|
Hipótesis de guerra, ante un hecho anunciado
Por José De Lukas
En una charla con exalumnos del Colegio Monte VI el martes 11 de octubre, el ex presidente Tabaré Vázquez reveló que pidió apoyo al gobierno de EEUU ante un posible conflicto militar con Argentina. "Fui a visitar al presidente George Bush. Era un momento muy peculiar entre Uruguay y Argentina por el tema del bloqueo a los puentes… Fui por razones comerciales a EE.UU, para estrechar las relaciones, pero también Uruguay necesitaba un respaldo", reconoció Vázquez.
El expresidente recordó que se planteó la hipótesis de un conflicto bélico debido al grado de "agresividad" que había en ese momento. Por ejemplo "Una señora dijo que iba a venir con una bomba a atarse para volar (la planta de) Botnia"
Este pronunciamiento del ex presidente y su renuncia a la actividad política pública ha provocado un gran debate político en Argentina y Uruguay.
Las causas de este debate allá y aquí, son diversas, también las motivaciones que tuvo el expresidente para hacerlas conocer en esta oportunidad.
Pero una cosa debiera quedar claro, para luego tejer todo los demás análisis que derivan de las declaraciones públicas del Dr., Tabaré Vázquez. Entorno al conflicto de “Botnia" hubo sin ninguna duda, a determinada altura del enfrentamiento, el manejo por parte argentina de una hipótesis de guerra contra Uruguay.
Esta información era manejada con grados distintos por un amplio número de hombres públicos uruguayos, argentinos y de los líderes del Mercosur. Desconocerlos hoy solo tiene motivaciones políticas de oportunidad o negación de los hechos históricos, practica muy usada últimamente entre nosotros, pero que nunca borrara la cruda realidad.
La ONDA digital a través su columnista Antonia Yánez y José De Lukas, fue de los medios de prensa que en aquel momento informó de la “hipótesis de guerra” y el contesto y actores involucrados. Lo que sigue son una muestra de lo publicado por La ONDA y otros medios uruguayos y agencias internacionales.
Silencio del gobierno argentino ante la “hipótesis de conflicto armado” por José De Lukas http://www.laondadigital.com/laonda/LaOnda/201-300/289/a4.htm
Desde que nuestra revista publicó en su número 286, en exclusiva, la información de la existencia de una hipótesis de conflicto armado, en torno a la controversia con argentina por las celosas, se han producido una sucesión de informaciones que confirman la noticia.
Con posterioridad el periódico brasileño Correio Braziliense difundió que los servicios de Inteligencia de las fuerzas armadas brasileñas creen que "la paz en América del Sur es incierta", y hacen referencia expresa a la relación conflictiva de argentina con nuestro país sobre el Rió Uruguay. El diario chileno el Mercurio agrega, los militares brasileños piden a Lula que “traslade tropas” a las fronteras con Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Mas recientemente el diario El País de Uruguay en su edición del 19 de mayo dice que un informe de Inteligencia militar entregado al presidente Tabaré Vázquez señala la "posibilidad de que el conflicto con argentina derive en acciones violentas o de sabotaje”. Este matutino agrega que se investigan hechos “que ya habrían pasado” ambientándose en un clima cada vez mas enrarecidos en la evolución de la controversia con Argentina.
Un elemento que agrega a esta versión dándole realidad, es la información del diario argentino Ambito Financiero del 18 de mayo que informa que el ejercito argentino realizo “un operativo militar sobre el Rió Paraná con 3.000 uniformados bajo la mirada de la ministra de defensa Nilda Garré. La maniobra causo más de una interrogante en Uruguay ya que consistió en “demostrar el modo de franquear el Rió sin necesidad de puentes. Este simulacro militar se realizo justo frente a la comunidad de Gualeguaychú.
En el contexto de estas informaciones el gobierno uruguayo suspendió una reunión del Consejo de ministros que tenía previsto realizar el 24 de mayo en la ciudad de Fray Bentos, trasladando su realización a Montevideo, por razones de seguridad.
El viceministro de Defensa, José Bayardi, reconoció que "Una de las hipótesis que tienen los servicios, necesariamente, es la de considerar eventuales ataques contra las plantas de celulosa". (..) “Aunque alguien que este planteando cuestiones de inteligencia podría desarrollarlo como hipótesis”.
Son varias las medidas extremando los criterios de seguridad que se perciben desde el poder ejecutivo uruguayo, en la medida que la controversia con argentina evoluciona negativamente. Al respecto se señala, que fue prohibida hace varias semanas, la navegación en el río San Juan y el sobrevuelo sobre esa área, cercana a la estancia presidencial de Anchorena, el hecho fue motivo de una instancia parlamentaria con autoridades del Ministerio de Defensa y la oposición.
Uno de los elementos que agrega mas preocupación a este tema, es el hecho de que el gobierno argentino no desmintió durante todo el desarrollo de esta información, que no maneje una hipótesis de conflicto armado contra Uruguay, a consecuencia de la controversia por las fábricas de celulosas.
La incertidumbre se amplió al observarse que el embajador argentino en Montevideo al hacer mención publica del tema, solo se remitió a un diálogo que él habría tenido con autoridades brasileñas, que no confirmaron la versión.
Esto contrasta con el interés demostrado por los medios de comunicación argentino que han buscado una y otra vez, profundizar con nuestra revista y la Profesora Antonia Yánez quien fue la que desarrollo la primera versión de “conflicto armado, en torno a la controversia con argentina” en su columna del Nº 286 de La ONDA digital.
