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Turismo, medio ambiente y el puente en Laguna Garzón
Oscar de los Santos
El viernes 2 el intendente de Maldonado Oscar de los Santos participó en una charla abierta sobre oportunidades para el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, organizada por el Instituto 2005 en la ciudad de San José. Consultado sobre el tema del puente en Laguna de Garzón, en relación con el turismo y medio ambiente, respondía así:
“Creo que es más que válida la pregunta, porque es cierto que uno no puede sembrar en el mar y no puede procesar en campo ajeno, porque esa cuestión de que todo el mundo es profeta fuera de su tierra, a mí no me convence mucho…
Cuando promovemos la acción de la sociedad civil organizada para comprometerse en la toma de decisiones, no sólo con la demanda, eso significa la necesidad de construir consensos. Creo que a su vez, como los sectores “sin voz” son más que los sectores organizados, el riesgo es que primen algunas concepciones de corporaciones o de lobbys, que tengan mucho más fuerza de presión que lo que piensa la mayoría de la sociedad. Permítanme hacer un paréntesis, porque también creo que los sectores sociales más avanzados son los que se organizan, aquellos sectores que han hecho más experiencia, y también lo quiero reivindicar. Si no, podría entrar en una profunda contradicción del punto de vista ético conmigo mismo.
Ese proceso de lograr sectores avanzados que se organizan, como son los sectores ambientalistas - que debemos reivindicar en términos de ser un fiel de la balanza para asegurar la sustentabilidad de un proyecto- pero no pueden, ni el Estado ni ese sector, definir solos los destinos del país. ¿Por qué menciono esto? Porque el debate sobre la minería va a encontrar el consenso de los partidos políticos, en días, hay ya un documento base casi acordado de cuáles deberían ser las condiciones que se deberían reunir para la explotación de la minería, y cómo significaría una transformación radical de las características del país y las oportunidades que generaría.
Este proceso también es un debate que debemos dar, sobre fortalezas y debilidades, sobre oportunidades y aspectos negativos. Cuando lo traslado a la experiencia concreta del puente de Garzón entre Rocha y Maldonado, el Intendente de Rocha y el Intendente de Maldonado firmaron un acuerdo para la construcción del puente, en el período pasado, con el Ministerio de Transporte y el Ministerio de Medio Ambiente. Se hizo un estudio de la viabilidad del puente, sobre la base de la voluntad política, porque la toma de decisiones es política y las tomamos aquellos que fuimos electos para tomar decisiones, aunque después se libere el conjunto de los mecanismos democráticos de consulta, de estudio de impacto ambiental.
Y la mayoría de la sociedad, de Rocha y de Maldonado, en encuestas de opinión pública, están a favor de la interconectividad y del puente. Hay un sector que en la audiencia pública última en la que estuve, fui más o menos insultado por el 90% de los participantes- la audiencia significó exponer por parte del gobierno departamental y nacional los objetivos de la interconexión con Rocha. Allí el rechazo era ampliamente mayoritario, puesto de manifiesto de forma muy efusiva y con una presencia muy importante de gente.
Si yo tomo esa audiencia pública como la expresión de la sociedad de Maldonado y de Rocha, estoy diciendo: no puede haber puente. La mayoría de la sociedad en las encuestas me dice que tiene que haber puente, y hay la voluntad política, que ha recorrido los caminos. Habrá que ver si el puente es viable, y en qué condiciones.
Aquí quiero hacer un segundo paréntesis. En los aspectos vinculados a los desafíos que tiene el país, voy a tomar el ejemplo del puente Garzón, para no referirme a la minería que desconozco, y a la discusión que significará un puerto de aguas profundas, y voy a decir: en la costa atlántica, no hablo de La Paloma, en la costa atlántica. Si el sayo cae en Maldonado, se imaginan el lío que va a haber… Pero si el Uruguay lo precisa, lo tendrá que debatir.
El desarrollo del turismo en el departamento de Maldonado significa en el orden del 50% de los ingresos por turismo al país. Tiene potencialmente, en 15 años, un potencial de desarrollo inmobiliario … (perdonen, voy a ser exacto en las cifras): en el orden de los 5 millones de metros cuadrados en una zona que estamos habilitando, que se llama la zona de influencia del Centro de Convenciones, el eje de Aparicio Saravia, una zona que estamos analizando con la Universidad, con los técnicos, con el Ministerio, como un plan local dentro de las directrices generales del departamento. Y tendríamos posibilidad de 15 ó 20 años más, a este ritmo, si lo mantuviéramos, cosa que no se va a dar.
Pero al Uruguay, después de estos 15 ó 20 años, la costa atlántica que le queda es Rocha. La pregunta es ¿alguien se imagina el desarrollo del turismo, para crecer a los niveles que estamos creciendo, con el departamento de Rocha, sin estar interconectado con Maldonado, ir a sus playas en buena parte, donde la gente ocupa y se asienta? Muchas veces son los mismos sectores que reclaman por el medio ambiente, porque quieren vivir entre las totoras. Pero cuando yo voy a la playa, fluye el drenaje de los pozos negros; con la contaminación y el olor hacia la playa: allí no hay posibilidad de desarrollo. Si no se incorpora infraestructura como el saneamiento, como asegurar energía eléctrica y agua potable, no hay posibilidad de desarrollo.
Ahora, me dicen que por el desarrollo, le tienen miedo a los edificios: bueno, elaboren ordenanzas, y el gobierno departamental de Rocha tiene ordenanzas muy restrictivas con respecto al impacto ambiental. Yo creo que hay que desenvolver desarrollo inmobiliario e infraestructura también en edificios, en partes de Rocha, como en Punta del Este, porque no toda Punta del Este tiene edificios, ni todo Piriápolis… Y allí coincidimos con el gobierno departamental y con los técnicos, en términos estratégicos de la región.
El tema es que la discusión hay que hacerla, que debería ser mucho más racional que pasional, y mucho más transparente por parte del sector ambiental -que lo reivindico en todos los términos, vuelvo a decir, porque para mí es parte, un aliado del proyecto sostenido, del punto de vista ambiental y social. Porque también en el mundo se han hecho barbaries con el medio ambiente, y más en esta época, como planteaba mi querido amigo.
Pero lo que es cierto es que a veces allí se mezclan intereses que son particulares, y que hay gente que efectivamente lo dice abiertamente, que el desarrollo de Rocha puede impedir la continuidad del desarrollo de una zona de Maldonado, que es la zona de José Ignacio. Algunos quieren proteger a José Ignacio y su zona de influencia sin que se toque, y hay otros que tienen miedo de que la inversión siga de largo hacia Rocha, como que fuera un problema.
El Uruguay no tiene más alternativa que abrir el frente costero atlántico que tiene, que es hacia el departamento de Rocha. Hacerlo de forma ordenada y con infraestructura, asegura un desarrollo sostenido del punto de vista ambiental, y permite minimizar el impacto del cambio climático que hoy sucede. Si no hay recursos, no hay posibilidad de proteger la faja costera; si no hay recursos, no hay posibilidad de invertir en infraestructura, y contaminamos el propio océano, el sistema dunar y la propia faja costera. Aparte, cuando se habla de desarrollo y el país productivo, cuando se habla del temor de contaminar visualmente la costa, hay que reflexionar… cuando hay cosas hermosas… Voy a hacer un cuarto paréntesis, porque me voy acordando de cosas… Punta del Este no existiría sin Lussich, y Maldonado no existiría sin Piria y sin Lussich. Y el principal aporte de estas forestaciones fue que cambiaron las características urbanas de la faja costera. Porque si no, las dunas estarían adentro de la Intendencia de Maldonado, si no fuera por la fijación lograda a través de la forestación masiva, del sistema de dunas de toda la franja costera del departamento. Pasa lo mismo en Rocha; en Canelones con otras características.
