¿Qué firmó Uruguay en la Conferencia de
Dubai sobre Internet?

Informe y documento

DOCUMENTO FINAL DE Dubai.

Del 3 al 14 de diciembre de 2012 se realizó en Dubai- Emiratos Árabes, el Foro de la "Unión Internacional de Telecomunicaciones" La delegación uruguaya estuvo integrada por Sergio De Cola, Gabriel Lombide, y Carolina Cosse.

En la conferencia participaron más de 2.000 delegados, para renegociar el Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales (RTI). La votación que realizó la delegación uruguaya viene siendo objeto de controversia y análisis parlamentario y periodístico.

Lo que sigue, es el diálogo que el Blog pablobrenner.wordpress.com, con el jefe de la Oficina Regional para America Latina y el Caribe de la Internet Society, Sebastián Bellagamba, presente en las discusiones en Dubai.

Y lo manifestado en una entrevista realizada por el periodista Gonzalo Terra para el diario El País, por el uruguayo Raúl Echeberría director ejecutivo y miembro fundador de Lacnic, organización del registro de direcciones de Internet para América Latina y Caribe.

1- Sebastián Bellagamba
- ¿Qué es la WCIT?

- La Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales (CMTI, o WCIT en inglés) es una conferencia de tratado organizada por el cuerpo dedicado a las telecomunicaciones en las Naciones Unidas, la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones). Es importante destacar que es una conferencia que termina estableciendo un tratado internacional, el Reglamento de Telecomunicaciones Internacionales (RTI o ITRs en inglés). La última revisión del tratado, las ITRs, se realizó en 1988 en Melbourne, Australia, por lo que parece sensato que, dado el tiempo pasado, merecía una revisión; y eso es lo que ocurrió en Dubai en las últimas semanas.

Las ITRs vigentes fueron establecidas en un tiempo donde la norma era que las empresas de telecomunicaciones eran en general monopólicas y estatales, donde los celulares eran muy pocos a nivel global y donde Internet era todavía un experimento académico. En resumen, las ITRs vigentes normalizan la manera en la que pocos operadores nacionales interactuaban con sus contrapartes de otros países. Todo eso agrega a la necesidad de una revisión de las ITRs.

Básicamente, las ITRs determinan cómo los servicios de telecomunicaciones internacionales operan entre fronteras. El tratado establece reglas en temas como:

- Flujos de tráfico entre operadores de redes de telecomunicaciones

- Calidad de los servicios internacionales

- Enrutamiento, cargos, facturación y contabilidad entre operadores

- Prioritización de servicios de seguridad y salud, entre otros

El tema de fondo, desde la perspectiva de la Internet Society, es que muchos de estos conceptos no aplican a Internet.

El intercambio de tráfico internacional en Internet está exceptuado de estas reglas, ya que siempre se aceptó que le cabe las condiciones del artículo 9 de las ITRs, titulado Arreglos Especiales, que deja lugar a excepciones a las reglas establecidas en el tratado.

Dado esto, es que Internet como red creció muy distinta a las redes de telefonía: por ejemplo, no está basada en el concepto de calidad de servicio, sino en lo que se llama “mejor esfuerzo (best effort en inglés)”, donde los acuerdos que se crearon entre operadores de redes de Internet están basados más bien en el intercambio libre entre pares (peering) que en el esquema de compensaciones económicas que aplican los operadores de telefonía (dispuestos en las ITRs). De hecho, un informe reciente de la OCDE confirma que el 80% del tráfico de Internet se intercambia por peering (yo acepto todo tu tráfico, tú aceptas todo el mío, y no nos preocupamos por contar cuánto tráfico fue; y por esto ni siquiera hay un valor económico asociado a este intercambio!); sorprendentemente, el 95% de esos acuerdos de peering son informales (esto es: sólo un apretón de manos garantiza el acuerdo, no un contrato formal)

- ¿Cuáles son los riesgos de la WCIT?

- Un primer riesgo importante es perder de vista las distinciones hechas entre Internet y las redes pre-existentes, ya que querer regular las telecomunicaciones sin tomar en cuenta esas distinciones puede conducir a escenarios disruptivos para Internet. (por ejemplo, la imposición del concepto de la telefonía básica de calidad de servicio a Internet redundaría en problemas técnicos difíciles de superar, por cuanto Internet fue desarrollada con un concepto totalmente distinto)

Otro escenario preocupante es abandonar el espíritu original de las ITRs: el tratado vigente es de alto nivel operativo, dejando lugar a detalles de manejo a los operadores y reguladores de telecomunicaciones. Existen muchas propuestas que bajan ese nivel a lo operativo (si por un momento, y como ejemplo extremo, imaginamos que las ITRs mandan las condiciones económicas del intercambio de trafico para todas las redes, el escenario de peering gratuito se perdería, en claro perjuicio para los usuarios)

Un tercer escenario preocupante es el de propuestas específicas, que en nombre de la seguridad y la protección de los ciudadanos proponen un control por parte de los gobiernos de recursos críticos de Internet (desde el sistema de enrutamiento de datos que usa Internet, pasando por los servidores raíz, los registros de direcciones IP, entre otros), de los contenidos de Internet (“déjennos ver toda sus actividades en Internet así podemos contener la pornografía infantil y el spam, por ejemplo) y de los modelos vigentes de desarrollo de nuevos estándares y protocolos de Internet (hoy, estándares como el IP o el WiFi, el HTML o el video sobre Internet son desarrollados por diferentes organizaciones, disímiles entre sí, entre ellas la UIT, así como el IETF, el IEEE, el W3C, entre otros, pero hay propuestas para que los estándares de UIT sean obligatorios, lo que iría en detrimento de los otros cuerpos de desarrollo que son los que mantienen las características abiertas de Internet como la conocemos hoy).

-¿Qué pasó en Dubai?
- Durante dos semanas, del 3 al 14 de diciembre de 2012, unos 140 gobiernos discutieron los documentos que devinieron en una nueva propuesta de ITRs, para su firma por parte de los Estados Miembro de la UIT. El contenido (en inglés) de este nuevo reglamento se puede ver aquí: http://www.itu.int/en/wcit-12/Documents/final-acts-wcit-12.pdf.

Este documento es el fruto de negociaciones, y como tal seguramente no deja plenamente satisfecha a ninguna de las partes negociantes. Tan es así, que de los más de 140 gobiernos presentes en Dubai, sólo 89 firmaron las actas finales, adhiriendo así al tratado (http://www.itu.int/osg/wcit-12/highlights/signatories.html). Los otros gobiernos se reservaron el derecho de firmar las actas posteriormente.

Desde la perspectiva de la Internet Society, el reglamento que surgió de las negociaciones en Dubai dista mucho de ser perfecto: el proceso de negociación es poco transparente y participativo; hay provisiones del tratado que tratan sobre seguridad y spam con las que no estamos de acuerdo; además de una resolución sobre Internet (la nro. 3), que si bien como tal no es vinculante, tampoco beneficia (por no hablar de el procedimiento que llevo a la inclusión de esta resolución, que además se lleva los laureles a la poca transparencia).

Ahora bien, cuál fue la línea que separó a aquellos que firmaron el tratado de los que no? La decisión de firmar o no firmar un tratado es en última instancia una decisión política, los detalles de los cuales son exclusivos de cada país. Nosotros, sin embargo, estamos de acuerdo con las delegaciones que han mostrado una preocupación significativa con varios aspectos del tratado final, incluyendo las nuevas disposiciones en materia de seguridad y spam, así como el alcance global de la aplicación del tratado. Y si bien las resoluciones no son instrumentos vinculantes, no creemos que la abruptamente agregada resolución sobre Internet sea apropiada o útil para los resultados de un tratado.

Habiendo dicho esto, no creemos que sea útil reducir el resultado a un juego de bandos: hubieron varios países que buscaron el control de Internet y los contenidos en esta conferencia, sin embargo no creemos de ninguna manera que todos aquellos gobiernos que aceptaron el tratado propuesto estén a favor, o de acuerdo, o promoviendo, este tipo de controles. De hecho, muchos gobiernos de América Latina expresaron su adhesión al tratado al mismo tiempo que dejaban claro su adherencia a principios claros de multiparticipación y transparencia en la gobernanza de Internet (claramente el caso de Argentina, Brasil, Uruguay y México, entre otros), quienes no firmaron, pero deben consultar internamente aún si lo harán en el futuro (Chile y Colombia, por ejemplo) y quienes aseguraron que no piensan firmar (Costa Rica). Entre estos gobiernos, con diferencia de matices, primó el consenso sobre una Internet abierta y multiparticipativa. (Fuente: blog ttp://pablobrenner.wordpress.com)

2) Opinión de Raúl Echeberría (uruguayo) Director Ejecutivo y miembro fundador de Lacnic
“Echeberría descartó que el nuevo reglamento de telecomunicación propuesto en Dubai implique "un paraguas" que "ampare a quienes quieran controlar los contenidos de Internet" aunque admitió que crece la visión de muchos gobiernos que ven a las redes sociales como "una amenaza".

"Hay una gran parte de la población mundial que vive en países donde el respecto a los derechos humanos está permanentemente cuestionado y no hay instancias de participación. Países que por sus visiones culturales, políticas o religiosas tienen un fuerte hábito de control de las actividades humanas y cuando ven que Internet adquiere una gran importancia en la vida de la gente, caen en contradicciones y sienten la necesidad de aplicar las mismas restricciones de la vida real a esa esfera virtual. Ven a Internet como una amenaza de cambio de su stato quo", sostuvo.

El borrador del paquete de medidas para la "Seguridad y convivencia" que el gobierno anunció en junio pasado incluía mecanismos de control de las redes sociales. La disposición fue luego eliminada porque no se creyó oportuna y conveniente. Echeberría dijo que si bien es preocupante que alguien lo haya pensado, prefiere destacar que no se llevó a la práctica. "Lo bueno de todo esto es que alguien se dio cuenta que la idea de controlar las redes sociales era mala, entonces hay que quedarse con la conclusión del debate. Alguien puso la idea sobre la mesa, se discutió y se concluyó que la idea era mala y no había que implementarla. Esa es una convicción que en Uruguay va más allá del gobierno de turno, en nuestro país hay una gran valoración de las libertades individuales", afirmó.

Echeberría, un activo participante de los debates sobre la sociedad de la información y la gobernanza de Internet, considera que en el futuro las tecnologías impactarán aún más en la forma de interrelación de las personas, pero advirtió que también generarán cambios en los sistemas de gobierno.

"Hoy vivimos en un mundo totalmente diferente donde la gente tiene acceso a abundancia de información de infinitas fuentes, lo que le permite formar sus propias opiniones. Los sistemas de gobierno no siempre contemplan la participación de los ciudadanos y en este sentido, en los próximos años, los cambios serán enormes", afirmó.

"Las expectativas de la gente han cambiado y muchos sistemas, aún democráticos, no están a la altura de satisfacer tales expectativas. Los gobiernos que pretendan controlar Internet van a tener muchos problemas. La denominada "primavera árabe" fue un pequeño anticipo de las cosas que pueden pasar cuando los ciudadanos sienten que no tienen un sistema que permita que su voz sea escuchada. Hoy las tecnologías le ofrecen a los ciudadanos una plataforma que potencia sus capacidades de forma impresionante", afirmó.

Precisó que más allá de las intenciones de los gobiernos, muchas veces la limitación se da por la vía de los hechos al impedir el acceso de la población a nuevas tecnologías”. EL País 23/12/12.

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