Japón y Alemania rescatados una vez más
Los “milagros económicos”
de la Guerra Fría

Por el profesor José Luís Fiori*

Si no me equivoco, fue el periódico The Times quien habló por primera vez - en 1950 - de "milagros económicos", refiriéndose a países con prolongados períodos de altas tasas de crecimiento económico sustentado. Después, esta expresión fue utilizada para caracterizar el crecimiento de Alemania, Italia, Japón, Corea y Brasil, entre las décadas del 50 y del 80, período áureo de la Guerra Fría. Entre 1950 y 1973, el producto nacional de la Republica Federal Alemana, creció a una tasa promedio anual del 5,05%; en el mismo período, Italia creció el 5,68%; Japón el 9,29%; y Corea del Sur, el 9.85%. En Brasil, las tasas fueron más altas y discontinuas, con un promedio del 8%, entre 1955 y 1960, 11%, entre el 67 y 73, y el 6,4% entre el 74 y 80, pero con una caída significativa en el período 61/67. Asimismo, después de 1980, la tasa de crecimiento de todos estos países cayó de forma desigual aunque permanente.

Ahora bien, a pesar de sus grandes diferencias históricas y políticas, Alemania, Japón, Italia y Corea fueron derrotados y destruidos - en la II Guerra Mundial o en la Guerra de Corea - y después fueron ocupados y transformados en "protectorados militares" de los EE.UU.. Inmediatamente después de la guerra, la idea americana era desmontar las antiguas estructuras económicas de estos países. Pero después del comienzo de la Guerra Fría y del fin de la Guerra de Corea, este proyecto inicial fue sustituido por una política diametralmente opuesta de estímulo al crecimiento económico, con uno fuerte de los gobiernos locales, y de los propios agentes económicos e instituciones privadas de la pre-guerra. Por esto, se puede decir con toda certeza que la lógica de la Guerra Fría pesó decisivamente en el origen de los "milagros económicos", y en la transformación posterior de aquellos países, en piezas centrales del engranaje económica del poder global de los Estados Unidos, por lo menos hasta la década del 70.

En el caso de Brasil - que fue aliado de los EE.UU. en la II Guerra - el camino fue diferente, pero también se puede hablar de una "invitación" que fue aceptada - después del Acuerdo Militar Brasil-EE.UU., de 1952 - y que transformó a Brasil en el pivot central de la estrategia desarrollista norteamericana, para América del Sur. La nueva política fue experimentada primero con el gobierno JK - enteramente alineado con los EE.UU. y con el colonialismo europeo - y recién después, a partir de 1964, bajo el mando directo del régimen militar.

Después de casi tres décadas de "milagro económico", sin embargo, este proceso fue interrumpido por la "crisis americana" de la década del 70, y por el nuevo cambio de la política internacional de los EE.UU. Todo comenzó con la reaproximación de China, al comienzo de la década del 70, que llevó a la derrota/salida americana de Vietnam, y al rediseño del equilibrio del poder, en el sudeste asiático. Fue en este mismo contexto que los EE.UU. decidieron abandonar Bretton Woods, liberando su moneda e iniciando la desregulación de su mercado financiero, con la lenta construcción de un nuevo sistema monetario internacional, basado en el dólar, pero sin base metálica. La nueva estrategia permitió el cerco y desestructuración final de la URSS y el fin de la Guerra Fría, pero al mismo tiempo, desactivó o vació el papel económico que había sido ocupado por Alemania y por Japón, y secundariamente, por Brasil, durante las primeras décadas de la Guerra Fría. El crecimiento económico promedio anual de Alemania cayó al 2,10%, entre 1973 y 1990; el de Japón, cayó al 2,97%; el de Italia, al 1,76; el de Corea, al 6,77; mientras que Brasil entraba en un largo período de estancamiento. En el mismo momento en que China se transformó en el nuevo milagro económico" del sistema capitalista mundial, mientras Alemania y Japón seguían en su condición de gigantes industriales y tecnológicos, pero con "pies de barro", aún en la condición de protectorados militares de los EE.UU. y sin disponer de recursos naturales esenciales, además de ser igualmente dependientes del punto de vista alimenticio y energético.

Asimismo, al comienzo de la segunda década del siglo XXI, puede ser que Japón y Alemania vengan a ser rescatados, una vez más, como camino de salida de la crisis, hacia los EE.UU., y como instrumentos de la nueva doctrina Obama, que se propone hacer - esta vez - el cerco económico y militar de China. Japón y Corea están siendo presionados para participar de la Trans-Pacific Partnership - TPP, que es hoy la piedra angular de la política comercial de Obama, y que se propone reunir de los dos lados del Pacífico, en una gran zona de libre comercio. Al mismo tiempo en que Alemania viene siendo estimulada a liderar un gran pacto comercial transatlántico, entre la UE y los EE.UU., y existe quien proponga que Brasil se junte a la "alianza del pacífico". En este nuevo ajedrez, sin embargo, Brasil es mucho menos desarrollado que Alemania y Japón, pero dispone de recursos naturales y es autosuficiente, del punto de vista alimenticio y energético. Por esto, tal vez, puede que sólo Brasil tenga hoy condiciones reales de elegir un camino que le de un mayor grado de autonomía estratégica, y mayor capacidad de proyectar sus intereses y su influencia, en una escala global.

Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte

*José Luis Fiori: Profesor en la Universidad pública de Río de Janeiro sobre economía y ciencia política.

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