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Periodista perseguido: una historia kafkiana en el Chile de hoy
Por Niko Schvarz*
Acabo de enterarme de una historia absolutamente kafkiana ocurrida estos días en Chile, y deseo comentarla, no sólo porque revela un aspecto de la realidad del país trasandino bajo el gobierno de Sebastián Piñera sino además porque me permite compartir episodios aleccionadores vividos en la época de la lucha contra la dictadura (tanto la del Goyo Álvarez como la de Pinochet).
El hecho es que el gobierno de Chile volvió a negar el pasaporte al veterano periodista de ese país Hernán Uribe, quien debe viajar a Venezuela a rendir un informe sobre Atentados a Periodistas ante el XI Congreso de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), a efectuarse en Caracas el 1º y 2 de setiembre próximos. Una nota firmada por Ernesto Carmona, director del Círculo de Periodistas de Santiago de Chile, recuerda que Hernán Uribe es fundador de la FELAP en el año 1976 y encabezó durante 20 años su Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (Ciap-Felap).
Una situación similar se produjo en mayo de 2006, cuando el periodista debía concurrir a México a recibir un reconocimiento por su labor gremial internacional. En ambos casos se invocó una “orden de arraigo” de la Policía de Investigaciones, ¡que data del año 1951! La misma responde a una causa judicial por “delito de opinión”, tramitada entonces por un tribunal de Santiago a petición del gobierno de Gabriel González Videla (1946-1952) con motivo de críticas aparecidas en el periódico “Democracia”, del cual el entonces joven Uribe era redactor responsable. En Chile los pasaportes son expedidos por el Servicio de Registro Civil e Identificación, que no ha actualizado su base de datos, por lo cual (dice la nota de Carmona) “descarga en el usuario la desesperante tarea de hurgar la ‘orden de arresto’ en archivos de 61 años atrás”. Uribe gestiona un recurso ante los tribunales, con el apoyo del Colegio de Periodistas, que además organizó una concentración de periodistas frente a La Moneda para reclamar una solución inmediata. De más está destacar la trascendencia de la labor que realiza este organismo, ante los atentados y asesinatos de periodistas que se multiplican en el continente, particularmente en México y en Honduras.
El mencionado presidente González Videla fue un monumento a la traición política. Decretó la ilegalidad del Partido Comunista y fue anatemizado por Pablo Neruda en versos imborrables. El gran poeta era entonces senador y debió exiliarse, cruzando la cordillera de los Andes. Ahora el presidente chileno Sebastián Piñera acaba de entregar a Nicanor Parra, hermano de Violeta y creador de los famosos “Poemas y antipoemas”, en su 97º cumpleaños, el Premio de Literatura Iberoamericano que lleva precisamente el nombre de Pablo Neruda.
Quiero volver al tema de la FELAP. Yo participé en su fundación, a fines de mayo de 1976, en México. Venía de Buenos Aires, donde nos quedamos hasta poco después del golpe de estado de Videla el 24 de marzo (¡qué satisfacción saber que está preso hasta el fin de sus días!) y del asesinato de Michelini y Gutiérrez Ruiz. Antes había estado en el golpe de estado de Pinochet, incluso en el bombardeo a La Moneda el 11 de setiembre de 1973. La creación de una federación latinoamericana de periodistas era un objetivo largamente perseguido por nuestra Asociación de la Prensa Uruguaya, cuyo principal dirigente era Carlos Borche. Allí confluimos en la fecha indicada y animados de ese propósito varios periodistas uruguayos conjuntamente con Borche, empezando por el director de “Marcha” Carlos Quijano, así como Carlos Puchet, Federico Fasano y otros que se fueron sumando, junto con colegas mexicanos y de los demás países de América Latina y el Caribe llegados para el evento. En honor a la verdad, debemos señalar que el gobierno mexicano nos prestó ayuda, y el propio presidente Luis Echeverría intervino en el acto de inauguración en el DF capitalino. Así se fue estructurando una labor que proseguimos durante todos nuestros años de exilio mexicano. Por Cuba participaba el destacado periodista Baldomero Álvarez Ríos; por Venezuela (donde realizamos el Congreso siguiente al inaugural), Eleazar Díaz Rangel, hoy muy activo en su labor publicística junto al pueblo venezolano en estas instancias de definición; por Colombia, la inolvidable Yira Castro, madre y esposa de luchadores por una solución pacífica del drama de su país. En la presidencia de la FELAP actuaba un periodista de garra, el veterano Genaro Carnero Checa, del Perú. Los dos últimos mencionados ya no están entre nosotros.
También organizamos en México jornadas internacionales sobre periodismo, patrocinadas por la UNESCO y con intervención de su plana mayor. Al mismo tiempo, en coordinación con la Organización Internacional de Periodistas (OIP), con sede en Praga, participamos en encuentros internacionales. Así ocurrió en noviembre de 1979 en Hanoi, capital del Vietnam ya a esa altura reunificado, en una reunión del Comité Ejecutivo de la OIP, que me dio la oportunidad de visitar luego Vietnam del Sur (ya había visitado antes Vietnam del Norte durante la guerra, en 1965), su capital Saigon rebautizada con el nombre de Ho Chi Minh, e incluso de llegar hasta Camboya, sobrevolando el Mekong
Pues bien: desde aquellos años estaba precisamente Hernán Uribe trabajando junto a todos nosotros en representación del Colegio de Periodistas de Chile. Nos reuníamos en forma periódica en el local de la calle Nuevo León Nº 144 (Colonia Condesa, si no recuerdo mal). Ha continuado a lo largo de todas estas décadas en esta función, en defensa de la dignidad de nuestra profesión y de la vida de los periodistas de nuestra América. Deseamos expresamente hacerle llegar nuestra solidaridad y denunciar la conducta represiva del gobierno de Piñera. La misma que, con métodos más brutales, golpes y sablazos de carabineros y chorros de agua, se está ejerciendo contra las incesantes movilizaciones estudiantiles, los paros de jóvenes secundarios (“pingüinos”) apoyados por los universitarios, todos los cuales reclaman una educación pública gratuita y de calidad.
*Periodista y escritor uruguayo
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