Fernando Lugo entre nosotros
Por Niko Schvarz*

Recibimos en los primeros días del mes la gratísima visita de Fernando Lugo, destituido de la presidencia de Paraguay tras un proceso infame, violatorio de todas las normas jurídicas internacionales y de la propia Constitución paraguaya. Estuvo acompañado por figuras ya conocidas y estimadas en nuestro medio, como Ricardo Canese, activo dirigente de todas las horas y diputado al Parlasur, el ex ministro del Interior Carlos Filizzola, el senador Sixto Pereyra, otros parlamentarios y dirigentes (hombres y mujeres) del Frente Guazú, que agrupa a los sectores de la resistencia contra el gobierno surgido del golpe de Estado del 22 de junio. Se reunieron con el presidente Mujica en la noche misma de su llegada, con parlamentarios frenteamplistas, con la presidenta del FA Mónica Xavier y la Mesa Política en pleno, con los trabajadores, estudiantes y sectores populares en la sede central del PIT-CNT, participando además en un seminario sobre Integración y Democracia organizado por FESUR. Acogidos en todas partes con fraternidad y cariño, nos brindaron una precisa información de la lucha en que están empeñados por la recuperación de la democracia en Paraguay, así como de la cadena de atentados perpetrados por el gobierno contra los sectores populares desde el día mismo del golpe.

Como se sabe, no ha cesado en este lapso la represión contra los partidarios del gobierno depuesto. Se han efectuado cientos de despidos entre los trabajadores de la represa de Itaipú, en el canal de televisión estatal que se transformó en un centro de denuncia del golpe, en otras empresas, todo ello en operativos sistemáticos. Lo mismo acontece contra los campesinos y sus organizaciones. Se reproduce lo que ocurrió en vísperas del golpe y sirvió de pretexto para el mismo, en Curuguaty, tal como pudieron comprobarlo directamente los integrantes de las misiones solidarias de uruguayos que concurrieron al lugar de los hechos. Fue un episodio sangriento, prolongado en los días siguientes con la persecución sañuda de los campesinos afectados y de sus familias, a manos de sicarios y de bandas al servicio de los grandes terratenientes dueños de las tierras mal habidas de la zona.

El último atentado
El último atentado en esta materia se produjo poco antes de la llegada de los compañeros paraguayos a Montevideo. El dirigente campesino Sixto Pérez, delegado distrital de Puentesiño ante la conducción departamental del Partido Popular Tekojoja (integrante del Frente Guazú) en Concepción, fue acribillado a balazos en la residencia de Juan Emilio Fretes, lugar donde se resguardaba con su esposa Sebastiana Florenciano ante las amenazas frecuentes recibidas por parte de desconocidos. Fue ejecutado fríamente por dos sicarios a las l9 y 30 horas del 1º de setiembre, con 15 impactos de bala calibre 9 milímetros. El Partido Popular Tekojoja informó que el compañero Sixto Pérez trabajó activamente con los campesinos de la zona por la creación de un nuevo distrito con la denominación de Puentesiño y participaba en la campaña “No al golpe parlamentario”. Además fue artífice de un proyecto de creación de una cooperativa minera y últimamente participó con varios comités de pequeños productores de la localidad en la construcción de un tinglado para ser utilizado como depósito de producción. Una asamblea de campesinos de la localidad denunció el crimen, reclamando una investigación y que se haga justicia.

Solidaridad en acción
Los integrantes de la delegación paraguaya valoraron cabalmente las muestras de solidaridad recibidas en todas las instancias en nuestro país, que se concreta en un plan de acción del que da cuenta la resolución aprobada por unanimidad por la Mesa Política del Frente Amplio el 5 de setiembre. La misma establece que luego de las jornadas de solidaridad con el pueblo paraguayo, con el Frente Guazú y con el compañero Fernando Lugo, se acuerda un plan de acción de 6 puntos del siguiente tenor:

1.Promover el intercambio de experiencias e información rápida y permanente entre ambos Frentes.

2.Formación de un grupo específico en el FA para coordinar la solidaridad con la democracia en Paraguay.