Ese cambio de la intervención del hombre le dio un valor agregado al paisaje; modificó el paisaje, y lo hizo atractivo para otros sectores, que adentro de la arena no podían vivir. No me refiero a los ambientalistas despectivamente; cuando hablo de seriedad en las discusiones, no sé, si hay sectores que plantean que el desarrollo significa vivir entre la arena o en las dunas, o quieren vivir en ese paisaje que ya modificó el hombre, y entonces por qué se niegan a que el hombre siga haciendo modificaciones al paisaje?
Es la única posibilidad de defender nuestra faja costera, de defender el medio ambiente y el ecosistema de Rocha. Existe el temor que el cruce del puente entre Rocha y Maldonado dañe zonas de áreas protegidas, que ya están definidas -y al contrario, debemos ser más que específicos protectores de esas áreas protegidas, porque son ecosistemas y reservas ecológicas muy importantes para el país, no solo para Rocha y para las que tiene Maldonado, o como Uds también tienen aquí- y esto debe ser parte de la articulación de todo el territorio.
De otro modo, corremos el riesgo que primen, en un discurso fácil, cuestiones muy primitivas: de defensa de los ambientalistas, de defensa del propio Estado, que también puede caer en discursos facilistas, y no tengamos una dimensión acordada de hacia dónde va el país. Si acordamos hacia dónde va el país, estos aspectos se resuelven bien.
Porque miren la paradoja, en la misma anécdota del puente Garzón. Vino un compañero… y me dice: estuve con un tipo que dice que si no se puede construir el puente sobre la Laguna de Garzón, las empresas en Europa que hacen túneles que atraviesan montañas, y que atraviesan el mar por abajo, están ociosas y plantean que lo pueden hacer por debajo de la Laguna. Parecía una película, de chiste, ¿no? Por eso decimos: evito la discusión sobre el puente, porque puede haber una forma arquitectónica que no genere impacto visual, porque eso afecta a los que viven allí, o a los que pueden ir allí, pero que no pasan ni lo van a conocer nunca. Si lo pudiera hacer por abajo, estoy seguro que la discusión sigue instalada igual.
Entonces, discutamos los temas de fondo, porque yo estoy seguro que existen causas de fondo, y respeto mucho eso. Esas causas son: protejamos los ecosistemas que están definidos como áreas protegidas; generemos mecanismos para contener la mancha urbana en los límites que el ordenamiento territorial establece en Rocha, de acuerdo a los mecanismos legales que establece la Ley, y permitamos que el resto del territorio se desarrolle para generar oportunidades.
Este es un tema que me entusiasma, hoy hablábamos con el Intendente Falero de San José que el tema del ordenamiento territorial a todos los intendentes nos ha llenado en algo el alma, ¿verdad? … porque si no, la gestión de pozos, etc, no alcanza, no nos regocija el alma…
Pero hay gente que cree que tiene derecho a instalarse en un lugar, genera una maravillosa calidad de vida, pero no pregunta de dónde sale la energía que consume con su luz; y no tiene claro si kilómetros más arriba o más o menos leguas, hubo que instalar una empresa y tapar miles de hás para generar energía eléctrica. No le preocupa, mientras no le toquen su territorio, consume esa energía. No le preocupa el impacto de retirar agua y transformar el agua dulce en agua potable, siempre y cuando él abra la canilla y tenga agua potable. Y no le importa a qué lugar del territorio va el contenido de sus cámaras sépticas, mientras se lo saquen de su territorio porque le da malos olores; tampoco le importa de dónde y en qué condiciones va la gente a trabajar, mientras le limpien la mugre y le pinten sus casas.
No hay forma de manejar el territorio en pedacitos, de los que trabajan en una condición, de los que viven en otra, el territorio de donde sacamos la energía, volcamos elementos o sacamos el agua. El concepto del manejo transversal e integral de un territorio es un tema muy complejo, y significa un gran pacto social, con gran soporte científico, pero también tomando decisiones políticas. Yo voy a trabajar decididamente por la integración de Rocha porque el país lo precisa, más allá de que los turistas sigan de largo para Rocha para algunos, o le enturbie la vista a alguno al que no le molesta vivir en un territorio a expensas de otros”.
LA ONDA® DIGITAL
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