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Resultado definitivo de las elecciones en Venezuela
Por Niko Schvarz*
Las elecciones presidenciales del 7 de octubre en Venezuela siguen concitando el máximo interés, generando análisis y debates sobre sus proyecciones y su influencia en América Latina. Vale la pena poner a punto los resultados definitivos de esta elección, la participación de cada sector y la distribución de los votos a escala del país.
Chávez obtuvo en las cifras finales 8:136.964 votos y 55,25% del total, frente a 6:499.575 votos y 44,13% de Capriles. La diferencia es de 1:637.389 votos y 11,12%.
El número total de votantes fue de 15:010.584, lo que entraña una elevada participación de 80,67% de los inscriptos, en un sistema de voto no obligatorio. Los votos válidos fueron 14:725.685, el 98,1% del total de votos emitidos, y los votos nulos 284.899, el restante 1,89%.
Los demás candidatos presidenciales tuvieron una votación marginal: Reina Sequeira 0,47%, Luis Reyes 0,05%, María Bolívar 0,04% y Orlando Chirino 0,02%.
Chávez ganó en 22 de los 24 estados, o sea en 21 estados y el Distrito Capital, incluido el estado de Miranda del cual Capriles es gobernador y se presentará a la reelección en diciembre, ocasión en que será enfrentado por el actual vicepresidente, Elías Jaua.
Los 22 estados en que ganó Chávez incluyen Zulia, Carabobo, Nueva Esparta (Isla Margarita) y Miranda (aquí con una mayoría muy estrecha), en las que gobierna la derecha. También tiene especial significación su victoria en los estados de Lara, Monagas y Amazonas, donde los gobernadores, originalmente del bloque gubernista, derivaron a posiciones cercanas a la oposición.
Del total de 8:136.964 votos cosechados por Chávez, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) logró 6:287.238 votos. El Partido Comunista de Venezuela (PCV) aportó 482.317 votos. Los restantes 1:367.429 votos obtenidos por la coalición gubernamental pertenecen a los otros 10 partidos que configuran el Polo Patriótico (12 formaciones políticas en total).
El Partido Primero Justicia, al que pertenece Henrique Capriles, tuvo una votación menguada. Los dos partidos tradicionales sostenedores de su candidatura, Acción Democrática y el COPEI (socialdemócratas y socialcristianos) sumaron más de 2 millones de votos.
Capriles es hijo de uno de los empresarios más ricos de Venezuela y contó con el apoyo dede las gremiales empresariales. Estuvo de cuerpo presente en el intento de asalto de la embajada cubana en Caracas en ocasión del golpe de estado de abril 2002.
Chávez fue electo presidente por primera vez en 1998. Ganó en los comicios del año 2000, fue ratificado en el cargo en el referéndum revocatorio de 2004 (que fue confirmatorio), reelecto en 2006 y ahora reelecto en 2012, con mandato hasta 2019.
La comparación entre los dos últimos comicios muestra lo siguiente: en 2006 Chávez obtuvo casi 63% de los votos, y ahora poco más de 55%. De alrededor de 3:200 mil nuevos votantes entre una elección y otra, Chávez creció solo unos 700 mil votos, mientras que las fuerzas que apoyaron al candidato opositor aumentaron más de 2 millones de votos.
Chávez ganó la elección no sólo contra la oposición sino además enfrentando una tremebunda campaña mediática internacional que cuenta con pocos precedentes. En esta campaña, según documentó el avezado periodista chileno Hernán Uribe, participaron en forma concentrada la conocida Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), siempre el servicio de los intereses oligárquicos y de la derecha, El Mercurio de Chile y su amplia red de agencias, nuestro viejo conocido el periodista argentino-israelí-USA Andrés Oppenheimer, que a menudo aparece en nuestras pantallas. Según análisis de la periodista estadounidense Eva Golinger en esta campaña participaron de lleno la USIA (Agencia de Información de EEUU), la propia CIA, y personajes como la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice y el ex presidente George W. Bush. A este respecto Il Manifesto de Italia recordó que Bush había ganado la presidencia en unas elecciones dignas de la época del Far West y de Buffalo Bill. El diario monárquico ABC de España publicó que Chávez iba a movilizar milicianos armados si perdía las elecciones.
También metió la cuchara en esta oleada de difamación y calumnia otro pájaro de cuenta como Otto Reich, uno de los pocos que se atrevió a decir que las elecciones en Venezuela habían sido manipuladas, cuando desde todos los ángulos, sin excepción, se reconoció la absoluta transparencia y limpidez de los comicios. Este personaje (nacido en La Habana) estuvo directamente relacionado con las andanzas asesinas de Reagan contra Nicaragua, después fue nombrado embajador en Caracas y también se desempeñó como subsecretario de Estado. En abril 2002 apoyó el golpe de Estado que sacó del poder a Chávez, y convocó a todos los embajadores latinoamericanos en Washington para aplaudir a los golpistas.
Contra esta campaña internacional (orquestada por el imperio, la derecha y los sectores oligárquicos) Chávez, el PSUV y sus aliados se alzaron con la límpida y categórica victoria del 7 de octubre, un día que quedará en la historia de nuestra América Latina.
*Periodista y escritor uruguayo
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