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Habitar Montevideo (XI) El monorriel
Por el arquitecto Luis Fabre
Aquí: Habitar Montevideo (X)
El transporte de personas en trenes elevados está funcionando desde hace más de cuarenta años en diversas ciudades del mundo.
La, en principio novedosa alternativa, destinada a circuitos recreativos en lugares como Disneylandia en Estados Unidos o el Mundo Marino en Brisbane, Australia, probó su eficacia en la ciudad de Sidney uniendo el área central administrativa con los grandes equipamientos turísticos comerciales al otro lado de una de sus bahías, atravesándola sobre el agua. Este medio de locomoción rápido y seguro, que movido eléctricamente no desprende olores ni gases, no produce ruido, circula por encima de calles y espacios sin interceptar peatones ni vehículos a los que no encandila, merece una especial consideración en nuestro ámbito .
La actual situación Como ya describimos en los anteriores artículos ; la movilidad y el transporte, pese a los adelantos tecnológicos y organización física y humana en las Empresas de transporte urbano, promovidos y subsidiados por los gobiernos progresistas en la Capital, el sistema , por la creciente competencia con vehículos individuales, los diferenciales asentamientos humanos y sus manifestaciones vitales, la movilidad social sobre el territorio en las últimas décadas, muestra deficiencias estructurales.
Esta crisis estructural del sistema requiere de soluciones distintas a las practicadas a favor del mismo, contemplando sin embargo sus inversiones en equipamiento e infraestructura instaladas y los derechos de los trabajadores. Sin embargo la voluntad política del gobierno departamental hoy se traduce, junto a conocidas mejoras tecnológicas para el usuario, en buses mas grandes salvando distancias por carriles preferenciales entre estaciones de intercambio con buses barriales. Copiando un modelo exitoso en una ciudad distinta como era Curitiba hace 25 años, no deja de ser otra solución embretada en los límites del sistema de autobuses.
No será hora de estudiar, pensar sin prejuicios ni predeterminaciones modales, cuales serían los parámetros de un medio distinto, renovador, que se integre al actual sistema? Cuales sería esos parámetros Que mejor forma de comenzar que con aquellos que influyen sobre los usuarios: seguridad , costo del servicio, comodidad, rapidez, frecuencia y un plus de funciones complementarias al simple transporte. Por que no brindar satisfacción a otras necesidades como la gratificación visual del paisaje, fugaces relaciones sociales posibles en un ambiente propicio, y , en esta era de la comunicación inalámbrica, ¡ también trabajar en condiciones adecuadas mientras se viaja!
Estudiar simultáneamente los parámetros que hacen a la elección del medio: su costo directo de suministro, los indirectos de infraestructura, el tiempo de implantación, la obsolescencia estimada. Y uno que no es menor: la oportunidad del País en las actuales circunstancias respecto a financiaciones externas para una inversión de este tipo.
Y sobre la implantación territorial, los circuitos: que conjuguen la inserción en el sistema actual, las conexiones multimodales posibles, los flujos proyectados de usuarios, distintos de los actuales por lo que a esta altura de la exposición se concluye estamos proponiendo. Pero otros objetivos de accesibilidad y recorrido esenciales pueden agregarse en la elección de los circuitos: los turísticos. Circuitos combinados para el pasaje por espacios y edificios con valor histórico patrimonial que a su vez incluyan dispositivos didácticos sobre la urbe. Sin considerar los turistas ya todos sabemos el valor de la apropiación visual en el sentido de pertenencia y arraigo de los habitantes de la ciudad capital.
Esta compleja integración de componentes proponen en Montevideo, una múltiple elección de circuitos que merecería, por que no, un Concurso de Ideas.
Características del monorriel. ste tren elevado arrastra cabinas sobre un único rriel sostenido sobre columnas de metal u hormigón a mas de tres metros de altura sobre el suelo o el agua y ubicadas a distancias variables en el entorno de 40 metros.
Movido eléctricamente el monorriel es silencioso, eficiente en velocidad y tiempo de recorrido. Seguro por no interferir con peatones ni vehículos en distintos niveles de circulación. La continuidad del servicio puede adecuarse a demanda modificando frecuencias en un circuito cerrado, cuyo control establece gran puntualidad.
La seguridad en su interior climatizado y su acceso está asegurada por el acople al usuario en las estaciones o paradas protegidas. Recogen y dejan pasajeros en estaciones ubicadas en su nivel de circulación que incluso pueden ubicarse dentro de las edificaciones existentes. Pude comprobarlo al tomarlo en el primer piso de la Torre de las Comunicaciones en Sidney. Sus prestaciones superan a las de un vehículo individual en estos parámetros.
Como es natural no puede eludirse la comparación entre estos parámetros y los de propuestas alternativas al transporte colectivo, algunas a escala metropolitana, realizadas en últimas décadas, cuya postergación obedece a factores que ya comentamos.
En todos los intentos fallidos, una de las principales razones de postergación para un subterráneo, unida a la proyección de flujos suficientes de usuarios, es el costo inicial del mismo. Claro que hay otras, políticas, de mucho peso, anotadas en el articulo sobre el transporte, respecto a la indeterminación de los resultados sobre los propósitos buscados. Pero, volviendo al costo inicial, la diferencia porcentual entre la instalación de un tren subterráneo y un monorriel en medias distancias es considerablemente menor a favor de este último, considerando la mínima infraestructura y mantenimiento, en relación a la de un subterráneo.
Algunos resultados esperados La enumeración de prestaciones, superando las de un subterráneo, indican que un monorriel incrementará la cantidad total de usuarios de transporte, sin necesariamente restárselos a los otros medios. Mas probablemente los incremente a través del uso de combinaciones eficientes como la ubicación de estacionamientos conectados con este medio, al borde de las zonas urbanas densas servidas por el mismo. La integración multimodal con una solución de este tipo, ampliará la accesibilidad a zonas densas de la ciudad en una ecuación de ganar-ganar con el transporte colectivo e individual. Y redundará en la restauración de una vida más sana en el mas amplio sentido en las áreas centrales, recuperada su distorsionada identidad capitalina. De esto tratará la novela urbana que brindaremos en el próximo artículo.
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