|
Los tiempos anormales de Europa
Por el profesor Luiz Carlos Bresser-Pereira*
¿Podría haber tenido éxito la convocatoria de referendo realizada por el primer ministro de Grecia, Georges Papandreou? Nunca lo sabremos, porque el primer ministro griego confirmó su debilidad y dio marcha atrás, rápidamente, ante la reacción violenta de los dirigentes de la zona del euro.
¿Qué significaría "tener éxito" en este caso? Significaría encontrar una solución decente para una crisis tan grave. La quita del 50% de la deuda pública que fue decidida la semana pasada fue un avance, pero no resuelve el problema más grande que es el del desequilibrio de la cuenta corriente de Grecia, o sea, la sobrevaluación implícita del euro griego.
Los líderes europeos ofrecieron una "solución" también para este problema. Es el plan de austeridad, medidas de contención del gasto por medio de las cuales se provoca el desempleo y se reducen los salarios y los precios y, de esta manera, se deprecia el tipo de cambio implícito de Grecia.
Pero esta solución es muy cara para el país. Grecia ya hace 18 meses que está en recesión y nadie sabe cuánto tiempo todavía llevará para que el país corrija sus precios con relación a los de Alemania y de Holanda.
Al proponer el referendo, Papandreou estaba abriendo el camino para la salida de Grecia del euro y para la devaluación de su moneda. De esta forma, los salarios serían también reducidos, pero de una sola vez y sin pagar el costo de más desempleo.
Para Grecia, esta es la mejor solución. No se va de la Unión Europea, sale apenas del euro y vuelve a tener su propia moneda, depreciada con relación al euro.
Existen riesgos en este cambio para los bancos griegos y con relación a la posible inflación en la nueva moneda. Pero ambos riesgos son probablemente menores que el costo de quedarse en el euro e intentar realizar un plan de austeridad que es demasiado grande y que no cuenta con apoyo popular.
Para disminuir estos riesgos es importante que la salida de la zona del euro sea acordada, como ya está siendo acordada la reestructuración de su deuda pública.
Para la zona del euro será bueno que un país que se desequilibró estructuralmente, deje de a pertenecer a ella. El desequilibrio es demasiado grande, y no es apenas fiscal, sino también cambiario. Y es mejor que se piense en una salida negociada y ordenada del euro. Por el contrario, Papandreou se sometió y Europa volvió hacia la alternativa de las reestructuraciones, más la austeridad, más el aumento del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera.
Si los agentes financieros estuviesen más tranquilos y más seguros, si no estuviesen tan preocupados con el alto endeudamiento de los países de la zona del euro, el camino podría ser incluso este, siempre que a él se sumase una acción más activa del Banco Central Europeo de apoyo a sus miembros.
Mientras tanto, Europa vive tiempos anormales, el miedo de nuevas crisis torna a los mercados financieros aún más inestables de lo que ya son y, en épocas anormales, son necesarias soluciones anormales. Como fue el Plan Real, en el caso de Brasil. Como fue la actuación del Federal Reserve Bank en los Estados Unidos después de la crisis de 2008. Como requieren ser las políticas de la zona del euro y de su banco central, incluyéndose entre ellas la salida de algunos de sus miembros.
Traducido para La ONDA digital por Cristina Iriarte
* Economista y cientista brasileño.
LA ONDA® DIGITAL
|
|