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En el Regional Norte de la UdelaR, salimos de lo que es el discurso a los hechos
Entrevista al Dr. Rodney Colina
* Rodney Colina, PhD. Profesor Agregado (grado 4 DT). Director del Laboratorio de Virología Molecular. Regional Norte. Salto. Universidad de la República.
Evolución de la población estudiantil del Regional Norte
El Regional Norte de la UdelaR con 50 años de existencia, se encuentra hoy en una nueva etapa, con una pujante impronta renovadora en su infraestructura edilicia y una diversidad de propuestas académicas. El director de este centro académico, Dr. Alejandro Novoa ha declarado recientemente a la prensa; “la Regional está en pleno vuelo y eso nos llena de satisfacción”. La ONDA digital diálogo con Rodney Colina, PhD*, joven científico al que la UdelaR encargó el desarrollo de un moderno laboratorio en el área de la virología, una de las nuevas propuestas y apuestas para esa región. “Luego de tres años podemos decir que, a mediados del año pasado, logramos terminar de armar el laboratorio. Nos llevó dos años y medio, tener el proyecto en funcionamiento, por lo cual – para mí personalmente y para el grupo – ha sido un logro fabuloso”, afirma con entusiasmo Colina. Lo que sigue son los tramos más salientes de este diálogo.
- Profesor Colina, ¿cuánto lleva en el Regional Norte de Salto y cómo se gestó la idea de trabajar allí?. - Con esta iniciativa en febrero cumplimos tres años de estar radicados en Salto, con toda la familia. La iniciativa se gestó en Montevideo a fines del 2008 cuando la Universidad, en forma muy seria, planteó el tema de descentralizar, sus propuestas académicas. Me acuerdo que concurrimos a una entrevista el Dr. Juan Cristina y yo - en ese momento había regresado de Canadá y trabajaba con Juan en su laboratorio y - como siempre digo - tuve que convencer a dos personas para irme a Salto: una fue a Juan y la otra fue mi mujer. Recuerdo que a Juan, cuando yo le propuse contribuir al desarrollo de la Universidad en Salto, muy atinado, lo primero que me propuso fue hablar con el vice-rector encargado de estos temas, el Dr. Gregory Randall, para ver la viabilidad. Con anterioridad me había llegado una encuesta muy personalizada, preguntándome si a mí me interesaría radicarme en el Interior. Y yo respondí que sí, en principio pensé que era una de las tantas cosas que ocurren a veces en la Universidad y que después quedan en un cajón. Pero esto iba muy en serio. Entonces fuimos, mantuvimos la entrevista con el Dr. Randall y éste nos planteó toda la enorme gama de posibilidades que se iban a abrir en el Interior con la propuesta del gobierno nacional de una apuesta en el Interior a través de la Universidad. Se trataba de apoyar un conjunto de nuevas iniciativas, destinando un significativo presupuesto para la UdelaR a esos fines. Como yo soy del Interior, me atrajo muchísimo la propuesta concreta de armar un laboratorio y un grupo de investigación académica en el Litoral norte del país.
- ¿Un laboratorio en qué área? - Nuestro laboratorio está en el área de la Virología. Todos nosotros somos biólogos biomoleculares. Nos formamos todos en la Facultad de Ciencias. Inicialmente conformamos un grupo de tres personas y ahora somos nueve y además hay mucha gente que nos ha manifestado su interés de irse a Salto a trabajar con nosotros.
- ¿Los nueve son de Montevideo? - Tenemos gente de Montevideo, de Salto, Treinta y Tres, Durazno, Melo y Mercedes, entre otros lugares.
- Empezaron de cero? - Empezamos de cero. El primer año o año y medio, hasta mitad del 2011, - que justamente el otro día, leyendo la nota de un amigo, Héctor Musto, que hace reflexión a la gestión - fue un año muy duro en cuanto a gestión porque yo, como jefe de laboratorio, tuve que estar al frente de todo lo que es compras, licitaciones, armar el laboratorio, que las cosas lleguen al destino, - por supuesto - escribir proyectos de investigación y radicar la gente. Pero, gracias a Dios, las cosas han ido saliendo muy bien.
- ¿Trasladaron los instrumentos también, o ya estaban? - No, los instrumentos ni los trasladamos ni los había, los compramos. En el proyecto que planteamos de un laboratorio, se crearon tres cargos. Esos tres cargos, no fueron ocupados durante el año 2009. El dinero previsto para estos cargos, al igual que para otros proyectos, que yo no dirijo, el Consejo Directivo Central (CDC) lo transfirió a “gastos de inversiones”. Entonces con esos recursos que inicialmente estaban destinados a salarios, se transfirieron y pudimos comprar equipamiento. Ese equipamiento se compró a través de licitaciones centrales de la Universidad de la República y luego se llevaron a Salto y armamos el laboratorio.
- ¿Ustedes están en el local del Regional Norte, que ya existía? - Nosotros estamos en el local del Regional Norte que ya existía. La Universidad en Salto tiene una historia de 50 años y eso hay que destacarlo. Porque a veces da la impresión de que hubiéramos llegado nosotros a armar la Universidad en el Interior, pero la Universidad tiene una larga data en el Interior de gente muy sacrificada, de gente muy comprometida y que nosotros simplemente - con nuestro humilde granito de arena - aportamos y nos comprometemos a seguir desarrollando porque creemos que tiene un impacto real, sobre todo en las clases medias y bajas, en los gurises que no tienen chance alguna de continuar sus estudios en Montevideo. Para nosotros estar en el edificio de la Regional Norte, vivir la descentralización, armar el laboratorio, participar a nivel docente con los chiquilines ha sido una experiencia fabulosa.
- En concreto, ¿qué carrera desarrollan o atienden? - Nosotros, hoy en día, participamos directamente de un ciclo inicial científico-tecnológico que permite hacer al estudiante el primer año de carrera en la Facultad de Ingeniería, Facultad de Química o Facultad de Ciencias. Ahora se aprobó un segundo año que nos llevaría a continuar estudios posteriores en Facultad de Ciencias. La radicación de docentes universitarios en el Interior no es fácil, pero el Regional ha logrado pegar un salto cualitativo (valga la redundancia). Actualmente se han aprobado seis nuevos grupos que se van a radicar en Salto, que nos van a permitir armar nuevas carreras y nuevas propuestas académicas en el mediano plazo. Por ejemplo, hay una apuesta muy fuerte de armar una Licenciatura en Biotecnología. Tenemos participación en carreras que existen en la Regional Norte, en áreas como Agronomía, Veterinaria y Enfermería. También nos han dicho las autoridades del CDC de interactuar con la futura UTEC.
- ¿Ustedes también hacen investigación? - Totalmente. Nosotros tenemos que hacer investigación y hacemos investigación.
- ¿Qué temas tratan las investigaciones planteadas? - Tenemos, actualmente, financiados tres proyectos de investigación, porque son proyectos concursables, no es que tengamos los proyectos porque estamos en el Interior. Nosotros concursamos con la gente de Montevideo y tenemos un proyecto de la CSIC en “Virología Ambiental”. Empezamos a desarrollar una nueva línea de investigación en el Uruguay que se llama “Virología Ambiental”, que es el estudio de virus en el ambiente. Por ejemplo, en plantas de tratamiento de Aguas de OSE, tenemos un convenio, con quien llevamos adelante un proyecto; en los ríos, donde hay afluentes o aguas residuales no tratadas. También estamos haciendo un trabajo intensivo con virus que causan diarrea en niños que están hospitalizados, con el centro médico y con el Hospital de Salto. Tenemos otra línea de investigación que tiene que ver con los virus en cítricos. Cuando llegamos a Salto nos llamó la atención el desarrollo en la citricultura y, como cualquier ser vivo, los cítricos tienen virus. Entonces entramos en contacto con INIA Salto Grande - que se dedica a la citricultura - y generamos un proyecto de trabajo en conjunto que va muy bien y que, básicamente, se centra en patógenos en cítricos.
- ¿Cuentan con los instrumentos y la tecnología adecuados? - Luego de tres años podemos decir que, recién a mediados del año pasado, en el 2012, logramos terminar de armar el laboratorio. Nos llevó dos años y medio, realmente, armar el laboratorio, tener gente y tener proyectos en funcionamiento, por lo cual - para mí personalmente y para el grupo - ha sido un logro fabuloso porque lo hemos hecho a pulmón y, por supuesto, con un gran compromiso y también con un gran apoyo institucional. Porque descentralizar se descentraliza desde el centro, ¿verdad? Las decisiones se toman mayoritariamente en Montevideo, pero en este caso hemos tenido una participación activa en todos los pasos de la toma de decisiones.
- Por la referencia a los citrus, ¿tienen una relación con las empresas, con el medio? - Totalmente, Tenemos una relación muy fuerte a nivel del sector citrícola y productivo de la región Litoral, también con el INIA, con quien ya tenemos un trabajo en conjunto con dos maestrías en marcha en patógenos del cítrico. A su vez, tenemos una línea de trabajo muy buena con la comunidad médica en el Litoral - sobre todo en Salto - con quien hemos trabajado estos temas de gastroenteritis virales en niños, sobre todo en zonas donde hay problemas sanitarios severos.
- ¿Con todos los centros de asistencia médica? - Si, con hospitales, con la mutualista privada de Salto, también hemos entablado relación con la mutualista privada de Paysandú y con el Hospital de Paysandú. Una cosa que vale la pena mencionar es que presentamos un proyecto de “Inclusión Social” el año pasado, que se aprobó en diciembre. Nos juntamos con la gente de Ciencias Sociales - el Laboratorio de Virología y Ciencias Sociales en Salto - y formamos un proyecto en el que vamos a trabajar en tres pueblos que están a 100 kilómetros de Salto, que se llaman: Pueblo Celeste y Valentín. Son pueblos muy pequeños, pero donde hay problemas sanitarios muy importantes y están en lo que se llama el “Salto Profundo”, como le pusimos nosotros, porque están realmente lejos de la capital y donde vamos a hacer un estudio extensivo, desde el costado social y desde el costado sanitario, para hacer una evaluación de cómo están esas poblaciones, en cuanto a la calidad de vida que tienen.
- ¿Y con las ciudades argentinas que están enfrente? - Hay relación con Argentina. Con Buenos Aires, porque es más fácil para nosotros ir a Buenos Aires que ir a Montevideo, paradójicamente. Irnos en ómnibus a Buenos Aires nos lleva cuatro horas y media. Con Concordia estamos entablando ahora una relación muy fuerte con Ingeniería de los Alimentos, porque la parte de “Virologia Ambiental”, toca también la calidad sanitaria de los alimentos. También estamos estableciendo una relación con la Universidad de Santa Fe, que está a 300 kilómetros de Salto y con la cual tuvimos la oportunidad de hacer un intercambio por la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM). Estamos organizando ahora en abril, en “Virología Ambiental”, el “2° Simposio Latinoamericano de Virología Ambiental”, para el cual traemos gente de España, Francia, Colombia, Brasil, Argentina, van a estar en Salto durante cuatro o cinco días trabajando en talleres, y luego en cursos.
- ¿Y eso es recíproco? ¿Después van ustedes? - Si, esa es la idea. De hecho ya tenemos un proyecto bilateral con Brasil. Uno de los integrantes de nuestro laboratorio el año pasado, el Dr. Matías Victoria, estuvo haciendo un post-doctorado en Brasil y regresó. Esas cosas también hay que contarlas, porque la gente se va a formar al exterior. Los estudiantes de maestrías, todos han hecho cursos en Buenos Aires y en Río de Janeiro. Usamos los mecanismos que existen en la Universidad y en la ANII para que la gente salga y se forme y vuelva al laboratorio y se inserte laboralmente.
- Usted hacía referencia al origen social de los alumnos. Ha trascendido una encuesta hecha por la Regional Salto, que muestra algunas modificaciones en el sentido que los sectores de más bajos recursos habrían accedido, en los últimos años, a un número mayor de posibilidades. ¿Eso es así?
¿Usted lo comprueba, lo ve? - Sí, estoy al tanto, eso es así. Nosotros tuvimos la suerte y la oportunidad… Por un lado de armar el laboratorio y generar el grupo de trabajo, con un compromiso muy grande en cuanto a sus objetivos. Yo siempre digo: “salimos de lo que es el discurso a los hechos”. Pero más allá del discurso y el hecho, está después lo que uno ve en la realidad. Y cuando uno ve llegar a los chiquilines a lo que es el Regional, con un pase de 6° año de liceo y preguntándonos qué carreras hay, porque ellos no pueden acceder a la educación terciaria en Montevideo, porque los padres no los pueden enviar a Montevideo, y uno como institución, les ofrece esa posibilidad…la satisfacción es enorme. El año pasado se anotaron 800 chiquilines en Salto. Luego cuando uno los ve cursar y percibe el compromiso que tienen, ¡es impresionante!
- En la encuesta se verificaba que muchos son hijos de padres que no vienen de la academia, ni tienen una formación terciaria… - Exacto. Incluso, sin completar la secundaria. Pasa que muchos de los chiquilines - en la encuesta que se hizo - se detectó que en la gran mayoría de esos chiquilines sus padres son trabajadores del demos de Salto, pero son personas que nunca hicieron estudios terciarios. Incluso no terminaron, en su gran mayoría, los estudios secundarios.
- Actualmente en la Regional Norte, ¿de cuántos alumnos estamos hablando? - En términos reales, según el censo hecho por Regional Norte el año pasado, estamos hablando de 4.300 estudiantes presenciales. Hay un número un poco menor - pero también muy elevado - en Paysandú, por lo cual en el Litoral andamos en el entorno de los 7.000 estudiantes.
- El presupuesto que tienen ustedes en el Regional Norte, ¿es suficiente? - Es suficiente en la actualidad, pero debido a la proyección de crecimiento que hay hoy en el Regional, el presupuesto debería aumentar considerablemente. ¿Por qué? Porque hay ofertas académicas que se están iniciando y que hay que completarlas. El estudiante que llega a Regional Norte llega con la expectativa de un día titularse, de no migrar a Montevideo. Nosotros estamos ofreciendo - en algunos casos - una solución parcial al tema, pero esto va a depender de las políticas futuras que tengan los próximos gobiernos de seguir apoyando al Interior, de seguir apoyando la descentralización. Si esto no tiene continuidad en el tiempo, si esto no tiene sustento en el tiempo, se corre un riesgo muy elevado de haber desperdiciado recursos y tiempo de manera - yo diría - absurda. Porque debe haber una política de mediano y largo plazo que sustente esto. Y ese punto, a mí, es algo que me preocupa sobremanera, porque la Universidad en el Interior tiene su historia y en este quinquenio se ha hecho un desarrollo enorme. Pero si no se continúa y no se sustenta, vamos a volver al discurso y vamos a dejar que muchos hechos queden pendientes.
- ¿Tiene temor que con la UTEC se dividan esfuerzos y no se llegue al objetivo? - Mi temor con la UTEC es que trabajemos juntos y no “disjuntos”. Hasta ahora, las señales políticas que hay, son de trabajar en conjunto. Y nosotros - particularmente nuestro grupo - está absolutamente a las órdenes de la UTEC, en lo que la UTEC necesite. Mi punto de vista - a nivel personal - es que el presupuesto universitario, el presupuesto de lo que el Estado uruguayo hoy destina a la enseñanza terciaria, sea el mismo. Ahora, si el 4,5% destinado a la educación en nuestro país sigue siendo el 4,5% y lo incremental va a depender del aumento del PBI - que hasta ahora iba al Interior para la UDELAR -, me preocupa que los nuevos dineros que vengan se destinen de una manera que impidan la continuidad de estas políticas.
- El Ejecutivo ha dicho que lo nuevo va sólo para la UTEC. La UDELAR seguirá con su presupuesto. - Ah, ah. La UDELAR seguirá con su presupuesto… Veremos en el presupuesto quinquenal qué se va a establecer ahora para la UDELAR y dentro de la UDELAR, a su vez, qué irá para el Interior…
- ¿No se repetirán esfuerzos? - Yo tengo mis dudas al respecto. Yo creo que hoy en día radicar recursos humanos de nivel académico de nivel terciario en el Interior, no es fácil. Se está hablando de contratar docentes del exterior, se está hablando de hacer salas virtuales, cosa que me parece genial. Pero una universidad tiene que contratar gente, una universidad tiene que armar laboratorios, una universidad tiene que investigar, una universidad tiene que producir. Y eso tiene un costo. En tiempo y en dinero. No hay magia para eso.
El otro día escuchaba a uno de los tres designados de la UTEC hablar del lugar que ocupa la UDELAR en las universidades en América Latina. A veces es fácil criticar a la UDELAR, pero hay que ver lo que la UDELAR ha hecho. Hay que fijarse en la mitad llena del vaso y no en la mitad vacía. ¡Y yo defiendo a la UDELAR! Porque hay mucha gente comprometida y cada vez hay más gente comprometida y el Estado ha invertido muchísimo en la UDELAR.
-Ustedes son un ejemplo de teoría y práctica sobre estos temas… -Yo pienso que sí. Si la pregunta fuera del lado social, la sociedad salteña, la sociedad de Paysandú, la sociedad de cualquier ciudad del Interior, demanda una Universidad en el Interior, yo le digo que sí, pero con mayúsculas. Porque sí se demanda y sí hay una necesidad de formar recursos humanos a nivel terciario. ¿En qué carreras? Es una discusión abierta que dependerá de los puntos de vista de cada uno. Pero hay una necesidad… Y lo más interesante es que esa demanda existe y si uno abre una oferta la gente está.
Porque si uno abre una casa de estudios y no hay estudiantes, ahí tenemos un problema. Pero, en el Interior, eso no está pasando. El incremento de la población estudiantil en el Interior se viene dando de manera muy, muy interesante. Y la UDELAR está aumentando enormemente sus esfuerzos en cuanto a las ofertas académicas. Está generando un montón de ofertas académicas.
- Ustedes no tienen límite para generar nuevas carreras, ¿verdad? - No, no hay un límite.
- ¿O sea que ustedes podrían cubrir - en un período de tiempo - todas las necesidades que se fueran generando? - Exacto, exacto. Podríamos cubrir, en teoría, todas las necesidades que tanto la Universidad plantee, como las que la sociedad plantee. La sociedad, me refiero también a las empresas, a la zona, al contexto. Incluso, no es menor el tema del desarrollo en el Interior, los costos que tienen. Los costos de recursos humanos, los costos en equipamiento, los costos edilicios, los costos en logística, de funcionarios no docentes, que exista gente comprometida en condiciones que sean ejecutivas. Toda esa estructura lleva tiempo armarla y yo creo que la UdelaR la ha venido armando muy bien. Obviamente que hay cosas a mejorar. Pero creo que se está haciendo muchísimo.
- Sobre estos aspectos también está el tema de la descentralización… - En lo que a mí concierne y a muchos colegas, la descentralización es el camino. La descentralización como tal, no sólo a nivel académico, sino la descentralización en un montón de aspectos, va a permitirle al país el desarrollo en el mediano y largo plazo. Ahora, ¿qué impacto tiene la descentralización? Nosotros hemos visto que el impacto lo tiene, no sólo en la gente joven, sino en los padres de esa gente joven y en gente que ya no es tan joven, que quiere seguir estudiando, pero que nunca pudo ir a Montevideo. Entonces, el impacto se da en distintos estratos de la sociedad.
- Como es eso del impacto… - Remueve muchísimo, muchísimo, muchísimo. Porque hay mucha gente que quiere estudiar, dice que quiere formarse, no necesariamente por un empleo, porque ya tiene su empleo. Sin embargo, a nivel del estrato joven de gente, la posibilidad que el Interior tenga estudios terciaros, genera - por ejemplo - una Universidad presente y una sociedad joven, porque en muchos pueblos del Interior - como en mi querido Paso de los Toros - los jóvenes se van y queda una ciudad con una sociedad fracturada. En Salto no se ve eso. En Paysandú, tampoco. La juventud está ahí, se queda ahí y se quiere quedar ahí y eso tiene un impacto muy interesante a nivel social. Ahora - y repito esto a nivel personal - yo creo que deberían existir políticas de mediano y largo plazo, sostenibles en el tiempo como país, para que esto, realmente, haga un cambio cualitativo en 15 o 20 años. Porque no existe magia. No hay magia. A veces tenemos compañeros, en nuestra propia Universidad de la República, que están en Montevideo y piensan que “descentralizar” es trasladar gente y al otro día el tipo ya está pronto para empezar a producir proyectos, formar gente, todo. Y esto es todo un proceso que depende de la sustentabilidad en el tiempo. Yo lo veo desde ese punto de vista, porque lo vivimos en el día a día. Si esto no se sostiene en el tiempo, con presupuesto, con recursos humanos y con un compromiso de la gente, yo creo que estamos haciendo cualquier cosa.
- Hay un ingrediente dentro de ese razonamiento suyo que me parece importante y es que se radiquen también los profesionales. - Exacto, exacto. Hay una anécdota - le pongo un ejemplo - de llamados que hubo en el pasado a cargos para el Interior (para Salto, particularmente), en los cuales no se puso en la base del llamado que el docente tenía que radicarse en el Interior. Entonces el servicio abre el llamado y el docente que se presenta es de Montevideo y va a Salto dos veces por semana a dar clases. Eso tiene un impacto interesante a nivel docente. Pero el impacto que debería tener es menor del esperado. Porque solamente aquellos docentes que se radican en el lugar y que desempeñan todas sus actividades o el 90% de las actividades nuevas, logran generar un impacto en el mediano y largo plazo. El docente viajante sirve parcialmente.
- Y quizás, pueda jugar un papel importante la posibilidad que tengan ustedes y el entorno de generar entusiasmo… - Totalmente de acuerdo. Es una cadena. En Salto hay un ejemplo muy interesante con Facultad de Derecho, que es una de las facultades que tiene más historia en Salto, junto con Agronomía y Veterinaria. El abogado o el escribano empiezan y terminan en Salto y se recibe en Salto y de eso hay varias generaciones y hay mucha gente integrando los planteles docentes. Sin embargo, todavía no hay grupos fuertemente radicados. Pero eso depende de las políticas universitarias. Sí se ha logrado en otras carreras. Pero radicar docentes en el Interior, no es fácil. Como creo que hoy en día tampoco es fácil hacerlo en Montevideo. Pero creo que en el Interior la dificultad es que tenemos un sistema que, hasta ahora, no había permitido la creación de nuevos cargos, la creación de laboratorios. Entonces la gente como que veía el irse al Interior como algo medio demagógico: “me voy al Interior y ¿qué hago en el Interior si no tengo donde trabajar? Voy a dar una clase y no tengo laboratorio, no puedo investigar”. Pero eso ahora está cambiando: ahora hay laboratorios, ahora hay tecnología, ahora hay colegas con los cuales nos chocamos en los pasillos y podemos conversar de ciencias. Eso antes no existía.
- ¿Cómo es la relación de ustedes con los otros eslabones de la enseñanza? Por ejemplo con Secundaria, que es el destino más cercano que tienen los jóvenes. - Con Secundaria - por ejemplo con el CERP de Salto - tenemos una muy buena relación. Incluso hicimos un curso de verano con ellos y ahora hay un llamado que hace PEDECIBA, que se llama “Acortando distancias”, en el cual los laboratorios de investigación de la Universidad pueden recibir profesores de Secundaria. Y nosotros nos anotamos a ese llamado, porque nos pareció muy novedoso. Y tenemos una sola estudiante - que es profesora de Química en este momento, pero - que ya nos ha dicho que les va a avisar. Porque la gente se va enterando de este tipo de oportunidades a medida que ocurren los hechos. Así que el año que viene, probablemente, tendremos una cantidad mucho mayor de gente. Pero el impacto que tiene eso en el relacionamiento profesional es fabuloso, porque se da un intercambio que yo no lo había visto en otro lado.
- Desde el punto de vista estrictamente científico, ¿usted se siente cómodo? ¿Tiene las mismas posibilidades que en Montevideo? ¿Interactúa con sus colegas de Montevideo? - Desde el punto de vista científico, estamos en condiciones de producir, porque tenemos el laboratorio armado, proyectos de investigación culminando y estudiantes que están trabajando en el laboratorio. Estamos hablando de mediados del 2012 en adelante. Durante los dos primeros años y medio el sacrificio fue muy grande, a nivel personal - en ciencia - y a nivel de mis colegas que se han radicado en Salto. Sobre todo Matías Victoria y Fernando Lopez Tort, que son los dos que tienen cargos de laboratorio. Se debe tener en cuenta que armar y gestionar un laboratorio es un hecho significativo y complejo. Pero, sin embargo, nosotros que en realidad somos biólogos, nos hemos hecho idóneos en un montón de cosas.
Yo le diría que a partir de mediados del año pasado, venimos transitando un camino de generación de datos y de creación de conocimientos, que queremos plasmarlos - a partir de este año - en publicaciones científicas. Hemos ganado proyectos de investigación, no sólo a nivel nacional sino a nivel internacional también. Por ejemplo, con Brasil, donde ganamos un proyecto. Con respecto al demos internacional, la comunicación ha sido perfecta. A mí me ha pasado, por ejemplo, de irme a un Congreso a Puerto Rico y lo único que tengo que hacer es venirme a Montevideo en ómnibus y tomarme el avión a Puerto Rico. Pero es igual que si estuviera en Montevideo. O de irme al Instituto “Pasteur” en Francia y, como me quedaba más cómodo salir de Buenos Aires, me tomaba el ómnibus a Buenos Aires y salía desde Buenos Aires. O sea que en ese sentido, utilizando los mismos mecanismos y de la misma manera que como lo hacen los colegas de Montevideo, nosotros estamos insertados normalmente en el sistema y trabajando.
-¿O sea que la globalización los ayuda? - Totalmente. Y usamos mucho la tecnología, obviamente. Por ejemplo, llevamos dos cursos adelante entre Facultad de Ciencias y Regional Norte, a través de videoconferencias, con plataformas virtuales que funcionan muy bien.
- O sea que esa tecnología la están usando a fondo. - La estamos usando a fondo. Actualmente en el Regional Norte hay cinco salas de videoconferencia y, en algunos Centros de Montevideo, no hay videoconferencia, todavía. En Salto se están haciendo videoconferencias con la región y con otros países del mundo.
-¿Ustedes tienen estas instalaciones colmadas hoy? ¿No están ociosas? - No, para nada.
- Si la UTEC les pide espacio, ¿allí habría que ampliarlas? - Ahora - particularmente en Salto - se aprobó, o se está por aprobar, un programa de construcción de laboratorios en un área de 2.500 metros cuadrados, por el programa de obra de mediano y largo plazo que tiene la Universidad. Nosotros, hoy en día, armamos un laboratorio en un salón de clases. Y esto que está proyectado nos va a permitir, a todos los laboratorios que estamos en el edificio de Regional Norte, movernos hacia ese nuevo edificio. Estamos hablando de acá a tres años.
-¿En el presente qué laboratorios funcionan? - Funciona el laboratorio de inmunología, el laboratorio de virología, el laboratorio de parasitología y hay un laboratorio de microbiología que se está generando. A su vez, de los seis grupos que nombré, hay cuatro nuevos laboratorios que se van a armar: uno de genética y bioinformática, otro de genética humana, otro laboratorio de reproducción y un laboratorio de biofísica. Todos esos laboratorios ya están aprobados y está pensado que funcionen en el futuro edificio.
- Las empresas, los identifican buscando apoyo, soluciones para el sector… - Con relación a las empresas hay un fenómeno muy interesante que se dió en diciembre. INIA abrió un llamado a una línea de proyecto que se llama “FPTA”, en el cual presentamos un perfil que está bajo evaluación y le pedimos un apoyo al sector citrícola. No sólo nos apoyó el sector citrícola de las empresas, sino que nos apoyó la Cámara de Exportadores del sector citrícola. O sea que hay una necesidad real de que se desarrollen cosas en conjunto.
- Empiezan a visualizar que les son útiles… - Exacto. Empiezan a ver que la tecnología y lo que tenemos ahí, tiene una utilidad. Nos pasa con OSE, con quien tenemos un proyecto en Montevideo y estamos monitoreando plantas de tratamiento, dos en el este del país y dos en el sur, junto con Mabel Berois colega de Montevideo, de la Sección de Virología de la Facultad de Ciencias. La OSE nos está planteando que quiere continuar trabajando con nosotros y desarrollar nuevas metodologías. La OSE nos ha planteado también la transferencia de tecnología, que estamos utilizando. O sea que se está dando ese intercambio en nuestras áreas. En otras áreas se ha dado históricamente. Pero lo interesante de esto es que aquella historia de que el científico loco pasa en su laboratorio aislado de la sociedad, eso ya cambió. Y las empresas y el demos y los hospitales y los sanatorios, ven con buenos ojos que haya grupos radicados en el Interior, que sean útiles para resolver un problema determinado. - Se habla mucho de que el interior ha cambiado, en los últimos diez años, en lo productivo, en lo cultural. ¿Usted percibe eso? - Respecto al Interior que yo dejé en el 89, para estudiar en Montevideo, hay un abismo. El Interior viene cambiando y muchísimo. Sobre todo porque hay una migración que se da hacia el interior, de profesionales. O sea, hay profesionales de todas las áreas, que están trabajando en el Interior y radicados en el Interior e incluso, pertenecen a otras ciudades del Interior, Y eso genera algo muy interesante. Y después está todo el tema tecnológico. Hoy en día el acceso a la información y el impacto que han tenido las telecomunicaciones en la sociedad, al Interior le llegó. La gente del Interior no es ignorante, no es un individuo aislado que pasa mirando cuando va a ir a pescar o al bosque. Como ese preconcepto que muchas veces manejamos desde Montevideo de que el Interior es solo el campo en soledad. Eso ha cambiado y ha cambiado mucho.
- Pero hay inversiones significativas... - Hay inversiones importantes. El otro día me sorprendió, yendo para Salto, las plantaciones de soja en el Litoral y la tecnología que están usando las plantaciones de soja. ¡Es impresionante! ¡Tecnología costosísima! Eso pasa a nivel citrícola. Hay una empaquetadora de naranjas en Salto que tiene una tecnología que no existe en todo el país. Es lo nuevo que está ocurriendo en Tacuarembó con la madera, con la carne; o en Colonia y en otros puntos del interior con otros rubros.
-¿Eso necesita otros recursos humanos? - Necesita otros recursos humanos. Y es necesaria la formación de recursos humanos a nivel técnico. Esencial, diría yo. La Universidad ha apostado a hacer algunas tecnicaturas en el Litoral, en el Noreste, que están comenzando. En Tacuarembó, sin ir más lejos, no había ningún estudiante universitario y ahora hay 300 estudiantes universitarios en dos años. O sea, ¡si habrá demanda de gente!
- Pero cuando usted razona así, ¿entonces se justifica la UTEC? - Sí, creo que sí que la UTEC se justifica. Creo que la UTEC es más que necesaria y yo creo que la UTEC va a permitir articular la formación de recursos humanos a nivel técnico de una manera que, hasta la actualidad, no se ha podido lograr en su totalidad.
- Entoces el tema es cómo hacerlo. - El tema es cómo hacerlo.
