Los grandes avances de Brasil con Lula y Dilma
Por Niko Schvarz*

Con los dos gobiernos de Lula y el de Dilma, en curso, Brasil ha alcanzado avances significativos en todos los planos, en particular en la mejora de las condiciones de vida de la inmensa mayoría de sus casi 200 millones de habitantes. Está cambiando la propia estructura de la sociedad brasileña, con la elevación de la situación social de los sectores más desfavorecidos. El 7 de febrero se conoció el estudio “Indicadores del desarrollo brasileño”, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) conjuntamente con los ministerios de Planeamiento, Desarrollo Social, Educación, Salud y con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que demuestra la relación entre las políticas públicas brasileñas y la aceleración del desarrollo humano en el país de los años 2001 a 2011. A esto se agregan, como veremos, los logros del gobierno de Dilma en el año 2012.

El representante del PNUD en Brasil, Jorge Chediek, declaró que “el país presentado por Josué de Castro como ‘Geografía del Hambre’ hoy es el país del Hambre Cero” y agregó en el prólogo del trabajo: “El Brasil es referente mundial en el combate a la pobreza y la desigualdad. La generación expresiva de puestos de trabajo y el aumento de los salarios impactan en una economía cada vez más incluyente y en el ascenso social de los más pobres”.

Además de destacar la universalización de los derechos sociales y la inclusión de sectores tradicionalmente excluidos, el estudio señala la importancia de las decisiones de política económica en el sentido de fortalecer el mercado interno. Estas acciones fueron ejecutadas en forma articulada por las distintas esferas del gobierno y con la participación social. El crecimiento económico en la última década benefició en mayor grado a la población de ingresos más bajos y contribuyó a revertir la histórica desigualdad regional en el país. Entre 2001 y 2011 los ingresos del 20% más pobre aumentó a un ritmo siete veces mayor que el de los más ricos: en promedio 5,1% anual por encima de la inflación, frente a 0,7%. Aumentó también de manera sensible el ingreso medio domiciliario per cápita del 20% de menores recursos.

La elevación de los ingresos familiares, en especial en las regiones menos desarrolladas, llevó a una reducción de la pobreza extrema. En ese período la población con ingresos domiciliarios per cápita hasta 1,25 dólares bajó de 14% a 4,2%, superando las metas estipuladas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Esos resultados de inclusión social, según el estudio, se deben a que los recursos presupuestales fueron dirigidos de manera creciente a políticas sociales, al fortalecimiento de los programas de educación, salud, trabajo, seguridad social, de fomento de la agricultura familiar y de seguridad alimentaria. En ese proceso, el mercado interno se transformó en el principal motor del crecimiento económico.

Son sensibles los avances en materia educativa en el período indicado. El número de años de estudio en la faja de 25 a 30 años pasó de 7,4 años a 9,6. Aumentó la escolaridad en todas las fajas etarias. También la asistencia, por una labor conjunta de la Unión, los estados y los municipios. Entre los niños de 4 a 5 años, pasó de 55,1% en 2001 a 78,2% en 2011. Se destaca la universalización de la enseñanza primaria, con 98,3% de los alumnos de 6 a 14 años asistiendo a clase. Disminuye progresivamente el analfabetismo. Para la población mayor a 15 años, bajó de 12,3% a 8,4%, con una reducción en todas las regiones. En el nordeste, donde es mayor, cayó de 24,2% a 16,9%. Se subraya que estos resultados son el fruto del modelo de crecimiento con inclusión social y de políticas públicas tales como Brasil sin Miseria, Prouni, Farmacia Popular, PAC Saneamiento, así como al Pronatec (Programa Nacional de Acceso a la Enseñanza Técnica y al Empleo). En este último se incluirá también a la población carcelaria, según un decreto firmado por el ministro de Educación, Aloizio Mercadante, y el de Justicia, José Eduardo Cardozo.

Otros resultados sumamente favorables se lograron en materia de esperanza de vida y de descenso de la mortalidad infantil. La expectativa de vida pasó de 70,7 años en 2001 a 74,1 años en 2011. Es un reflejo de la mejora en la atención a la salud, y se expresa en todas las regiones. La tasa de mortalidad infantil se redujo de 26,1 por mil nacidos vivos a 15,7 (casi un 40%), también con incidencia en todo el país. Asimismo se redujo la tasa de mortalidad materna, con la particularidad de que ahora se identifican con mayor precisión los fallecimientos asociados a la gravidez.

