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El 100 Aniversario del zoológico
Por Luis Marcelo Pérez (Concejal Vecinal CCZ 5, Municipio CH)
En oportunidad de conmemorarse el 100 Aniversario del zoológico de Villa Dolores, he creído oportuno manifestar los sentimientos que este tipo de institución me inspiran. A lo largo de mi vida he luchado por la libertad y la igualdad sin restricciones entre todos los seres humanos, en el entendido de que las diferencias que las sociedades han hecho entre los mismos, no son sino operaciones maniqueas que obedecen a intereses detestables de quienes desean dominarlas.
Pero esa libertad a la que aludía no tendría sentido sino incluimos en ella a todos los seres vivientes. Habla muy mal acerca de nuestra evolución el que aún hoy en pleno siglo XXI sigamos sosteniendo zoológicos o para mejor definirlos “establecimientos de reclusión forzada para animales”. Es muy penoso para mí pensar en esas criaturas, que pasan sus días en mínimos espacios, aquejadas de neurosis, afectadas por diversas patologías e imbuidas de tristeza por su dolorosa confinación.
No se trata aquí de sostener una idea peregrina, se trata de operar con estricta justicia, los animales deben ser libres, debe preservarse su entorno natural y sus condiciones de vida y debe evitarse convertirlos en atracción curiosa. Debo recordar aquí una experiencia que se llevó a cabo hace ya varios años en una universidad norteamericana: un grupo de estudiantes se encerró en una jaula de un zoológico intentando remediar una actividad doméstica, se trataba de una familia sentada a la mesa comiendo y dialogando. Los participantes habían sido seleccionados especialmente por su estabilidad y los chequeos psicofísicos habían sido más que aceptables. Sin embargo a las pocas horas los modelos comenzaron a experimentar diversas actitudes de agresión y desequilibrio producto de sentirse observados de continuo por el público.
Muchos hemos observado como algunos animales manifiestan con gritos y gestos agresivos su situación de ser observados y hasta hostigados en su encierro. Es por eso que deploro cualquier situación que signifique confinar y violentar la vida normal de los animales. El zoológico de Villa Dolores es un paseo pintoresco para una ciudad decimonónica. No para esta ciudad de hoy, no para este mundo en que se busca la libertad y la tolerancia.
Que este centenario sirva para revisar nuestras conductas. Ninguno de los planes que han esbozado las autoridades parece conducir a nada nuevo ni bueno para los seres enjaulados. ¿No habrá llegado la hora de revisar nuestra actitud? Hoy, el cable y la televisión abierta nos acercan visiones de animales en acción que en nada se parecen a los patéticos especímenes que hoy anidan en Villa Dolores. Entonces la mal esgrimida actitud didáctica ha perdido todo sentido. Hoy clamo porque esos animales sean realojados, puesto que los actualmente en existencia en el zoológico resultan inermes en una situación natural, en lugares sanos y que ofrezcan libertad de movimiento. Al mismo tiempo propugnemos no seguir recibiendo animales “en tránsito” y por “intercambio”. No son cosas y aunque ciertos estudiosos no se lo reconozcan, experimentan sufrimientos de todo tipo.
Hoy sumo mi voz a otras voces en procura de sensibilizar a todos en una toma de conciencia que implique otra forma de tratar a quienes no tienen voz para defenderse.
LA ONDA® DIGITAL
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