El FA puede perder una oportunidad
Por Raúl Legnani*
urumex80@gmail.com

El 27 de mayo son las elecciones internas del Frente Amplio, cuya jornada puede transformarse en uno de los mojones de la democracia uruguaya. Pero por el momento las señales que salen de la orgánica de loa coalición de izquierda, no son nada positivas.

Todo lo que es la elaboración colectiva sobre el nuevo estatuto y la reglamentación de la ley, muestra un proceso de avance lento, donde los debates - solo para los entendidos - lo único que hacen es alejar a la gente, al votante sencillo y humilde, de toda posibilidad de enamorarse de una contienda electoral que democratice a la fuerza política.

Cada vez que los dirigentes y sus asesores se reúnen para establecer las reglas de juego, siempre aparece una limitante para poder ser candidato. Los simples lectores de la realidad sentimos que las condiciones para ser candidato, siempre tienen un nombre y apellido concreto, con la intención de que su candidatura quede fuera de los acuerdos reglamentarios.

A esto se le puede asignar la idea de que las maniobras reglamentarias futuras, es lo que prima en el Frente Amplio, porque todo se ha reducido a la lucha por el poder de la estructura.

Estamos, entonces, ante una dirigencia sin pensamiento de vuelo, que no hace más que reflejar que la izquierda se deteriora más rápido que el Partido Colorado que se autodestruyó a un ritmo mucho más lento al que está sufriendo la coalición de izquierda. Por algo estuvo cien años en el gobierno.

Si el frenteamplismo sigue por este camino de pequeñeces, le quedan dos caminos: el fracaso por hacer una apuesta mucho más democratizadora, que abra todas las puertas a las distintas corrientes y personalidades, sin poner limitaciones y condiciones.

No puede ser que en una elección interna de la mayor fuerza política de hoy, que está en el gobierno desde hace siete años, no puedan participar ministros e intendentes o quienes fueron candidatos comunes.

Esta es la mejor forma de entregar al “aparatismo militante” los órganos de decisión, sin importar quienes tuvieron votos propios, como son la mayoría de los que fueron candidatos a intendentes y, a la vez, desconocer a quienes les ha tocado gobernar, porque se supone que toda fuerza política le interesa ganar las elecciones y gobernar bien, para llevar adelante el programa partidario.

Sin idealizar al electorado frenteamplista que mucha veces prefiere que primero resuelvan las cúpulas para después definirse, se hace imprescindible que no se demoren las reglas de juego, que se sepa quienes quieren ser candidatos y se los habilite a todos, para después lanzar a toda la fuerza política a una gran campaña electoral que ponga al Frente Amplio en el centro de la atención pública.

Es que una elección interna de éstas característica donde no hay en la misma fecha internas de otros partidos, genera condiciones para que el debate del país pase por al debate de la izquierda.

Si el Frente Amplio logra esto - ser la atención de los uruguayos en los próximos dos meses - habrá dado un gran paso para apoyar e impulsar el proceso de transformaciones en este año bisagra, como bien ha definido el presidente José Mujica.

*Maestro y periodista
Columna publicada en La República el 5 de marzo

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital