Carta urgente a Eleuterio
Por Raúl Legnani*
Urumex80@gmail.com

Querido Ñato:
Hace tiempo que no nos vemos, pero quiero decirte que te sigo queriendo, que tu ausencia en Las Flores nos hace falta, que queremos que sigas diciendo lo que se te cante, que nos están faltando tus opiniones y recomendaciones.

Pero esta vez, perdoná la soberbia, quiero pedirte que no vayas a opinar sobre la ira musulmana que se despertó en el mundo.

Por si no tuviste tiempo, comparto contigo un informe del sábado en las primeras horas de la tarde de El País de España, sobre la situación que se ha creado.

“Decenas de miles de personas protestaron el viernes desde Marruecos hasta Indonesia contra la grotesca película antiislámica que ha exacerbado los sentimientos de los musulmanes. Aunque algunos líderes religiosos utilizaron el sermón de la plegaria de mediodía para pedir que las movilizaciones se desarrollaran de forma pacífica, los ánimos se desbordaron en Túnez, Trípoli (Líbano) y Jartum (Sudán). En las dos primeras ciudades, los enfrentamientos entre manifestantes y policía dejaron tres muertos. En la capital sudanesa, donde perdieron la vida otras tres personas, la violencia se extendió a las embajadas de Alemania y el Reino Unido. En total hubo protestas en casi 30 países.

El crescendo de ira por el insulto a Mahoma del panfleto Inocencia de los musulmanes alcanzó su máxima expresión coincidiendo con el día sagrado del islam. Como es habitual, las plegarias del viernes se convirtieron en punto de partida de las marchas de repulsa, al estilo de las que desde el martes se han sucedido en El Cairo y que en la ciudad liba de Bengazi acabaron con el asalto al Consulado de EE UU y la muerte del embajador y otros tres empleados estadounidenses y no americanos”, como se escribió erróneamente en un comunicado del 12 de setiembre de nuestra Cancillería.

Lo que no quiero, querido Ñato, es que pase aquello que dijiste de Jesús, cuando lo calificaste de “flaco al que calificaron de gil y que se pasó predicando que hay que perdonar”, lo que molestó a los católicos de nuestro país, a pesar de que aclaraste que para vos gil es una palabra que en los tangos “denota siempre un homenaje a la honestidad y a la bondad”.

Ñato, por favor, no se te vaya a ocurrir decir que Mahoma era un gil, porque estamos fritos. Más yo que vivo cerca de la embajada de Egipto. Mirá que los musulmanes no saben nada de tango y mucho menos de lunfardo. Hacenos el favor de no decir nada, que tengo flor de susto.

Un abrazo y cuidate (cuidanos). Yo, el gil.

*Maestro y periodista
Columna publicada el lunes 17 en La República

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital