Ayer y hoy
En el Cerro con Jesús

Por Daniel Mañana

MÁS DEL AUTOR

Desde la altura del puente del arroyo Pantanoso, la primera imagen que abochorna, es la abandonada cancha de futbol, donde largos años atrás (1966) el dúo Gianola - Aguerrondo (Ministro del Interior y Jefe de Policía de Montevideo, respectivamente) estaquearon, ¡si!, como a Jesús de Nazareth, a obreros de los frigoríficos, contra uno de los arcos, contra el piso, boca arriba, y las manos y las piernas, ancladas en la tierra. Al continuar la marcha, una rotonda recuerda a los mártires de la industria de la carne, con sus adoquines de pedestal y un mármol blanco donde se leen los nombres emblemáticos de aquellos proletarios asesinados, por la policía y por krumiros.

Pocos metros después, emergen 8 palmeras y 8 palos borracho, que marcan presencia detrás de unos canteros delicados y hermosamente florecidos. En el centro de esa imagen, surge nítida la cabeza de Rodney Arismendi, en un bronce inaugurado por el ex Ministro de Cultura cubano, A.Hart,

Pocos minutos después, llegamos al velatorio de Ramón Cabrera, aquel gordo con eterna cara de mozalbete. Se le despedía cuadras debajo de la UTU que lo vio de pantalones cortos, pero con los largos ya puestos para el gremio estudiantil. Muy cerca de la curva Tabárez, donde tantas pegatinas y pintadas lo tuvieron de protagonista. Donde tantos abrazos, dio y recibió.

En la puerta de la funeraria, los recuerdos atravesaban todas las conversaciones. Abundaban caras con muchas arrugas, cuerpos con huellas de las bellaquerías de los Torquemadas, hoy algunos presos otros en vías de, algunos impunes, con uniforme o de civil. La imagen de Ramón abarcaba todos los verbos, el compromiso de los sin prensa, de ayer, de anteayer y aun, de hoy.

De la resistencia silenciosa, atemorizada, pero firme en el no a los déspotas. La resistencia de un pueblo que Ramón, y unos cuantos otros, supo representar, sufrir, y sobretodo, organizar. Y todos coincidíamos, no tuvo nunca más aspavientos, que sus manazas, ya fuera juntando votos para el Frente, o firmas verdes. Ya presidiendo la Junta Departamental, o manejando un autobús 76 de Punta Carretas al Cerro.

Y recurriendo a una imagen ya en desuso, podríamos volver a hablar del “hombre nuevo”, ese gordo bueno que lo enfrentó todo, y nunca pidió nada.

Y una viejita, muy viejita, ayudada por su nieta, pedía permiso, permiso, para llegar al féretro. Lo logró. Su único afán, besar aquellas maderas frias, y dejar en su tapa, una rosa roja, para luego persignarse. Ante Jesús, su vecino Ramón.

La partida desde aquella funeraria, fue lenta, parsimoniosa, como que nadie quería despedirse. Ni de Ramón, ni él del Cerro. Saludo a R. Arismendi, recorriendo la rotonda a paso de hombre. Lento pero firme. Del bronce, pareció brotar una guiñada.

Y luego un trayecto lento que incluyo, un mutuo saludo, de Ramón despidiéndose de su UTU siempre presente, y unos niños, que pelota abajo del brazo, miraban pasar aquel cortejo. Todos en silencio.

¿Y qué morada final podía esperar a Jesús?.
Nada mas y nada menos que el cementerio del Cerro, el de los pobres de toda pobreza. La tierra. De alli venimos y hacia allí vamos.

Ramón se fue acompañado del saludo de El Turco, del Alcalde y unas palmas vibrantes. El Alcalde transmitió el saludo del Presidente de la Republica y de la Intendenta de Montevideo. El Turco nos toco el alma, con su dejo emocionado, para pintar al amigo, al compañero, al camarada.

Bajo el cajón a la tierra marrón, a esa pequeña fosa que acoge a los pobres. La bandera blanca, azul y roja, mortaja de un militante, comenzó a recibir los primeros terrones. Primero sucumbió el blanco, luego el azul, y muy lentamente fue desapareciendo el rojo Casi como un mensaje.

Una compañera, medica jubilada y camarada de Jesús por los años negros, recordaba: “lo fui a visitar dos días antes de entrar al CTI. Solo cruzamos las miradas. El vio mi angustia. Esbozo una sonrisa y levanto su brazo con el puño cerrado”.

El rojo y el puño. Salud, Camarada Jesús.-

Foto: Ramón Cabrera (Jesús)

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital