Habla Pablo Guayasamín de
Oswaldo Guayasamín

Entrevista

Desde finales del 2011 la Casa Museo Eduardo Frei Montalva en conjunto con la sala El Farol del Centro de Extensión de la Universidad de Valparaíso de Chile, exhibe grabados originales de Oswaldo Guayasamín, el genial artista ecuatoriano. “Con actividades como esta nuestra institución cumple con su misión de universidad estatal y pública, cual es acercar la cultura a la comunidad” expresa David Carillo, director de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Valparaíso. En ocasión de otra muestra de Guayasamín en Chile la publicación COSAS.cl/, publicó una entrevista a Pablo Guayasamín. A continuación una síntesis de esta relevante conversación con el presidente de la Fundación Guayasamín e hijo de este gran artista, que murió en 1999.

-¿Cómo describiría su personalidad, forma de ser, sentido del humor?
-A nivel humano era uno de los hombres más buenos que he conocido. De personalidad era muy tímido e introvertido, lo que se debía tal vez a su origen humilde. Hay que considerar que él fue discriminado por su apellido… Por lo mismo, su arte es una explosión de sus sentimientos de piel adentro, como él decía. Todo lo expresaba en sus cuadros.

-¿Cómo era como padre?

-Muy cercano. Tuve el privilegio de acompañarlo en los últimos 20 años de su vida en incontables exposiciones, viajes y entrevistas, entre otras numerosas actividades, porque yo dirigía sus montajes. Y para mí fue una experiencia maravillosa haber podido compartir tanto tiempo con él y haber podido conocer a los mayores representantes de la cultura del siglo XX.

-¿Qué recuerdos lo marcaron durante su infancia con él?
-Cuando él era niño tuvo una infancia muy dura, sacrificada. Por eso, cuando ya era un artista reconocido y regresaba de sus viajes, recuerdo claramente que le encantaba jugar al trompo o a la pelota con nosotros. De alguna manera, retomaba con sus hijos lo que no pudo hacer con compañeros de su edad cuando era niño. Lo otro que recuerdo muy bien es que mi casa era un hogar donde el arte se palpaba en cada rincón. Mi madre también era artista. De hecho, mis padres se conocieron y enamoraron en la Escuela de Bellas Artes. Mi casa tenía una importante colección de arte colonial, piezas prehispánicas y muchos libros. Ese era el ambiente en que crecí: un ambiente intelectual que recibía constantes visitas de los más importantes personajes de la cultura de mi país.

-¿Nos podría contar sobre su rutina de trabajo?
-Era de trabajo permanente. Comenzaba a las nueve de la mañana, para aprovechar la luz natural, hasta la una de la tarde. Luego almorzaba y a las dos continuaba trabajando hasta las cinco. Comía a las seis y luego pasaba largas horas dibujando futuros proyectos. Producto de ello es que su obra es tan prolífera. Podemos decir que existen alrededor de cinco mil obras de Guayasamín, entre dibujos, acuarelas, témperas, óleos y acrílicos, en todas partes del mundo. Ahora, con respecto al arte en sí, era sumamente estricto. No calificaba una obra por amistad. Lo que consideraba bueno lo aplaudía e impulsaba. Lo que consideraba malo, lo rechazaba.

-Se le conoce como un gran defensor de las causas justas. ¿Usted también lo ve de esa manera?
-Claro. El defendía al trabajador, al indígena, los derechos humanos, todo lo que a él lo rodeaba y encontraba digno de defender. Era la voz de los pueblos desposeídos, del pueblo que tiene hambre, frío, dolor. Solía decir que los artistas son la voz de los pueblos, que ellos transmiten lo que los pueblos están viviendo. Si el artista pinta cuadros llenos de tristeza, angustia, hambre y frío es porque son un reflejo de la realidad. También era una voz que iba en contra de la guerra. Sentía un deseo desesperado por la paz.

-El era muy amigo de Pablo Neruda. ¿Qué recuerdos tiene usted de esa amistad?
-El le tenía un inmenso respeto. Con Neruda se unió en un mismo mensaje de paz y amor en una época en que la intelectualidad más alta de Latinoamérica conformó una suerte de bloque de defensa de las causas justas. Ahí se encontraron y caminaron juntos en busca de la igualdad, así como también lo hizo con otros renombrados chilenos. Nunca dejó de luchar y de expresar lo que sentía; algo que se puede ver en toda su obra.

-También es muy conocido por sus obras en honor a las madres…
-Guayasamín tiene tres colecciones. La primera es “Huacayñan” o “El Camino del Llanto”. Luego, “La Edad de la Ira”, donde predominan los tonos oscuros y el color negro. Y su tercera colección de obras es “Mientras viva, siempre te recuerdo”, que es un homenaje a las madres del mundo, ya que él las consideraba el eje fundamental de la sociedad. La madre absorbe todos los problemas para dar tranquilidad a sus hijos, a su esposo; para dar opciones de vida digna a los que la rodean. Por ello, en estos cuadros utiliza todos los colores de la paleta y marca una gran diferencia con la colección anterior.

Fuente¬: cosas.cl

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