Diario La República: ¿Juegos de guerra? Raúl Legnani Una publicación uruguaya tituló el pasado martes "Guerra imaginaria", en clara referencia a la información que se brindó el pasado domingo desde LA REPUBLICA con el título: "Ejército de Brasil: crisis de las papeleras, es una hipótesis de conflicto armado".
El título surgió de una columna firmada por la especialista uruguaya en temas internacionales Antonia Yáñez, en la revista La ONDA digital del 2 de mayo de 2006: "Sólo extremando los más hábiles mecanismos de la diplomacia y el estudio y seguimiento minucioso de todas las variables, implícitas en el conflicto, permitirán a largo plazo salir de él. Y alejar para siempre esa hipótesis de conflicto armado que maneja hoy por hoy el Estado Mayor del Ejército Brasileño" (...). Nadie puede desconocer que también los conflictos de las islas del Beagle y Malvinas fueron convertidos en una 'causa nacional' por Argentina", cosa que está haciendo el presidente de Argentina con las pasteras.
Desde Brasil también Unos días después Correio Braziliense difundió que "la paz en América del Sur es incierta" y que jefes militares de Brasil "quieren reducir la transferencia de personal de recursos y recursos de la región sur y sudeste de la Amazonia, reubicando en esos efectivos cerca de las fronteras con Bolivia, Paraguay y Uruguay, una zona cada vez más problemática". "El ejército confirmó que está en curso el cambio de cuatro sedes de brigadas y regimientos de Río de Janeiro para Pronta Grossa y Santa María, en el Estado de Río Grande do Sul (en la frontera con Argentina y Uruguay)", agrega Correio Braziliense.
Otra actitud tuvo el subsecretario de Defensa de Uruguay, doctor José Bayardi en LA REPUBLICA, cuando afirmó con mucha más cautela que "ese escenario (la posibilidad de un conflicto bélico) termina siendo un disparate desde el punto de vista político, aunque alguien que esté planteando cuestiones de Inteligencia podría desarrollarlo como hipótesis".
El viernes, en una emisora radial, Bayardi confesó que "una de las hipótesis que tienen los servicios (uruguayos), es la de considerar eventuales ataques contra las plantas" de celulosa.
En la misma semana el diario porteño Ambito Financiero también informó que "el ejército argentino realizó ayer (miércoles) una maniobra sobre el Río Paraná, que consistió en preparar un cruce sin utilizar los puentes".
Como si esto fuera poco comentó que nadie cree que Argentina tendrá un conflicto armado con Brasil, en cambio no descartó "la eventual confrontación entre Argentina y Uruguay".
Más claro echale caipirinha, aunque esta historia no nos guste. ¿Viste?s *
Diario La Republica Raúl Legnani y Ansa Antonia Yáñez, especialista en temas internacionales, lanzó el alerta por Internet Ejército de Brasil: crisis de papeleras es una "hipótesis de conflicto armado"
Desde la academia uruguaya se plantea que "sólo extremando los más hábiles mecanismos de la diplomacia" se podrá salir del conflicto con Argentina, que se ha generado a causa de la instalación de plantas de celulosa en nuestro país. La crisis por las plantas de celulosa bajo la lupa del Ejército de Brasil. Si se trabaja en esa dirección, dice la profesora Antonia Yáñez, se "podrá alejar para siempre esa hipótesis de conflicto armado que maneja hoy por el Estado Mayor del Ejército Brasileño".
Los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas brasileñas creen además que "la paz en América del Sur es incierta", a raíz de conflictos regionales, y consideran al presidente venezolano, Hugo Chávez, un "elemento desestabilizador". La afirmación sobre una así entendida "inestabilidad regional" figura en informes de inteligencia militar obtenidos en forma exclusiva por Correio Braziliense, según un artículo que publicó ayer.
Esta interpretación del panorama regional lleva a proponer un aumento del gasto militar y la reactivación de la industria bélica brasileña, en aras de preparar a las fuerzas armadas para supuestos desafíos en las décadas próximas.
"Análisis de inteligencia sobre probables riesgos a la soberanía nacional coinciden en la conclusión de que la paz en América del Sur es incierta y sugieren cambios en la política de defensa nacional", afirma el Correio.
Según Yañez, "nadie puede desconocer que también los conflictos de las islas del Beagle y Malvinas fueron convertidos en 'una causa nacional' por Argentina".
La doctora Antonia Yánez, egresada de la Universidad de La República y de la Facultad de Sociología, es especialista y docente en temas de Teoría de Relaciones Internacionales; egresada de la Universidad de Washington con un Master en Relaciones Internacionales y Hemisféricas.
El 10 de enero de 2006 escribió en la revista La ONDA digital* una columna bajo el título "El tema se viene manejando en las entrañas del gobierno desde hace varios meses. Este año se vota tratado de libre comercio con los Estados Unidos". Un día después las partes sustanciales de esa nota fueron reproducidas por LA REPUBLICA. Su disparo no cayó muy lejos del blanco, si nos atenemos a la entrevista que mantuvieron el doctor Tabaré Vázquez y George W. Bush.
También, en la pasada semana, volvió sobre el tema regional, incluyendo en la parte final de su artículo titulado "La controversia con Argentina, las tres opciones y las críticas al Mercosur", que el conflicto de las papeleras es definido por el Ejército de Brasil como un hipotético conflicto armado. Para Yáñez a esta perspectiva militar, según la poderosa fuerza de tierra del vecino norteño de Uruguay, "no la borran las afirmaciones del Presidente argentino cuando insiste que es un conflicto sobre medio ambiente", porque "luego hace una demostración de Estado, frente al escenario de la controversia", en clara referencia al acto del 5 de mayo en Gualeguaychú.
"La controversia con Argentina sobre las fábricas de celulosa, no debiera verse disociada del contexto de las tres estrategias: la de Brasil, la de EEUU y la del ALBA.
El argumento de que Uruguay es soberano al decidir el modelo de desarrollo que implica la instalación de las fábricas en discusión, y su plan forestal, sólo es de recibo fuera de los ámbitos de decisión directa de la ciudadanía", alerta la especialista uruguaya en temas internacionales.
Sobre el futuro de nuestro país en la región, Yáñez comenta que "las dificultades del Mercosur para encontrar caminos que ayuden a salir de esta inaudita controversia no debieran llegar a la disyuntiva fácil de tirar el niño con el agua sucia de la bañera".
Artículo completo http://www.uruguay2030.com/LaOnda/LaOnda/286/B2.htm *
Diario El Pais D. Friedmann / r. Rossello EE.UU. sondeó la posibilidad de que la disputa por Botnia derivara en un conflicto armado http://www.elpais.com.uy/110327/pnacio-556012/nacional/ee-uu-sondeo-la-posibilidad-de-que-la-disputa-por-botnia-derivara-en-un-conflicto-armado/
El gobierno de EEUU sondeó con representantes uruguayos y argentinos la posibilidad de una derivación militar del conflicto por Botnia, en el punto más crítico de la disputa. Washington prefería estar "al margen".
El desarrollo del conflicto entre Uruguay y Argentina durante 2007 hizo, por momentos, prever lo peor. Esta percepción era más acentuada desde el gobierno de Tabaré Vázquez que desde Argentina, donde la opinión pública comenzaba a "cansarse" del tema, más allá de los miles de seguidores de la causa en la provincia de Entre Ríos.
El embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Earl Wayne, analizó en noviembre de 2007 el conflicto. En un cable dirigido al Departamento de Estado, filtrado por WikiLeaks a El País, el diplomático señaló que a pesar de que Vázquez había dado la orden de que Botnia comenzara a operar el 9 de noviembre, la preocupación por la controversia se había "calmado" en Buenos Aires. "El gobierno argentino y la opinión pública están ahora mucho más focalizados en el cambio de gobierno y en las vacaciones de verano", señaló.
Un cúmulo de señales contradictorias por parte de Uruguay y Argentina se fueron acumulando entre enero y noviembre de 2007. Por entonces ya había comenzado la gestión de buenos oficios de la Corona Española, a través del embajador español ante ONU, Juan Antonio Yáñez Barnuevo.
En su análisis remitido al Departamento de Estado, Wayne sostuvo que para algunos observadores la Cumbre Iberoamericana, que se había desarrollado la semana anterior, fue la última chance para solucionar el conflicto. Indicó además que, sin embargo, había muchos analistas que creían que en realidad nunca había existido una posibilidad real de que finalizara la controversia. Indicó además que una fuente consultada -que se menciona como "A"- le transmitió que el presidente Vázquez sentía que los mediadores españoles no eran "intermediarios honestos" y que también podían estar posiblemente influidos por sus intereses económicos.
En forma paralela a estas gestiones, funcionaba con intensidad la que por entonces se conocía como "la diplomacia de los Fernández", en alusión al jefe de gabinete de la administración Kirchner, Alberto Fernández, y al secretario de la Presidencia de Vázquez, Gonzalo Fernández. Este diálogo "oficioso" había llegado incluso a su momento culminante el 28 de agosto, cuando tuvo lugar una reunión secreta en la estancia de Anchorena para delinear las bases del acuerdo. Sin embargo, esta fórmula "dormiría" en los cajones oficiales.
De todos modos, Wayne señaló en el despacho diplomático algunos signos alentadores desde que, el 9 de noviembre, la planta había comenzado a estar operativa. Entre ellos, destacó que Argentina había comenzado o tenía previsto iniciar próximamente el monitoreo del río Uruguay, lo que marcaba un cambio: dejar de pedir la relocalización, aceptar que la planta existía y sí controlar su funcionamiento. En el mismo sentido, los Kirchner habían reconocido que la planta era una realidad.
"SOLUCIÓN". Contra los intentos de acercamiento conspiraban abiertamente las acciones emprendidas por los activistas entrerrianos. Mientras la planta se aprestaba a entrar en funcionamiento, una lluvia de rumores invadía Fray Bentos. La posibilidad de sabotajes o acciones de tipo militar no estaban ajenas a estos rumores. Las sospechas de los servicios de información se originaban en una acción emprendida contra un vivero de Botnia en Paysandú. Y de hecho, junto a ello las manifestaciones, escraches e intervenciones de los activistas parecían confirmar un endurecimiento del conflicto.
El 2 de septiembre un grupo de unos 800 asambleístas cruzó el puente en medio de una tensa movilización para llevar a cabo una protesta frente a Botnia. La acción obligó al gobierno a disponer de una amplia movilización de efectivos policiales y militares. El estado de alerta por posibles acciones directas contra la planta había movilizado también a agentes de los servicios de Inteligencia de los ministerios de Interior y Defensa, que trabajaron activamente en Fray Bentos. Unos días antes, el 30 de agosto, los activistas habían sido neutralizados en su intención de llevar a cabo una protesta náutica frente al puerto de Nueva Palmira, durante la inauguración presidida por Vázquez.
