Argentina: veranos eran los de antes
Por Pablo Broder*

En un contexto externo donde a la mayoría de los países emergentes les fue muy bien en esa primer década histórica del siglo 21, la Argentina enfrenta el inicio del año 2012 (transgrediendo la tranquilidad usual que rodeaba generalmente el período estival), produciendo movimientos significativos en su esquema de normativas económicas (es muy difícil denominar al conjunto heterogéneo de disposiciones con el título de “política económica”).

Las regulaciones intervencionistas en el sector de divisas y de comercio exterior tendiendo a preservar el ya endeble equilibrio externo, es una muestra más del estilo del Gobierno, improvisador y carente de un contexto estructurado.

Tal como es habitual en los últimos años, estas medidas se instalan, junto con la rebaja de subsidios e incrementos tarifarios, junto a un conflicto innecesario, como es el enfrentamiento con el Reino Unido a propósito de Malvinas (que podía haber sido canalizado en otros términos y con otra metodología), independientemente de la justicia del permanente reclamo de soberanía por parte de la Argentina. No obstante, la providencial llegada del buque inglés portando al príncipe Guillermo, fue una buena excusa para montar un despliegue mediático que diluyera los efectos de las impopulares medidas tomadas en el campo económico.

Primeras convulsiones
Control a las compras de divisas y a las importaciones.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) puso en marcha un nuevo registro de importaciones que obliga a las empresas y operadores a anticipar un detalle de sus compras al exterior y, en los hechos, le da facultad al organismo para habilitarlos o no a comprar las divisas y concretar o no esa operación.

Con la nueva disposición, las empresas que operan en comercio exterior estarán incluidas en el control de operaciones cambiarias creado intempestivamente a fines de octubre, para limitar las compras de dólares, un esquema de validación previa de cada operación del que, hasta ahora, estaban excluidos.

Estas medidas, en buena parte obedecen a que el Gobierno percibe que terminó la holgura en el sector externo y que la expulsión de divisas tiende a hacerse poco sostenible. La salida de capitales llegó en 2011 a superar los US$ 3000 millones mensuales. (1)

Las restricciones a las importaciones provocan ya inconvenientes tangibles en los procesos productivos de las empresas y en la vida cotidiana de los consumidores.

Los efectos en sectores tan diversos como por ejemplo, productos agropecuarios, medicinales, odontológicos, neumáticos, insumos veterinarios, bodegas, entre otros, permiten vislumbrar que, la política oficial tiene impactos negativos cada vez más evidentes. (2)

Asimismo, y como importantes efectos secundarios, las trabas a las importaciones ya están afectando la llegada de nuevas inversiones, a la vez que terminarán generando un impacto directo en los precios locales.

Problemas con los vecinos.
Los controles a las importaciones ya han generado problemas con nuestros vecinos y socios del Mercosur. (1)

Aun cuando el presidente uruguayo insiste en negociar con Argentina por las trabas comerciales "a pesar de la hostilidad del gobierno K", en cambio su vicepresidente, Danilo Astori, hasta calificó a la Argentina de "imperialista", señalando que el bloqueo comercial de la administración kirchnerista es similar a la de la década de 1950 cuando la relación de intercambio era dura y aparecía lejano en el horizonte el pacto del Mercosur que se firmó en 1991.

Riesgos para el Mercosur
Las medidas argentinas fueron calificadas por las autoridades uruguayas como "distorsiones" que son "muy diferentes a lo que se había previsto en "el proyecto de Mercosur original".

El presidente uruguayo señaló que “ante el encierro del Mercosur hay que buscar acuerdos fuera de la región…. El Mercosur existe desde el punto de vista real pero desde el jurídico está hecho un chicle…Si nadie respeta los compromisos nosotros no estamos obligados a respetar” y se inclinó por una apertura comercial fuera del bloque. (3)

También con Brasil
La relación comercial entre la Argentina y Brasil ingresó en un nuevo paréntesis cargado de desconfianza, luego de la aplicación de las nuevas medidas oficiales para restringir las importaciones.

Muestra de ello es la enérgica declaración del ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de dicho país, Fernando Pimentel, que había señalado que "la Argentina siempre ha sido un problema para Brasil". (1)

Mientras tanto, en Argentina…
Inflación y desaceleración.
También en el mes que comienzan las clases (marzo) se definen los aumentos de precios y, por ende, se podrá tener un mejor parámetro de cómo será la inflación del año 2012.

Luego de la suba de las tarifas de los servicios públicos y del boleto de subte, en el primer cuatrimestre se sumarán los aumentos de los medios de transporte alternativos, medicina prepaga y otros. La mayoría de los economistas privados prevé para el año una inflación de alrededor del 25% anual, a pesar que una estimación más aproximada podrá hacerse luego de conocerse el nivel de aumentos salariales negociados en las paritarias.

La contracara de estos aumentos es que la actividad económica da muestras de desaceleración. Por ejemplo, la búsqueda de personal por parte de las empresas cayo en enero un 23.4% en comparación con igual mes de 2011 y un 5.1% respecto a diciembre 2011, según lo informado por la UNIVERSIDAD DI TELLA (4), agregando que los resultados de enero confirman la tendencia negativa que se observa desde el segundo trimestre de 2011.