En materia de creación de puestos de trabajo los resultados son concluyentes. En estos 10 años se generaron 19,1 millones de puestos de trabajo formales. En el sector privado, los trabajadores en regla (com carteira assinada) pasaron del 32% del total de la población ocupada en 2001 a 42% en 2011. El número de quienes no están en esas condiciones disminuyó de 24% a 20%. El estudio señala que “esta mayor formalización garantiza a un número mayor de trabajadores un ingreso mensual no inferior al salario mínimo y mayor protección en casos de pérdida de empleo, accidentes de trabajo, gravidez, enfermedad o discapacidad”. Agrega que “la valorización del salario mínimo, los programas de transferencia de ingresos y de mayor acceso a la infraestructura social, junto a las medidas de expansión y abaratamiento del crédito, han sido decisivos para elevar el poder de compra de las familias, especialmente de las más pobres”. Con una importante participación de los bancos públicos se registró una gran expansión del crédito, del 25% al 50% del PBI, en beneficio de las familias y de las empresas y ampliando la capacidad de compra.

A estos logros del período 2001-2011, se agregan los del recién finalizado 2012 (segundo año del gobierno de Dilma Rousseff), que ameritan la siguiente síntesis: 1)

Brasil sin miseria: salieron 16,4 millones de brasileños de la pobreza extrema. 2) Brasil cariñoso: solamente en el mes de octubre se entregaron 186,3 millones de reales a 2,16 millones de familias, beneficiando a cerca de 3 millones de niños de 0 a 6 años. 3) 9 años de Bolsa Familia: fueron transferidos 17,3 billones (miles de millones) de reales a los beneficiarios de la Bolsa Familia, que en 9 años alcanzó a más de 50 millones de personas a un costo de 0,46% del PBI brasileño. En 2012, el 96,7% de los 15,1 millones de niños y jóvenes beneficiados por la Bolsa Familia superaron la frecuencia de asistencia escolar exigida por el programa. 4) Puestos de trabajo: hasta octubre se crearon 1,7 millones de puestos de trabajo.

En todo el período de Dilma se generaron 4 millones de puestos de trabajo, y Brasil registra actualmente la menos tasa de desempleo de su historia. 5)

Salud: se realizaron más de 12,3 mil trasplantes en el organismo especializado (SUS), con un aumento de 12,7% en relación al año anterior. Aumentó en 22% el número de dadores de órganos. 6) Mi casa, mi vida: se entregaron más de 970 mil viviendas en 2012. 7) Crédito en expansión: en los últimos 12 meses la tasa media de intereses bajó 10,2%. 8)

Reducción de la tarifa de energía: los consumidores pasaron a pagar tarifas 16,2% más baratas. Para la industria la tarifa baja de 12% a 28%, dependiendo de la tensión eléctrica utilizada. 9) Ampliación del Pronatec: El Programa Nacional de Acceso a la Enseñanza Técnica y Empleo ya ofreció 2,5 millones de puestos de trabajo para jóvenes y trabajadores en cursos de profesionalización. 10) Científicos para el mundo: más de 20 mil estudiantes recibieron becas de estudio del programa Ciencia sin Fronteras. 11)

Más educación: Crecimiento de 127% en el número de escuelas de educación básica que adhirieron al programa Más Educación, brindando actividades educacionales en varios turnos. 12) Medio Ambiente: la deforestación de la Amazonia sigue disminuyendo: 27% menos en comparación con el año anterior. 13) Modernización de los aeropuertos: están en marcha 31 actividades en 13 aeropuertos: Brasilia, Belo Horizonte, Campinas, Cuiabá, Curitiba, Fortaleza, Manaus, Porto Alegre, Recife, Salvador, Guarulhos (Sâo Paulo), Sâo Gonzalo de Amarante (Río Grande do Norte) y Galeâo (Río de Janeiro). Las inversiones ya suman 7,35 mil millones de reales. 14)

Infraestructura: El 38,5% de las obras y actividades de gran complejidad del plan PAC2 han sido ejecutadas, con una inversión de 272,7 mil millones de reales en 2011 y 2012. 15)

Copa del Mundo: dos nuevos estadios fueron inaugurados en 2012 y otros 4 serán entregados en 2013. 16) Atletas olímpicos: apoyo a los 200 atletas olímpicos y paraolímpicos brasileños clasificados entre los 20 mejores del mundo en sus modalidades, como preparación a los Juegos Olímpicos de Río en 2016.

A fines de enero se informó que los programas federales de reforma agraria van a inyectar este año 3,4 mil millones de reales en la economía (2,5 mil millones derivados del presupuesto del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria, INCRA). Las iniciativas incluyen programas como Mi Casa, Mi Vida para el campo, Agua para Todos, Programa de Adquisición de Alimentos (PAA), asistencia técnica e infraestructura.

*Periodista y escritor uruguayo

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