De todos modos, el embajador Wayne señaló que no había "absolutamente ningún indicio" de que Argentina considerara una "solución militar" a esa disputa e indicó que la capacidad operativa militar de Argentina estaba muy limitada.
Wayne contó que cualquier sugerencia que se hiciera de una "solución" militar al conflicto traía como respuesta en el interlocutor expresiones de humor o de incredulidad. Narró que en el último evento del Día de los Veteranos de Guerra, un militar bromeó con el tema y dijo que, probablemente, Uruguay tuviera una flota de aviones más activa y recursos militares más útiles que el argentino, tomando en cuenta el sostenido recorte del presupuesto militar de los últimos años.
Pero más allá de las bromas la embajada consultó seriamente sobre el tema. "Por su parte, el agregado militar de Uruguay en Argentina dijo que él no tenía conocimiento de la existencia de planes militares -siquiera remotos- de los gobiernos de Uruguay o de Argentina relacionados con esta disputa", escribió Wayne.
"COOPERACIÓN". La percepción de un endurecimiento del conflicto y su posible derivación militar había sido comentada por un senador del Frente Amplio -calificado por la embajada de Estados Unidos como fuente protegida- a principios de ese año, según otro cable filtrado por WikiLeaks y dado a conocer por El País el 6 de marzo. En una reunión reservada entre ese legislador y el entonces encargado de negocios de la sede diplomática en Montevideo, James D. Nealon, el representante uruguayo había expresado que "después de todo no sería tan mala idea reforzar los vínculos militares de Uruguay con Estados Unidos".
Ese tema fue retomado por Wayne. En el cable de noviembre de 2007 el diplomático consideró que la mejor opción para Estados Unidos era que continuara estando al margen de la disputa. "Esto es particularmente relevante si se busca mejorar la relación con el nuevo gobierno en Argentina", señaló. Agregó que su "intuición" era que Cristina Fernández iba a ser más "sutil" en el manejo del conflicto.
Además, Wayne sostuvo que Estados Unidos debía "desalentar" cualquier sugerencia uruguaya -como la que habían recibido de una fuente- para intensificar la cooperación militar y proteger a Uruguay de Argentina. También recomendaba tener la misma postura ante la posibilidad de que esa alianza fuera utilizada para influenciar a los argentinos.
La nueva doctrina militar argentina preocupa al Uruguay Montevideo, 13 mar (apf.digital)
http://www.apfdigital.com.ar/despachos.asp?cod_des=81424
- El gobierno uruguayo comenzó a analizar con preocupación la nueva doctrina militar argentina, que prevé una "guerra por los recursos" naturales en una hipótesis de conflictos armados con otros países, informaron medios de prensa del vecino país
Según la tesis argentina, hasta el año 2025 el riesgo mayor de conflicto está relacionado con el Acuífero Guaraní, la mayor reserva mundial de agua dulce que se extiende por los cuatro países socios del Mercosur. En este caso, Argentina prevé respuestas defensivas que incluyen la metodología de la guerra de guerrillas para enfrentar a un invasor militarmente más poderoso.
Este tema no es nuevo para el Ejército uruguayo, que también ha manejado la combinación de tácticas de combate tradicional y no tradicional, como la guerra de guerrilla y la resistencia civil, y al igual que Argentina habla de la defensa de los recursos naturales, entre ellos del Acuífero Guaraní.
Las fuentes dijeron al diario montevideano El País que en las últimas semanas Rosales puso al tanto al presidente Vázquez de los pasos que están dando los militares argentinos, las maniobras que están realizando en su territorio, y los aspectos sobre las hipótesis de conflicto.
El jefe militar admitió su preocupación, el presidente la compartió y llevó el asunto al Consejo de Ministros del lunes 5, aunque les pidió reserva a los miembros del gabinete.
El martes 6 en la media hora previa de la sesión del Senado, el nacionalista Sergio Abreu expuso sobre el punto. "Uruguay tiene que analizar estratégicamente el tema y definir su posición, porque no puede acompañar un proceso de fragmentación regional como el que se está consolidando, ni mucho menos embarcar a nuestras Fuerzas Armadas en una inútil carrera armamentista", dijo Abreu. De todos modos, el senador consideró que un conflicto por el Acuífero Guaraní solo podría darse en un "escenario apocalíptico en el que estén en cuestión la organización, los valores y la propia existencia de la comunidad internacional".
Ayer, en el Directorio del Partido Nacional, Abreu volvió sobre este asunto. Entregó un documento en el que se analiza la nueva estrategia militar argentina. Allí se alerta que este programa militar de los argentinos implica el movimiento de tropas en zonas fronterizas con Uruguay.
El jueves 8 el semanario Búsqueda publicó declaraciones del senador oficialista Jorge Saravia (MPP) que van en el mismo sentido que Abreu.
Saravia dijo que la nueva doctrina militar argentina proyecta el movimiento de tropas hacia zonas más próximas a las fronteras con Uruguay y otros países limítrofes, y que "constituye desgraciadamente un nuevo problema en la ya complicada relación" con el vecino del Río de la Plata.
El senador del gobierno dijo que dicha doctrina admite como hipótesis plausible que Argentina podría ser agredida por Estados Unidos, Rusia, China o algún país europeo a través de suelo uruguayo para adueñarse de sus recursos naturales.
Abreu manifestó el martes 6 en el Senado que Argentina puede argumentar esta hipótesis de conflicto como una excusa para iniciar una "carrera armamentista" como la que emprendió el presidente Hugo Chávez en Venezuela.
El documento estratégico del Ejército argentino afirma que, en base a estudios propios, se ha determinado que "la posibilidad de conflicto con otros Estados por la posesión de recursos naturales es altamente probable". Así, en la descripción que se hace sobre posibles amenazas hasta el año 2025, se advierte que el riesgo sobre el Acuífero Guaraní es la mayor hipótesis de conflicto, situación que "orientará las maniobras militares durante el próximo cuarto de siglo", se señala en el documento. Para ello Argentina prevé respuestas defensivas que incluyen la metodología de la guerra de guerrillas para enfrentar a un invasor más poderoso. El plan fue publicado en la página web de la fuerza de Argentina. En él se propone "una transformación integral que modernice todos los sistemas que componen la Fuerza, con la finalidad de, entre otras cosas, demostrar firmes intenciones de proteger los recursos naturales estratégicos".
En uno de sus capítulos, el plan habla de modificar el despliegue territorial con unidades "más pequeñas y capacitadas, adicionalmente, para enfrentar una eventual "Guerra por los Recursos".
• Se habló delante de Bush
El plan estratégico del Ejército argentino está tan presente en la agenda del gobierno uruguayo, que incluso se conversó sobre el tema el sábado 10 en la recepción que ofreció la Embajada de Estados Unidos en honor al presidente George W. Bush.
En esa recepción, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, comentó a algunos invitados, entre ellos legisladores de la oposición, la inquietud que existe en el gobierno y en las Fuerzas Armadas sobre el asunto, dijeron a El País asistentes al evento. (APF.Digital)
Montevideo Editorial de El Pais Jueves | 15.03.2007 ¿ A dónde apuntan? Corren vientos de guerra por la región? ¿Cuál es el motivo de la carrera armamentista que se ha instalado en los últimos tiempos y amenaza con agravarse? La voz de alarma la dio Sergio Abreu la semana pasada, cuando desde el Senado de la República advirtió que "nos preocupa que en este nuevo escenario regional, el principio de cooperación entre los Estados comienza a ser sustituido por conflictos artificialmente generados, que pretenden encontrar nuevas hipótesis de confrontación que justifiquen o den razón a una carrera armamentista, en la que están embarcados varios de los países".
Abreu hacía hincapié en la nueva doctrina militar argentina, denominada "la guerra de los recursos", elaborada por los mandos castrenses de aquel país y proyectada al año 2025, con el objetivo de preparar al Ejército para proteger los recursos naturales, en particular, las reservas de agua dulce que descansan en el Acuífero Guaraní.
El tema ha empezado a preocupar también al gobierno uruguayo y el lunes, el Comandante en Jefe del Ejército, Jorge Rosales, dialogó con el presidente Vázquez sobre el punto, que en definitiva será tratado en la reunión del próximo Consejo de Ministros.
La región, no se sabe por qué motivos, busca dar señales armamentista. Los gastos de defensa de Chile, Ecuador y Colombia superan el 3% de sus respectivos PBI, lo que podría justificarse en el caso del último de los nombrados por la vieja presencia terrorista que se ha asociado con los narcotraficantes y ha dado a luz la narcoguerrilla, organización tremendamente poderosa, en recursos y medios.
Chile, al amparo de la ley sancionada por la dictadura de Pinochet -y nunca derogada- destina el 10% de sus exportaciones de cobre, unos U$S 1.500 millones anuales a gastos de defensa, lo que le ha permitido adquirir últimamente 93 tanques Leopard II y 10 aviones F-16 con sistema de misiles aire-aire de alcance medio y otros F-16 de segunda mano, con actualización tecnológica israelí.
A ellos se ha sumado Venezuela, la república Bolivariana del cada vez más egocéntrico y ambicioso presidente Chávez. El presupuesto de defensa se ha aumentado en un 31%, se han comprado 24 aviones SU-30 de fabricación rusa (el equivalente a los F-15 y F-16 estadounidenses) de gran autonomía y carácter ofensivo, 100.000 fusiles de asalto Kalashnikov, y se proyecta la instalación de su propia fábrica de armas.
¿Es necesario tanto despliegue bélico en la región? ¿A qué obedece? ¿Se trata de jugar a una "guerra fría" en zonas fronterizas controversiales, o apunta a otra cosa? Brasil fabrica sus armas, ¿aumentará la producción? ¿Se reforzará en el exterior? Porque quieto no se va a quedar.
Y ahora se agrega Argentina y su teoría de la "guerra por los recursos", que supondrá un rápido incremento en su carrera armamentista, porque el escenario que maneja es un conflicto bélico, en situación de invasión, que será el eje de todos los ejercicios en los próximos años.
Abreu reconoció que "no es descabellado pensar que a largo plazo el agua dulce pueda convertirse en un bien escaso y en un motivo de confrontación entre las naciones, porque se sabe que la Historia está recorrida por los conflictos por recursos estratégicos, mal distribuidos en el planeta. En cambio, parece mucho más discutible la probabilidad de una invasión a la Argentina para apoderarse de los recursos del acuífero Guaraní… Tendríamos que situarnos en un escenario apocalíptico".
El tema es saber, en estos momentos de mal relacionamiento y tensión de nuestro país con el gobierno de Kirchner, cómo puede afectar la puesta en marcha de la doctrina argentina. Porque la enunciación "guerra de los recursos" es muy vaga y amplia y en esa bolsa caben mucho gatos. Uruguay tiene muchos recursos naturales compartidos con la Argentina, como el Acuífero Guaraní y el mismo río Uruguay.
En otras circunstancias, otros tiempos y con otro gobierno en la vecina orilla, el tema no nos preocuparía demasiado. Pero la realidad es otra y los hechos nos han demostrado que desde la Casa Rosada los mensajes que se reciben son de intolerancia y prepotencia.
Porque como dijo Abreu al término de su exposición, "lo ridículo, si es improbable, lamentablemente nunca es imposible".
13/03/2007 El pasado jueves 8 de marzo, el semanario Búsqueda publicó declaraciones del senador oficialista Jorge Saravia (MPP) que van en el mismo sentido que Abreu. Aseguró que la nueva doctrina militar argentina proyecta el movimiento de tropas hacia zonas más próximas a las fronteras con Uruguay y otros países limítrofes, y que "constituye desgraciadamente un nuevo problema en la ya complicada relación" con el vecino del Río de la Plata.
El senador del gobierno dijo que dicha doctrina admite como hipótesis plausible que Argentina podría ser agredida por Estados Unidos, Rusia, China o algún país europeo a través de suelo uruguayo para adueñarse de sus recursos naturales. Abreu manifestó el martes 6 en el Senado que Argentina puede argumentar esta hipótesis de conflicto como una excusa para iniciar una "carrera armamentista" como la que emprendió el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
La Argentina en hipótesis de conflicto http://www.sergioabreu.com/adm/parlamento.php?id=92
EXPOSICION - Cámara de Senadores, 6 de marzo de 2007 Señor Presidente: queremos referirnos al anunciado plan estratégico de las Fuerzas Armadas argentinas con relación al proyecto “Ejército 2025” vinculado a la defensa de la soberanía nacional argentina.
Nos preocupa que en este nuevo escenario regional el principio de cooperación entre Estados comienza a ser sustituido por conflictos artificialmente generados, que pretenden encontrar nuevas hipótesis de conflicto que justifiquen o den razón a una carrera armamentista en la que se están embarcando varios de los países de la región. Para algunos Presidentes es suficiente el sencillo recurso de dividir al continente en buenos y malos, colocando a cada uno de los actores de acuerdo con el enemigo que han definido, contra quien se está en términos de definición política. Sin embargo, el gobierno argentino debió realizar un esfuerzo de mayor creatividad: los mandos castrenses pensaron cuál podría ser la función de esa fuerza proyectada al año 2025, concluyendo que los conflictos se vincularán con amenazas sobre los recursos naturales. Sobre esta base, se elaboró una nueva doctrina militar denominada “La guerra por los recursos”, centrada en preparar al Ejército para defender los recursos naturales, en particular, para proteger las reservas de agua dulce. De acuerdo con esta doctrina, el conflicto por el agua dulce es la posible y mayor amenaza que el Ejército visualiza para la Argentina en las próximas décadas: “la posibilidad de conflicto con otros Estados por la posesión de recursos naturales es altamente probable”.
El eje de los estudios del Ejército está colocado en el acuífero Guaraní, repartido -como se sabe- entre los países del MERCOSUR, participando el Uruguay con un 25% de su superficie. En la visión militar, la disputa por ese recurso natural es la mayor posibilidad de que el país entre en un conflicto bélico. Y no se trata de una referencia dicha al paso, sino de un plan de batalla en un posible escenario de invasión, que será el eje de todos los ejercicios del ejército en los próximos años.
La doctrina de la guerra por los recursos tiene su base en la posición estratégica defensiva que impuso el gobierno como directiva militar. Será necesario prever -así lo han definido- durante la paz todos los aspectos relativos a la coordinación e integración entre fuerzas militares y la población local, para oponerse al enemigo con mayor eficacia. La consecuencia práctica inmediata de la nueva doctrina es el traslado de los comandos de los cuerpos de ejército a localizaciones más próximas a las fronteras con Brasil, Paraguay y Chile.
La organización, los medios y el empleo de las Fuerzas Armadas dependen de la probabilidad de una hipótesis de conflicto armado. Cada hipótesis está referida a un “enemigo”, que no necesariamente debe ser un Estado convencional, como lo muestran los casos del terrorismo y el narcotráfico.
La hipótesis que funda la nueva doctrina argentina de la defensa es la de un conflicto bélico alrededor de la posesión de un recurso natural esencial, como es el agua dulce. ¿Es este un conflicto probable e inminente? No es descabellado pensar que a largo plazo el agua dulce pueda convertirse en un bien escaso y en un motivo de confrontación entre las naciones, porque se sabe que la Historia, entre otras cosas, está recorrida por los conflictos por recursos estratégicos, mal distribuidos en el planeta. En cambio, parece mucho más discutible la probabilidad e inminencia de una invasión a la Argentina por alguna potencia que tenga por objetivo apoderarse de los recursos del acuífero Guaraní. Para que una situación como esta pudiera darse en un futuro previsible, tendríamos que situarnos en un escenario apocalíptico en el que estén en cuestión la organización, los valores y la propia existencia de la comunidad internacional. En esas condiciones, las previsiones que se tomen para un conflicto convencional, como el que propone el Ejército argentino, probablemente sean inútiles.
Por otra parte, se define al enemigo como una potencia superior en medios tecnológicos, cantidad de tropas y poder de fuego. Los planes y la organización de defensa están determinados por enemigos conocidos, sean Estados, organizaciones internacionales o transnacionales. ¿Cuál puede ser esta potencia superior que inspira la preocupación de la estrategia del Gobierno argentino y sus Fuerzas Armadas? Naturalmente, la lista no sería muy larga: Estados Unidos, Rusia, China, la OTAN, Brasil y Chile. En todo caso, podemos tener la tranquilidad de que Uruguay no está entre las potencias que, según el Ejército argentino, con medios superiores están dispuestas a invadir su territorio para apoderarse de los recursos de agua dulce.
Debemos tener en cuenta, señor Presidente, que se trata de un recurso compartido, que hay resoluciones del Grupo Mercado Común del MERCOSUR y que, incluso, está pendiente una solución sobre disputas y controversias que no se ha aprobado. Sin duda, estamos ante un avance de carácter unilateral sobre un recurso compartido, con la definición nada menos que de “estratégica”, en una hipótesis de conflicto cierto, que va a desarrollar una posición clara por parte del Gobierno argentino en los próximos años.
La nueva doctrina apunta a la preparación de “operaciones dinámicas, sin frentes, sin tiempo suficiente de preaviso, con organizaciones de pequeña magnitud, con apoyo territorial preparado de antemano y en condiciones de organizar los recursos humanos y materiales locales en función del conflicto”. Este es el tipo de organización y empleo de la fuerza estándar para países que enfrentan a adversarios que no pueden ser contenidos en forma convencional o que se encuentran en un estado continuo o prolongado de riesgo inminente. Es lo que se ha practicado en Cuba, durante décadas, para prevenir una invasión norteamericana en respuesta lógica y compartida frente al bloqueo, y lo que se está gestando en otros países con el mismo hipotético riesgo. Fue también la opción de Suecia durante el período más riesgoso de la Guerra Fría; es la de Israel de todos los días y la de la Unión Soviética en los territorios ocupados por Alemania.
Los países que se enfrentan a la posibilidad de conflicto con naciones significativamente más poderosas tratan de emplear un doble efecto disuasivo: por un lado, un poder convencional que si bien no puede evitar una derrota, es capaz de infligir daño importante el enemigo; y, por otro, una voluntad de resistencia de toda la población que haga muy costosa una eventual ocupación del territorio por las fuerzas agresoras.
Hasta ahora lo han hecho ante enemigos claramente identificados, lo cual no es el caso de la Argentina en el 2007.
Al margen de lo cuestionable de los fundamentos explícitos, la nueva doctrina puede tener efectos políticos internos que en el Uruguay deberíamos comenzar a tener en cuenta. Propone una integración fuerte entre las fuerzas y la sociedad a nivel local, motivada por una causa que puede ser asumida sin mayores dificultades, como es la defensa de los recursos nacionales y la integridad territorial. Esa integración es, normalmente, un camino de dos vías: populariza a las fuerzas y militariza a la población civil. Esto implica a mediano y largo plazo la aparición de nuevas condiciones políticas en el escenario interno argentino.
Puede ser, además, la razón para que Argentina se incorpore a la carrera armamentista sudamericana de la cual se mantuvo al margen hasta ahora, y active industrias en el área Defensa que tuvieron sus altibajos en el pasado, pero que todavía no han llegado a despegar activamente.
La combinación entre confrontación política, armamentismo y protagonismo militar que hoy se observa en América del Sur, nos está conduciendo hacia una situación inédita por décadas. Por primera vez en muchos años existe el riesgo de conflictos bélicos que pueden estar bastante más allá de las tensiones recurrentes, pero localizadas en fronteras cuestionadas, como es común.
La decisión venezolana de adquirir 24 aviones SU-30 de fabricación rusa, en el marco de un incremento sustancial de su poderío militar y del surgimiento de una industria de defensa, es un indicador fuerte de riesgo regional. El SU-30 es el modelo de exportación derivado del SU-27, uno de los últimos desarrollados por la industria aeronáutica soviética a fines de los setenta y principios de los ochenta, y corresponde a los F-15 y F-16 estadounidenses. Venezuela podría haber adquirido aviones de la misma generación y tipo, menos costosos -como el Mig-29 también ruso, el Saab 39 sueco, el Rafale francés y algunos modelos chinos-, pero optó por uno que se caracteriza por su gran autonomía y ductilidad estratégica, que permite su empleo ofensivo a grandes distancias.
La opción es clara: armamento convencional superior al resto de América del Sur, y amplia capacidad de movilización de todos los recursos del país. Con ello se crea la doble disuasión para un eventual agresor y muestra una capacidad militar ofensiva creíble para respaldar su política exterior.
Mientras tanto, Venezuela también realiza inversiones en Bolivia para fortalecer a sus Fuerzas Armadas y desarrollar grupos de elite, sin perjuicio de los distintos métodos de cooperación existentes, entre ellos, importantes contingentes de oficialidad argentina preparándose en la República de Venezuela.
En Chile, el país en el que la Presidenta Bachelet acaba de anunciar -contra todas sus promesas electorales- que avanzará en el campo de la energía nuclear, se continúa destinando a las Fuerzas Armadas, por ley -puesto que no ha sido derogado- desde la dictadura de Pinochet, el 10% de los ingresos por exportaciones de cobre. Es decir que en Chile hoy se dispone de aproximadamente U$S 1.500:000.000 anuales para el armamento y la carrera armamentista en que está embarcado, que hoy en calidad y en cantidad es casi el país número uno en América del Sur.