3.Mantener vínculos constantes con organizaciones de DD.HH. y de entidades internacionales que apoyen la reinstalación de la democracia en Paraguay.

4.Continuar coordinando con todas las organizaciones sociales el apoyo a la reinstalación democrática en Paraguay.

5.Impulsar desde la Regional Sur del Foro de San Pablo el más amplio apoyo solidario al pueblo paraguayo.

6.Propiciar ante el Poder Ejecutivo y con nuestros legisladores que la UNASUR y el MERCOSUR se pronuncien sobre las condiciones que deben garantizar un proceso de transición hacia el restablecimiento pleno de la democracia en Paraguay.

Como se advierte, la solidaridad brindada por el Frente Amplio se proyecta al futuro inmediato y prolonga la actitud asumida por el gobierno uruguayo y su cancillería, que se manifestó en particular en la interpelación verificada en el Senado el pasado 26 de julio, que hemos comentado en varias oportunidades. Allí el canciller Almagro y el conjunto de la bancada frenteamplista demostraron con plétora de argumentos que el 22 de junio se había producido en Paraguay un auténtico golpe de Estado, o quiebre institucional, o ruptura del orden democrático, términos todos ellos equivalentes; que la misma concepción prevalece en la declaración adoptada por unanimidad (un hecho que merece destacarse) por la UNASUR, en su reunión del 28 y 29 de junio en Mendoza, República Argentina, y que motivó la suspensión de Paraguay de participar en los órganos e instancias del organismo. Dicha declaración fue suscrita por los presidentes Cristina Fernández de Kirchner de Argentina, Evo Morales de Bolivia, Dilma Rousseff de Brasil, Sebastián Piñera de Chile, Rafael Correa de Ecuador, Ollanta Humala de Perú, Désiré Bouterse de Surinam, José Mujica de Uruguay, a los que se agregaron los cancilleres Ángela Holguín de Colombia, Carolin Rodrigues Birkett de Guyana y Nicolás Maduro de Venezuela. La unanimidad, que dejó totalmente aislados a los golpistas, refleja un pensamiento y un sentimiento común en todo el continente.

Pero algunos quedaron por fuera.

Los defensores uruguayos de los golpistas paraguayos
Eso ya se vio en la interpelación reseñada. El miembro interpelante, senador Sergio Abreu (ex canciller en el gobierno de Luis Alberto Lacalle), detrás de él toda la bancada del Partido Nacional, sin excepción, y con ellos toda la bancada del Partido Colorado, sin excepción, cantaron loas a los golpistas y dijeron que se habían cumplido las normas democráticas en el proceso de destitución del presidente constitucional Fernando Lugo. Todos a una repitieron lo mismo, pisoteando normas clarísimas del derecho internacional y de la propia Constitución y de las leyes paraguayas. Fue mediante una violación descarada de las mismas que el golpista Federico Franco y sus acólitos del Partido Liberal Radical Auténtico, en conmixtión con los del Partido Colorado que estuvo más de 60 años en el poder, 35 de ellos mediante la feroz dictadura de Stroessner, lograron lo que no habían podido alcanzar en 23 intentos fallidos desde la asunción de Lugo: apoderarse de la presidencia, ingresar al Palacio de López. Esto es lo que convalidaron blancos y colorados de estas latitudes.

Y siguen en el mismo tren. Luis Alberto Heber y Luis Alberto Lacalle fueron a Asunción a aplaudir a los golpistas y a despotricar contra el gobierno uruguayo que, junto a los demás del continente, suspendió a Paraguay del Mercosur y de la Unasur hasta tanto no se restablezca allí la institucionalidad democrática. Pero hay algo más.

Lacalle y Jorge Batlle, los dos ex presidentes, aparecieron juntos en la pantalla de TV diciendo que en Paraguay un día por la mañana había un presidente y por la tarde había otro y que todo había sido normal y democrático. Lo hicieron en una candorosa y meliflua declaración conjunta, que además tenía un trasfondo: juntarse en el plano interno, tanto nacional como capitalino y departamental, para intentar ganarle las elecciones al Frente Amplio. Paraguay es una prenda en estos malabarismos politiqueros.

* Periodista y escritor uruguayo

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital