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Los que se van, los que se vienen
Por Raúl Legnani* Urumex80@gmail.com
El Frente Amplio tiene la particularidad de incluir con cierto atraso el tema de las candidaturas, que por lo general está con antelación en las familias, las barras y los boliches, para después ingresar en la estructura.
Para explicar esto muchas veces se recurre a una explicación de carácter intelectual: “Primero el programa, después los candidatos”, se dice a diario.
Pero no es así: para la gran mayoría de los frenteamplistas lo primero es el candidato o candidata y después se habla de la estrategia y del programa.
Hablemos, entonces, de los candidatos, en este caso especial importa saber cómo se van a sustituir a tres intendentes que no puede ser reelectos. Me estoy refiriendo a Marcos Carámbula (Canelones), Oscar de los Santos (Maldonado) y el Chueco Barrios (Rocha), quienes no pueden ser reelectos porque así lo establece la Constitución para aquellos que fueron intendentes durante dos períodos consecutivos (10 años).
Estos tres intendentes han sido gobernantes exitosos, respetado por sus electores pero también por sus propios adversarios. ¿Tienen sustitutos naturales? No lo sabemos, pero si sabemos que no hay candidatos naturales que los vayan a suplir.
Si este es el panorama, todos tenemos el convencimiento que va haber competencia electoral dentro de la fuerza política y que ella se tiene que dar de la mejor manera, mostrando a un Frente Amplio con un programa único que no impida que se expresen las diversas sensibilidades personales y políticas.
Queda la duda de si esa competencia en cada departamento tiene que darse solo entre candidatos que residen permanentemente en esos territorios o hay que abrir la posibilidad de que compitan candidatos que habilitados para hacerlo, puedan estar radicados en otros departamentos.
Sobre esto hay dos bibliotecas; están los que proponen la “repatriación”, particularmente si ocuparon cargos nacionales y fueron exitosos en el gobierno nacional y los que aseguran que los “repatriados” no son aceptados por los electores del interior del país. La verdad que ambos argumentos tienen fuerza y son parte sustancial del debate y de la elaboración colectiva.
Otro aspecto a tener en cuenta y que no es menor, es saber que a los que se propongan como futuros candidatos, es que ninguno de ellos será similar a los que conocemos.
Por eso es imprescindible que los nuevos candidatos tengan, desde ya, una buena exposición pública y un adecuado marco comunicacional, para que no sean sorpresas para los posibles adherentes.
Con esto estamos llamando a no dormirse, a no esperar a que falten pocos días para las próximas elecciones comunales. Y para desarrollar esto no hay que reducir a los próximos candidatos en sus territorios, sino que tienen que ser conocidos, también, a nivel nacional.
*Maestro y periodista Columna publicada el 13 de agosto en la República
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