Los vecinos, en cambio, con buenas noticias
En Uruguay cayó al mínimo el desempleo
En diciembre de 2011 la tasa de desempleo de Uruguay se ubicó en el 5,3 por ciento de la población económicamente activa, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) de ese país. Ese porcentaje es el más bajo de la historia de Uruguay y, se acerca al pleno empleo.

Record de exportaciones con 8 mil millones de dólares.
Con respecto a los países hacia los que Uruguay exporta, se observa a Brasil como el principal receptor con 20.3% del total. Como segundo destino se encuentra China con 8,3% del total. Y Argentina recién se ubica en el cuarto lugar, con 7,3%. (5)

Cerca del investment grade.
La confluencia de políticas continuadas a lo largo de distintos gobiernos con el sello de racionalidad y seriedad, determinaron la mejora ‘sostenida’ del perfil de endeudamiento soberano uruguayo que llevó a Moody’s a elevar la perspectiva de la calificación de Uruguay de ‘estable’ a ‘positiva’, lo que deja al país a sólo una revisión del grado inversor (investment grade).

La calificadora citó la sostenida mejora del perfil crediticio uruguayo, sumada al “fuerte compromiso gubernamental con la disciplina fiscal que ha dado lugar a déficit moderados y una baja sostenida en los indicadores de deuda”, como los factores principales para su decisión. (6)

Brasil.
Brasil se ha convertido en la sexta economía mundial, sólo detrás de Estados Unidos, China, Japón, Alemania y Francia. El ascenso de Brasil, divulgado por la BBC ocupando el lugar de Gran Bretaña, ya había sido anticipado por el Fondo Monetario Internacional. (7)

Las estadísticas del vecino país para el año 2011 son categóricas: el PBI llegó a los 2,4 billones de dólares, las inversiones extranjeras alcanzaron el récord de casi 65.000 millones de dólares, el desempleo descendió a su mínimo histórico, 5,2%, y la inflación, al 6,5%, En una muestra de prudencia, el propio ministro de Economía, Guido Mantega, celebró con cautela la noticia y resaltó que Brasil todavía tiene mucho camino por delante para alcanzar el nivel de vida de la Unión Europea.

En los ocho años de gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003), Brasil logró a través del Plan Real controlar el flagelo de la inflación y equilibrar sus cuentas fiscales.

Posteriormente, en los ocho años de gobierno de Lula da Silva, el país hizo notables avances sociales a través de programas de redistribución de los ingresos y mantuvo un fuerte ritmo de crecimiento económico, sólo comparable al de las otras naciones del emergente grupo de potencias apodado BRIC (Brasil, Rusia, la India y China).dando razón al axioma que afirma que una economía sana es prerrequisito para posibilitar sustentablemente, mejoras en la distribución del ingreso.

En síntesis.
Son muchos los desafíos que enfrentan los argentinos y su gobierno en los tramos iniciales del año 2012.

No son nuevos. Ya en estas columnas se vienen señalando reiteradamente lo que hemos denominado “luces amarillas” (cuando no ya rojas) que atentan contra la sustentabilidad del crecimiento.
Y se tornan urgentes algunas cuestiones a enfrentar:

- el incremento de la pobreza, la desigualdad y la inequidad en la distribución del ingreso, a pesar de las estadísticas oficiales.

- la Argentina se encuentra entre los cinco países del mundo con mayor inflación, que deteriora aceleradamente el poder adquisitivo, justamente del sector de menores ingresos.

- la necesidad de poner en orden las cuentas fiscales, frenando un despliegue desenfrenado de erogaciones estatales, que obliga entre otras a las medidas comentadas más arriba, junto con la eliminación de los cuantiosos subsidios en los servicios públicos, instalados por este gobierno para ocultar la inevitable inflación.

- resolver los problemas de estrangulamiento de la infraestructura, a causa de la mínima inversión en sectores clave, especialmente en el energético, producto de la falta de incentivos para invertir, consecuencia de la escasa seguridad jurídica.

Estas cuestiones deberán ser abordadas en un marco internacional sustantivamente diferente al que predominó durante los primeros años del siglo 21 (el ya conocido “viento de cola”) que había planteado inéditas condiciones ventajosas para los países emergentes.

Las circunstancias ya no son las mismas. Son más complicadas. Y para ello se hace necesario que las autoridades asuman la realidad y tomen las medidas que efectivamente puedan conducir al país, sin demagogias, hacia la solución de sus problemas. Mucho más allá de los discursos. En economía, y en la vida de los países, a la larga, sólo cuentan los hechos.

* Economista argentino. Su último libro “El ocaso de la era K”. Editorial Turmalina. Buenos Aires. 2010.

Referencias del diario LA NACION de Buenos Aires, año 2012: (1) 7-2; (2) 29-1; (3) 10-2; (4) 8-2;(5) 3-1; (6) 30-1.
(7) 27-12-2011

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