La exhibición cinematográfica entra en crisis
Por Carlos R. Oroño
(Corresponsal en España)

En una sociedad capitalista como la española los efectos de la crisis económica se han hecho sentir en forma aguda y lacerante, como nunca lo habíamos vivido en el marco del capitalismo La recesión ha ido demoliendo. todos los estamentos sociales y el país entero se prepara para sufrir los efectos catastróficos de unos recortes salvajes que han puesto en serio peligro el Estado del Bienestar. Lo que ha llevado tanto sacrificio y esfuerzo en el gasto social de generaciones enteras, de la noche a la mañana se ha pulverizado por obra y gracia de una maligna burbuja inmobiliaria que ha desatado un tsunami económico tan destructor como impaciente.

Por lo tanto los hachazos que ha propinado el gobierno conservador y neoliberal de Mariano Rayoy,,- instalado desde hace unos meses en el Palacio de la Moncloa-,sobre la población civil ,no ha dejado títeres con cabeza y más alla de los brutales ataques a la sanidad y la educación. , la subida de impuestos se ha cebado en todos los estamentos sociales a los efectos de cubrir el enorme déficit público que ha repercutido con ferocidad en el producto bruto interno. El pueblo trabajador y los sindicatos mayoritarios se han empezado a movilizar con fuerza, exigiendo del gobierno central soluciones para frenar la desbastadora crisis que afecta a toda la zona euro y en particular a España. La cantidad de desocupados alcanza una cifra desorbitada y el crecimiento no logra desterrar el concepto de austeridad, puesto en práctica por todos los gobiernos de la zona, con excepción de Francia, cuyo gobierno socialdemócrata ha empezado a rebelarse. En suelo español la cuerda se va tensando gradualmente y las manifestaciones se suceden diariamente, con calor y sin calor. Pasado el verano europeo las calles nuevamente se poblarán de carteles, pancartas, gritos, e indignación popular.

Para setiembre se rodeará el Congreso de los Diputados en una cadena humana, exigiendo de los poderes públicos un referéndum sobre las medidas del gobierno , ya que ha incumplido su proyecto electoral con el cual ganó las últimas elecciones generales. Los esfuerzos no son a partes iguales: las tres patas del tradicional dibujo que se heredó del nacional-catolicismo: la Banca, La Iglesia y el Ejército, son intocables y hay que asistirlos por su honor y por su ideología.

Cuando siento la palabra cultura.............
Con respecto a la cultura y en particular a la actividad cinematográfica la subida del impuesto al valor añadido (IVA) ha venido a impactar sobre el negocio del cine y provocando un jaque mate a los dueños de las salas, exhibidores y distribuidores.

El gobierno le ha subido 13 puntos en el tipo de interés, pasando del 8% actual al 21% y con la boca cerrada . España se ha convertido en el país de la eurozona con el impuesto más elevado de los diecisiete restantes que tienen una media del 10%.y que ponen en riesgo de quiebra al sector cinematográfico. Actores, directores y todo el arco cinéfilo han salido a la calle para repudiar las medidas que atentan contra todo el estamento cultural.

Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine ha dicho textualmente.:”cuando un cine se cierra nunca se vuelve a abrir. Se convierte en bingo, tienda de moda o bar, pero nunca, nunca en otro cine”.

La alarma general ha sonado con fuerza: Desde hace varios años la pérdida de espectadores ha ido en aumento por diversas razones hasta incluir la piratería como elemento devastador. La red de salas es de las mejores de la UE junto a una reconversión tecnológica de primera magnitud. Todas estas virtudes no han logrado atraer una masa de espectadores sedientos de buen cine. Si le sumanos el precio de las entradas que rozan los diez euros, el panorama puede ser caótico y una razón más para que las tradicionales salas de estreno vayan desapareciendo.

Todo lo que gira alrededor del cine, encuadrado como oferta cultural, como hecho o razón de ser en el plano creativo y estético , está siendo analizado con un rigor analítico, en muchos encuentros de festivales internacionales. Con estas reflexiones se pretende reubicar las nuevas coordenadas, analizar los nuevos soportes y artefactos y en particular el papel de la crítica cinematográfica en estas nuevas coordenadas,y en esta nueva realidad. Tiene que haber una capacidad de difundir el trabajo crítico. Tiene que haber mucho mayor exigencia y discriminación de lo que circula. Tiene que haber un criterio de autoridad y exigencia y una capacidad, autoridad y valor de juzgar. La crítica debe ser una intermediación o doble militancia con los lectores y con la obra. "Hay que transformar el entusiasmo en sabiduría”, como decía Baudelaire. Eso es la crítica.

Imagen: Marilyn de Fernando Vicente

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