Opinión del Partido Colorado
Ante la Universidad Tecnológica habrá
que revisarse el cogobierno universitario

Por el Dr. Marcelo Gioscia Civitate*

Universidad Tecnológica La aprobación en la Cámara de Diputados del Proyecto de Ley que impulsa la creación de una Universidad Tecnológica, no debe pasar como si nada, y menos en un país como el nuestro, donde desde hace mucho tiempo se requiere el desarrollo de aquellas carreras de nivel terciario, necesarias verdaderamente, para conformar el tan ansiado país de primera, que alguna vez fuimos, pero que desde hace un buen lapso, se nos ha escapado de las manos.

La instancia cumplida, que habilita ahora la discusión en la Cámara de Senadores, pone la cuestión debatida en camino de lo que debe ser una saludable discusión al más alto nivel legislativo. Cambio de opiniones necesario, dentro del sistema democrático y republicano de gobierno, que pondrá sin lugar a dudas sobre el tapete, esto es, a la luz de la opinión ciudadana, no solo la necesidad de la instalación de otro centro de estudios universitarios público (lugar ocupado hasta el presente y en forma exclusiva por la Universidad de la República) sino la forma de su administración y gobierno, lo que en sí mismo, no es poca cosa. Ya que el presupuesto nacional destina al funcionamiento de los servicios universitarios, una buena porción de los ingresos, a los que los uruguayos contribuimos en mayor o menor medida de acuerdo al cumplimiento de nuestras obligaciones tributarias.

Y la sociedad en su conjunto, no ha tenido en puridad, lo que en la doctrina financiera se denomina una “razonable equivalencia”, pues además de contribuir con sus impuestos, al de la Universidad de la República, a la hora de decidirse por el lugar donde enviar a estudiar a sus hijos, debe optar por las universidades privadas, a quienes, naturalmente debe pagar, entre otras razones, por la certeza de su normal funcionamiento, instalaciones y equipos, sumados a las exigencias para avanzar en los estudios y la comprobada excelencia académica.

Por ello, habrá que revisarse el cogobierno universitario, integrando a actores sociales que mucho tienen que ver con su sustento y existencia, y que hoy ni siquiera tienen un lugar en los órganos de dirección de la “alta casa de estudios”, ni menos tienen ingerencia directa en su control.

Esta nueva persona pública que se impulsa, habrá de conmover al ambiente público universitario, en beneficio del país todo y habrá de estar comprometida con el desarrollo de las carreras de alta tecnología o politécnicas, pero del Siglo XXI en que vivimos; e instalándola en el interior del país, facilitará el acceso a un mayor número de estudiantes, constituyéndose en un polo de desarrollo.

Tendrá que enfocar sus miras hacia un mundo cada vez más competitivo, donde la calidad y excelencia de los resultados que se ofrezcan permitirá a los técnicos que de ella egresen, ser permanentes generadores de riquezas y oportunidades; en suma, la cuestión será alcanzar a ser parte de un mundo del futuro, a construir con dedicación, esmero y excelencia, desde el presente.

Se trata por cierto de un nuevo desafío a encarar, con la determinación de tener como objetivo el interés público, por sobre las banderas o insignias tan coreadas y manidas, tras las cuales, muchas veces se ocultan los eternos intereses sectoriales, que resultan en definitiva, un pesado lastre a la horade efectivizar los cambios reales que se esperan.

¿Se tendrá la grandeza de apuntar al interés general, que no es otro que el interés del mayor número? ¿Podrán los diversos actores, estar a tono con las circunstancias? ¿Se asumirá que la sociedad en su conjunto aguarda una solución, alejada de sectarismos de probada ineficacia?

Abogado. Periodista
Fuente: Periodico Opinar Nº 173 -Edicion digital

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital