Visita presidencial al PIT-CNT
Lecciones del Pepe
Por Eduardo Vaz*

La visita del presidente al Pit-Cnt es un hecho trascendente por múltiples motivos.

1) Es un gesto que habla de una forma de entender la sociedad y, en especial, de valorar el papel del movimiento sindical en nuestro país. Además de presidente de tod@s l@s uruguay@s, Pepe se define como compañero de l@s trabajadores organizad@s en la central única, hecho especialmente relevante. El ejercicio ecuánime de la presidencia no implica neutralidad. Su vocación por los pobres, su identificación con los militantes sindicales y sociales y con los militantes frenteamplistas, es una seña de identidad que lo caracteriza y solidifica al conjunto de fuerzas que lo apoyan.

2) Sus reflexiones profundas, "el rollo" explicitado ante sus compañeros, es un conjunto de opiniones más que serias que hacen meditar y orientan a la izquierda y al progresismo en su conjunto. No estamos ante unas improvisaciones frente al micrófono robadas por un periodista. Se trata de algunas ideas que definen la etapa, marcan prioridades, señalan caminos y polemizan con algunas opiniones existentes en nuestras filas. Estamos ante un material de consulta y reflexión, cosa que rara vez se encuentra en un discurso presidencial en medio del mandato. (discurso en: http://medios.presidencia.gub.uy/jm_portal/2012/noticias/NO_G545/NO_G545.flv) Pepe, como nadie, es el mayor domador de ultras de este país -como gusta decir un gran amigo- sin dejar de avivarnos sobre los cantos de sirena del capitalismo consumista despiadado que domina el globo. ¡Cuánto bien nos ha hecho su capacidad de reflexión autocrítica y desmitificación de credos sagrados que nos atontan en la izquierda!

3) Vivimos en otro Uruguay respecto al dirigido por la derecha. Basta recordar la situación económica, donde los trabajadores reclamaban un lugar cualquiera para ser explotados y no tener que emigrar al exterior o al asentamiento; la idea permanente del país gris e inviable; la impunidad como paradigma, la chatura en todos los órdenes. ¡Cómo no recordar al Presidente Sanguinetti celebrando no haber perdido una huelga! O al modernizador Lacalle queriendo privatizar todo, o al siempre simpático y divertido Batlle fundiendo al país -y todo lo que tocó: como al batllismo, a la radio Ariel, al diario Acción y al P. Colorado-. Parece que hablamos de otro país o de un pasado tan remoto que sólo la historia puede registrar. Sin embargo, algunas cabezas ultra radicales nos informan sobre continuidad y peligros que acechan al pueblo.

4) A pesar de las carencias, errores y fracasos del gobierno del FA, que los hay y muchos, parecería que hemos pasado un punto de inflexión luego del affaire PLUNA. No porque se hayan resuelto todos los problemas por arte de magia sino porque el gobierno ha logrado mostrar una política con resultados muy buenos en lo fundamental: el bienestar de la población en medio de otra tremenda oleada negativa internacional. No está de más recordar que la derecha se ha cansado de decir que con viento a favor cualquiera tiene buenos resultados; ¿y los actuales, a qué obedecen?

Además, el gobierno ha mostrado coherencia y solidez, cosa que no logró en otros momentos; ha tenido respuestas inmediatas a graves situaciones y planes de mediano y largo plazo que pautan un camino real de transformaciones seguras y auspiciosas para la mayoría de la gente -que es lo que interesa, en última instancia-. El conjunto de leyes aprobadas o en vías de, de avanzado carácter social, nos vuelven a poner en un sitial que supo tener nuestro país en otras épocas de progresismo decidido. El plan de inversiones públicas que se anunció, deja boquiabiertos a muchos que insinuaban la incapacidad del gobierno o peor, su menosprecio por el rol del estado. (Incluso, la situación en Montevideo empieza a cambiar lentamente con la inauguración de importantes obras y la proyección de otras que sacan a la Comuna del impasse en que parecía estar.)

5) Por último, hay que señalar el enorme y creciente prestigio del Presidente en el ámbito internacional: por su vida, por su austeridad, por su transparencia, por su incorruptibilidad, por su capacidad para buscar la unidad latinoamericana -especialmente con los gigantes vecinos- sin atarse a esquemas ni ideologizar todo, por sus aportes en los foros donde participa. Esto importa y ayuda al país.

Falta un tramo grande aun de su mandato; habrá metidas de pata, quedarán cosas a mitad de camino, promesas que no se cumplieron y mil críticas más -que los propios frenteamplistas seremos los más implacables en señalarle al Pepe-; pero toda la trayectoria recorrida y la diseñada da para pensar en forma optimista. Hay que acompañar este envión con las mayores fuerzas sociales para poner el dinamismo, la energía y la iniciativa que sólo los pueblos seguros de su destino pueden desplegar.

DISCURSO DE JOSÉ MUJICA

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital