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China y Vietnam se preparan para un mundo en guerra
Informe
En los próximos cuatro años, Vietnam pasará a ser el principal socio de Rusia en la Región de Asia y Pacífico. Los gastos militares de las principales potencias asiáticas aumentaron dramáticamente en la última década. El presupuesto militar de China actualmente es el segundo tras el de Estados Unidos, país que destina más de 600.000 millones de dólares anualmente de sus arcas para fines militares. Los gastos de China para la defensa saltaron desde los 22.500 millones en el 2000 hasta los 89.900 millones en el 2011, según los datos oficiales proporcionados por el Gobierno chino. En los últimos años, el creciente gasto militar chino ha despertado la desconfianza no sólo de Japón, Corea del Sur, Filipinas y Vietnam, que lo critican por su actitud agresiva y por rivalizar directamente con ellos, sino también de Estados Unidos que intenta expandir su poderío militar en Asia. China ha señalado que el objetivo de este aumento presupuestario es reducir el desfase tecnológico que tiene respecto a Estados Unidos e insiste en que su desarrollo militar no supone una amenaza para nadie.
China realizó el primer test del nuevo caza de quinta generación Shenyang-31 (J-31). La nueva exhibición de los éxitos técnico-militares de China es tanto una forma de afirmar el 18º Congreso del Partido Comunista como una demostración de fuerza a sus potenciales adversarios.
El J-31 es el segundo modelo de caza de quinta generación. El primero, el J-20, fue testeado en enero. Ambas versiones son aviones furtivos a los radares enemigos. Por lo tanto, China se ha convertido en el segundo país, después de los EE.UU., en el diseño de dos versiones de cazas de quinta generación simultáneamente, informó el perito del Centro de Análisis Interdisciplinario, Alexei Sukharev:
“Es evidente que estamos asistiendo al surgimiento de un nuevo líder geoestratégico. A largo plazo, seguramente debe competir con los EE.UU. China, aprovechando su poderosísimo potencial económico, está desarrollando todos los atributos necesarios para ser la segunda potencia mundial, y en el futuro tal vez la primera.”
Los cazas de quinta generación son claramente un legítimo motivo de orgullo. Pero no se debe excluir la posibilidad de que los próximos tests de los J-31 y J-20 tarden mucho tiempo y necesiten, incluso, de ayuda externa.
La versión del test del J-31 tiene instalados dos motores rusos que pueden, en el futuro, ser sustituidos por motores chinos similares. Según bloggers chinos, se puede tratar de motores RD-93. Estos propulsores equipan, a saber, a los cazas chinos JF-35.
Sin embargo, los peritos, al analizar las fotografías y materiales en video del J-31, informan que lo más probable es que los motores del nuevo caza chino no tengan capacidad de empuje vectorial a diferencia del caza estadounidense F-22 con el cual se parece mucho exteriormente. El J-31 tampoco tiene, probablemente, la característica de decolaje corta y aterrizaje vertical.
Los peritos no excluyen, sin embargo, la posibilidad de que el J-31 sea precisamente presentado como caza cubierto para equipar portaaviones. Con respecto al J-20, se divulgaron suposiciones de que este modelo tiene un compartimento interior considerable para el armamento, siendo esencialmente un avión de ataque. El J-31, por otra parte, es una versión de caza más manipulable, adaptado en primer lugar para equipar portaaviones.
El presidente de la Academia de Problemas Geopolíticos, Leonid Ivashov, vio en el test del nuevo prototipo de caza de quinta generación otra señal más del cambio del equilibrio de fuerzas global:
“El mundo está a punto de caer en una dura confrontación militar y China se está preparando. China está haciendo todo lo posible para reequipar su ejército con medios modernos de combate.
El primer portaaviones fue modernizado e incorporado en la Marina de guerra, submarinos de nueva generación son enviados para misiones y equipados con misiles antinavío. Claro que también la aviación se ha modernizado. Todo esto es natural. El mundo se está preparando para una gran guerra. Y sus actores principales serán los EE.UU., China y la OTAN como componente euroatlántica.”
China testeó el J-20 poco después del anuncio de los Estados Unidos de su estrategia de regreso a la región de Asia. El J-31 levantó vuelo en la provincia de Liaoning, en el nordeste de China, en un clima de agravamiento de la tensión en la zona de confluencia de China, Japón y Corea del Sur. El primer vuelo del nuevo caza reforzó la dura posición de Pekín en la disputa territorial con Tokio en el Mar de la China Meridional.
Vietnam se rearma con tecnología moderna Según las previsiones del Centro de Análisis del Comercio Mundial de Armas (CACMA), en el período de 2012 a 2015, Vietnam ocupará el tercer lugar en la estructura de las exportaciones militares rusas después de la India y de Venezuela. En el cuatrienio anterior, el segundo y tercer lugar estaban ocupados por Argelia y por China, respectivamente.
Sólo en los últimos años, Vietnam compró a Rusia 20 cazas Su-30MK2, varias divisiones de sistemas de misiles antiaéreos S-300, un sistema de misiles móvil costero Bastion con mísil antinavío supersónico de puntería automática Yakhont y un sistema de misiles antiaéreos Igla.
Gracias a las armas rusas, Vietnam está también reforzando su marina de guerra, lo que para el país es muy importante actualmente, en un período de agravamiento de la situación en el Mar de la China Meridional, dijo el responsable del CACMA, Igor Korotchenko:
“En los últimos años, Vietnam compró 12 lanchas porta-misiles Molniya que disponen de un gran poder de combate y de ataque. Rusia va a suministrar 2 lanchas y 10 serán fabricadas en Vietnam bajo licencia. El contrato de suministro de 6 submarinos diesel del tipo Kilo-636 convertirá a Vietnam en uno de los líderes en la región en lo que respecta a capacidades de la flota de submarinos. Otro acuerdo histórico fue la firma de un contrato sobre la creación de una empresa mixta para la fabricación de misiles antinavío del tipo Uran.”
Una de las áreas importantes de la cooperación técnico militar ruso-vietnamita es la modernización del enorme arsenal de armamento soviético que equipa en la actualidad al ejército vietnamita. Con la modernización, su plazo de vida útil puede ser aumentado ente 10 y 15 años, lo cual es de un interés vital para Vietnam.
Vietnam también tiene que modernizar su sistema de defensa antiaérea, lo que significa que tendremos por delante contratos multimillonarios para el suministro de sistemas de misiles antiaéreos S-300 y aviones de combate, considera Igor Korotchenko:
“Todo esto convierte a Vietnam en nuestro socio estable y previsible. Es importante subrayar que Vietnam paga en efectivo por todo el armamento comprado a Rusia, sin utilizar ningún esquema de intercambio directo o de crédito.” Para Vietnam es importante recibir el mejor armamento ruso. Lo está recibiendo ahora y lo recibirá en el futuro.
*Fuente: defesanet.com.br
Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte
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