¿Será que Argentina está dando un primer paso en esta misma dirección? ¿O estaremos frente a un intento más limitado de mejorar la posición institucional y social de las Fuerzas Armadas?
En todo caso para el Uruguay, que hoy tiene instalado un conflicto con la Argentina que involucra recursos naturales compartidos -como el Río Uruguay-, pero que también involucra un recurso natural importante y estratégico como el acuífero Guaraní, todos estos hechos deben servir de advertencia. El Uruguay tiene que analizar estratégicamente el tema y definir su posición, porque no puede acompañar un proceso de fragmentación regional como el que se está consolidando, ni mucho menos embarcar a nuestras Fuerzas Armadas en una inútil carrera armamentista. Tampoco puede tolerar injerencias en sus asuntos internos, ni puede, directa o indirectamente, ignorar esta situación que anticipa escenarios de intolerancia y conflictos.
De estos delirios propios de mentes que acumulan las teorías conspirativas está hecha la historia de las guerras. Lo ridículo, si es improbable, lamentablemente nunca es imposible.
Solicito, señor Presidente, que la versión taquigráfica de mis palabras sea enviada a los Ministerios de Relaciones Exteriores, de Defensa Nacional y del Interior, y a la Presidencia de la República.
14/03/2007 Reacción ante hipótesis argentina de conflicto: Tabaré alertó a Bush por "guerra del agua" Ámbito Financiero (Argentina ) http://www.informedigital.com.ar/secciones/medios/nota.php?id=26819
Sí en el Uruguay, donde se declararon en alerta el gobierno, las Fuerzas Armadas y hasta la oposición de Uruguay, sumando otro frente de conflicto en las ya difíciles relaciones desde el estallido del conflicto por las pasteras.
Según el diario «El País» de Montevideo, el gobierno de Tabaré Vázquez recela del movimiento de tropas en zonas fronterizas que implicaría la nueva doctrina militar argentina, inquietud que incluso se mencionó el último fin de semana durante la reciente visita de George W. Bush a Uruguay. El artículo, titulado «El gobierno analiza nueva doctrina militar argentina -Preocupación. Vázquez informó al gabinete el lunes 5», el periodista Daniel Isgleas señala que «el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, habló de este asunto con el presidente Tabaré Vázquez, que el lunes 5 llevó el tema al Consejo de Ministros».
El diario uruguayo recuerda que «según la tesis argentina, hasta el año 2025 el riesgo mayor de conflicto está relacionado con el Acuífero Guaraní, la mayor reserva mundial de agua dulce que se extiende por los cuatro países socios del Mercosur. En este caso, la Argentina prevé respuestas defensivas que incluyen la metodología de la guerra de guerrillas para enfrentar a un invasor militarmente más poderoso». La exposición de dicha doctrina, añade, fue publicada en la página Web del Ejército Argentino.
Parece tratarse de otro agudo problema de comunicación entre los dos gobiernos, cuando, justamente, habría que poner especial cuidado en ello para evitar que se dañe todavía más la relación bilateral, sumando nuevos elementos de discordia. De otra forma no puede entenderse este entredicho, sobre todo cuando, como lo admite el propio artículo de «El País», «este tema no es nuevo para el ejército uruguayo, que también ha manejado la combinación de tácticas de combate tradicional y no tradicional, como la guerra de guerrilla y la resistencia civil, y al igual que la Argentina habla de la defensa de los recursos naturales, entre ellos del Acuífero Guaraní».
Según la nota del principal diario uruguayo, la preocupación militar llegó a oídos de Vázquez y éste la trasladó a sus ministros, a quienes pidió reserva.
Pero el tema trascendió en el Congreso, y la última edición del semanario «Búsqueda» citó al senador oficialista Jorge Saravia (MPP), quien definió la nueva doctrina militar argentina como «desgraciadamente un nuevo problema en la ya complicada relación» bilateral.
El senador opositor Sergio Abreu (Partido Nacional, Blanco) dijo temer movimientos de tropas argentinas en la frontera y hasta alertó ante la posibilidad de que la Argentina use la cuestión como una excusa para lanzar «una inútil carrera armamentista» al estilo de la de Hugo Chávez.
El tema habría llegado incluso a oídos de Bush, ya que, según «El País», fue comentado «el sábado 10 en la recepción que ofreció la Embajada de Estados Unidos en honor al presidente» norteamericano.
«En esa recepción, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa comentó a algunos invitados, entre ellos legisladores de la oposición, la inquietud que existe en el gobierno y en las Fuerzas Armadas sobre el asunto», explicó «El País».
«La guerra por los recursos» forma parte de la renovación doctrinaria del Ejército argentino, que ya fue reflejada por los diarios de nuestro país. El gobierno la ha elogiado, y en el Ejército se pondera que se trata de un producto intelectual propio, no importado de otros países como en el pasado.
El trabajo indica que «la posibilidad de conflicto con otros Estados por la posesión de recursos naturales es altamente probable», y aconseja el desarrollo de «organizaciones militares con capacidad para defender a la Nación de un enemigo convencional superior. Para ello deben prepararse los elementos para hacer frente a operaciones dinámicas, sin frentes, sin tiempo suficiente de preaviso, con organizaciones de pequeña magnitud, con apoyo territorial preparado de antemano y capaces de organizar los recursos humanos y materiales locales en función del conflicto».
LA ONDA® DIGITAL
|
|