Ejercicio de memoria
Larga vida a Búsqueda
Por Eduardo Vaz*

Aquí Artículo de Daniel Gianelli

Con la profesionalidad que lo caracteriza, el semanario Búsqueda nos vendió la edición 40 aniversario. Da para leer mucho, hacer un ejercicio de memoria para los mayores así como bucear en la historia reciente para los más jóvenes que no conocieron los orígenes del semanario ni su trayectoria. Aunque, claro está, hay mucho editorial y columna que sería bueno poder refrescar de esta larga historia.

Recién empecé a leerlo allá por el 75, antes de cumplir 18 años, cuando mi hermano mayor lo traía a casa. Al principio me sorprendió pues se trataba de una publicación, para mí, claramente alineada con la dictadura y en mi familia no había nadie afín a la misma; fue entonces que lo encaré sin entender y me respondió que valía la pena saber que opinaban muchos civiles que eran parte del sostén político-ideológico del régimen que allí escribían y que por su lugar y relaciones en las estructuras de poder, manejaban información de primera mano. Fue convincente, y así empecé a leerlo y a conocer figuras como Ramón Díaz, Manfredo Cikato o Danilo Arbilla; más adelante, ya con la derrota del NO del 80 marcando la cancha, en 1981, se incorporó Daniel Gianelli.

En esta edición aniversario, Gianelli nos regala una interesante nota donde critica a la izquierda y reivindica el papel de Búsqueda en estas 4 décadas. Disciplina y rigor es un artículo que ayuda a mirarse en el espejo a la vez que confirma la coherencia del periodista como crítico de la izquierda. Así finaliza el mismo, luego de mostrar algunos cambios de posición en la izquierda que él ha observado a lo largo de los años:

"Pero estas saludables rectificaciones no deberían hacernos olvidar las responsabilidades políticas de tanta ingenuidad, de tanta utopía y desvarío que nos desviaron del camino, nos hicieron desaprovechar oportunidades y arruinar tantas vidas. Las rectificaciones presentes condenan el discurso y muchas acciones del pasado. De todo ello se ha dado testimonio en estos 40 años en las páginas de Búsqueda."

¡Cuanta razón tiene! ¡Cuán ingenuos, utópicos y desvariantes fuimos en la izquierda uruguaya! Algunos creímos cosas verdaderamente inverosímiles como que el socialismo existente generaría un hombre nuevo o era la quintaesencia de la democracia o que la propiedad estatal absoluta aseguraba la igualdad. Otros pensábamos que con armas en la mano haríamos una revolución que resolvería las injusticias sociales de una vez y para siempre. Si, es cierto, somos hijos de aquellas ideas y más.

Hicimos, también, sacrificios que resultan incomprensibles vistos desde el presente: me vienen a la memoria gente como Líber Seregni o el maestro Julio Castro, entre tantas y tantos izquierdistas de distinto origen que pasaron el horror por fidelidad a sus ideas. Pienso en científicos como Massera, que siendo un genio de las matemáticas, dedicó tantos años al comunismo y su propagación en Uruguay y malgastó una década en la cárcel, o el gran pianista argentino Estrella que aun hoy sigue deleitando al público a pesar de habitar tantos años en el Penal de Libertad, por citar algunos casos ilustres. ¡Cómo no sentir el corazón estrujado cuando uno recuerda a Walter Medina que perdió la vida pintando "abajo la dictadura" a los 16 años o a Nibia Sabalsagaray que entregó la suya por no entregar a sus compañeros siendo una muchacha que no pudo ni casarse!

¿Son vidas arruinadas como las anteriores las que refiere en su crítica y que Búsqueda dio testimonió en estos 40 años? ¿La afirmación del periodista significa que esas mismas personas - y los miles de víctimas del terrorismo de estado- fueron las responsables de sus destinos trágicos?

Justo es decir que le asiste razón al articulista, y mucha, cuando hace referencia a que los izquierdistas desviamos el camino del Uruguay. Baste mencionar, en primer término, que la dictadura se fijó como meta política principal hacer desaparecer a la izquierda y al FA del país por, al menos, 50 años -seguro que algún número de Búsqueda tiene declaraciones de aquellos generales y civiles del proceso al respecto-.

¿Qué hubiera sido del Uruguay de haber triunfado el SI a la dictadura en 1980? Por suerte, las fuerzas democráticas -entre las cuales la izquierda no faltó ni un instante en aquellos oscuros años- tuvieron la lucidez para enfrentarse al régimen y derrotarlo con un rotundo NO. Se desvió el camino.

Ya en democracia, incluso los partidos tradicionales intentaron con una reforma constitucional frenar a la izquierda con el balotage y lo lograron.... por 5 años; además de regalarnos el gobierno más divertido que recuerda la democracia: el de Jorge Batlle. Sin embargo, como Seregni preveía y la propia mayoría del FA no, eso se daría vuelta contra sus mentores: en 2004 se desvió el camino.

Acierta también Gianelli cuando dice que hoy los izquierdistas del FA planteamos muchas cosas de distinto modo a como las referíamos antes; cambiamos muchas valoraciones y modificamos muchos discursos, aunque no todos. Lo hemos hecho por dos motivos fundamentales: uno, porque cambiamos con el mundo y el país e intentamos aprender; dos, porque somos críticos de nuestros errores no sólo en el discurso sino en la práctica concreta. Nos cuesta como a cualquiera cambiar y aceptar nuestros errores pero la vida muestra que ha ocurrido y, seguramente, mañana también diremos cosas distintas a las de hoy sin perder nuestra identidad izquierdista.

En síntesis, la izquierda necesita el cambio y la adecuación como forma permanente de ser si pretende dar respuestas buenas y aceptadas por la mayoría, sin dejar los valores esenciales de igualdad, libertad, solidaridad y democracia que nos definen sino recreándolos en cada etapa. Los resultados electorales y la situación del país confirman el acierto del camino emprendido, lleno de errores, lentitudes e ignorancias pero muy superior a lo que ofreció la derecha democrática y, ni que hablar, que a lo hecho por la antidemocrática.

Con cambios y continuidades, aquí estamos esperando recordar el 40 aniversario del maldito golpe de estado el próximo 27 de junio de 2013, vivitos y coleantes, transformando el país con universidades tecnológicas en el interior y confiados en seguir adelante con el apoyo de la mayoría. Prometemos nuevos desvíos.

Larga vida a Búsqueda, un importante semanario uruguayo que cumple 40 años, en el que he tenido la chance de opinar con total libertad y del cual espero poder decir un día lo que Gianelli de la izquierda: "Pero estas saludables rectificaciones no deberían hacernos olvidar las responsabilidades políticas de tanta ingenuidad, de tanta utopía y desvarío que nos desviaron del camino, nos hicieron desaprovechar oportunidades y arruinar tantas vidas. Las rectificaciones presentes condenan el discurso y muchas acciones del pasado."

*Eduardo Vaz (integrante de la red Proyecto Miramar)

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