la Vallejo para ir a La Moneda”

La verdad es que de una extraña y perturbadora manera, la única pregunta que se me vino a la cabeza fue:

¿Cómo sabe este jetón que Camila Vallejo tiene las zapatillas hediondas?

Y me di cuatro alternativas para tratar de responder ese misterio.

1. Es uno de los estudiantes que la acompaña y se tiró de hocico al suelo para poder olérselas,

2. Es uno de los guardias de palacio, que se mareó, se cayó de morros y tuvo la desdicha de olerle los pies a la susodicha,

3. Es el pololo que le conoce el olor y está picado porque no lo llevaron a conocer a Piñera y la quiere desprestigiar,

4.Es alguien que la ha visto solamente por la tele y siente una necesidad imparable de decir una odiosidad monstruosa y absurda.

Como la pregunta me estaba llevando a un estado de paroxismo, ya que, obviamente, es el olor de los pies de la Camila la que hará que el movimiento estudiantil siga o se detenga, me detuve a reflexionar larga y seriamente sobre el asunto.

Para trabajar la respuesta de manera científica, puse los pros y los contras frente a cada premisa, para aislar la mejor variable y el asunto quedó, de manera resumida así:

1. Descarté de inmediato los puntos “1” y “2”, ya que en las noticias no se vio a nadie en el suelo y, además, con los nervios que llevaban los estudiantes, dudo profundamente que sintieran algo. Igual para Carabineros de guardia, ya que los tienen amarrados a la pared para evitar porrazos indignos y también boté la del pololo, ya que según sus propias declaraciones, no le queda tiempo para ello,

2. Al final quedó sólo la alternativa de una persona a la cual la presencia de la dirigente estudiantil le produce un odio tan parido, tan profundo y atávico y como no tiene la inteligencia suficiente para enfrentarla en sus postulados, inventa una estupidez denigratoria.

Resuelta esta parte del problema, quedaba la interrogante del porqué una chiquilla joven, buenamoza e inteligente podía generar este tipo de comentarios.

Nuevamente una revisión amplia de los medios en profundidad me llevaron a las siguientes conclusiones:

1. Lo primero que salta a la vista es que las tres premisas enumeradas, mujer, buenamoza e inteligente es una variable que a varios y varias trogloditas les causa una desazón inexplicable, ya que, probablemente les recuerda su propia mediocridad, la cual podría ser aplacada si Camila fuera bonita pero tonta, inteligente pero fea, inteligente y bonita, pero hombre, ya que ese es el orden “natural” de las cosas según algunas corrientes de pensamiento aún en boga en nuestro país,

2. Reafirmo el último enunciado, en cuanto a ser hombre. Basta revisar las declaraciones en TV, en la prensa escrita, en los medios digitales, para ver una tendencia que al principio parecía de una inocencia casi virginal, personificar el movimiento en ella (ya vuelvo sobre este punto). Lo que era un tanto curioso, dado que al lado estaban otros dirigentes poderosos, entre ellos, Jackson, de la Católica que hablaban y dirigían el tema en la misma proporción, pero las luces de las cámaras iban hacia ella. De a poco la cosa se personalizó y pasó a ser el “movimiento de la Camila”. Resalto “la”, porque pasó a ser una cosa despectiva, lo que aumentaba las posibilidades de desprestigio, en castellano: un movimiento dirigido por “la”, no puede ser más que el resultado de desórdenes pre menstruales,

3.Y por último, pero no al final, Camila la bella (perdóname Gabo) decidió ser comunista. O sea, mujer, buenamoza, inteligente y comunista, es una combinación demasiado tóxica para mucha gente, ya que l@s comunistas son intrínsecamente perversos, violan monjas a destajo, matan ricos para que todo el país sea pobre y humanoide y en el rito de iniciación de la militancia se comen una guagua, de la cual, previamente, beben su sangre en forma de ñachi. Entonces, si se logra personalizar en ella el movimiento, por doble efecto, mujer y humanoide inútil subversiva perversa, echamos el movimiento abajo y el país sigue su marcha del lucro feliz.

Como mucha gente se conforma con las desinformaciones de la prensa escrita o la mala, sesgada y parcializada noticias televisivas, ven en ella la personificación del mal. Pero el drama es que cuando la señorita en cuestión abre la boca, sus argumentos son impecables, tanto como para haber dejado callados a varios prohombres e ilustrísimas mujeres de la nación, entonces, la pobreza de espíritu, la falta de coherencia, la incapacidad de decir dos argumentos seguidos de algunas personas revienta de mala manera y, como la campaña de la prensa ya no rindió frutos, entonces no queda más que la pachotada: Hablas bien, eres bonita, pero eres comunista y tienes las patas hediondas.

Yo, en lo personal, no tengo idea si Camila usa o no zapatillas, si éstas son hediondas o perfumadas, si se comió o no una guagua, cosas que, por lo demás, me importan un soberano pucho, ya que me quedo con una sola cosa: Ella y otros universitarios de su generación han logrado que este país ponga en el centro de la discusión las cosas realmente importantes, más allá de cuál sea el camino que se elija para resolverlas. Al fin se empieza a poner a la persona por sobre los dogmas económicos y las connivencias políticas y ese sólo hecho, la hace y la pone muy por encima del idiota que tuiteó lo que me hizo escribir este artículo.

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