- ¿O, en oposición de la UDELAR o en colaboración con la UDELAR? - Yo creo que hay un nuevo contexto para hacerlo con la UDELAR. Pero ahí, nuestras autoridades, nuestros mayores, nos han informado y nos han preguntado y el demos ha respondido con unanimidad que lo que quiere es hacerlo con la UTEC, o sea, trabajar conjuntamente. Más siendo un país subdesarrollado, con un desarrollo más profundo aun pendiente, sería absurdo competir.
- En los días que se discutía la UTEC en el parlamento, el diputado Grille puso como ejemplo a los académicos Colina y Vieytes, como un ejemplo de los que se han sacrificado entre optar por el exterior o irse al Interior. ¿Eso es así? ¿Ha sido un sacrificio? - Yo no lo vería como un sacrificio. Ha sido una decisión personal, meditada. ¿Qué ha sido sacrificado? ¡Por supuesto que sí! Pero yo no diría que es, en sí, un sacrificio. Ha sido una decisión muy fuerte a nivel familiar y personal. Hablo por mi persona, pero soy conciente que también lo ha hecho Vieytes. Sobre todo por la altura académica en la que se encontraba la carrera de Vieytes.
Y a mi, particularmente, cuando volvimos en el 2008 de Canadá a Uruguay, una de las cosas que me propuse y lo hablamos con mi esposa, fue tratar de generar algo nuevo y/o aportar para generar algo nuevo, no amontonarnos todos en el mismo lugar de donde veníamos. Sin saber que lo del Interior iba a surgir. Cuando surge lo del Interior me pareció una posibilidad fabulosa, pero aparte me pareció más que una posibilidad, un desafío enorme. Porque había muchas cosas en ese proyecto que nos tocaban de cerca.
El hecho de ser nosotros del Interior, el de haber estado fuera del país varios años y haber estado en Montevideo varios años. Entonces, generar y fortalecer las posibilidades que ya existían a nivel terciario en el Interior, me pareció algo enormemente positivo.
¿Que es sacrificado? ¡Claro que es sacrificado! Es muy sacrificado en el día a día. Pero yo me he sacrificado a nivel profesional, porque creo en el proyecto, en el macro proyecto. Creo que atrás de esto - no es el proyecto de Colina, o de Vieytes, o de los compañeros que se están yendo ahora, o del actual director de la Regional Norte, o de los compañeros que están en Paysandú o en Tacuarembó - lo que todos vemos en esto es el macro proyecto.
Es que la descentralización en sí, si se hace bien, va a tener un impacto social gigante en el mediano y largo plazo a nivel social. ¡Y eso no lo levanta nadie! Y ahí yo creo que está la diferencia. Todos aportamos, desde nuestro humilde rinconcito, nuestra formación y nuestras posibilidades. Pero creo que si el puzzle se logra armar y logramos generar la masa crítica docente que necesitamos para hacer el despegue - que estamos en ese camino y estamos bastante más cerca de lo que pensamos - ahí yo creo que se hace un salto cualitativo enorme. De hecho este año se van a conformar lo que se llaman “CENURES”, que son los Centros Universitarios Regionales.
- ¿Pero son coordinaciones administrativas? - No. Son Centros Regionales Universitarios con autonomía de toma de decisiones, con cogobierno y también con una Unidad Ejecutora para decidir adonde van los fondos en cada CENUR.
- ¿Y ustedes están integrados a uno de ellos? -El Regional Norte va a estar integrado, junto con el Centro Universitario de Paysandú, al CENUR del Noroeste. Ese es un aspecto que no es menor
- Colina, ¿queda algo que nuestras preguntas no hayan incorporado y que usted quiera decir? - Respecto a lo que señalaba el diputado Grille, creo que él hizo una apreciación muy importante respecto al Interior y es el tema de que tiene que haber políticas de mediano y largo plazo al camino trazado. Como caminos a seguir pero independientemente del rector de turno o, incluso, de los gobiernos de turno.
- Así como se habla de políticas de Estado para Relaciones Exteriores, para la enseñanza en general, ¿es eso lo que usted piensa? Exacto. Yo pienso que tiene que haber… Pero no lo digo porque yo esté en el Interior. Yo creo que tendría que haber una política de mediano y largo plazo a nivel nacional, en Montevideo - obviamente - y en el Interior. Y digo esto porque a veces el temor que a uno le da (no lo digo tampoco por la creación de la UTEC), es que estas políticas sean “de turno” y como hay gente que le pega a la Universidad de la República, es muy fácil pegarle a políticas de turno, porque son criticables, porque tienen sus errores y tienen sus aciertos. Me preocupa que esta sostenibilidad en el tiempo sea un punto crítico en el futuro. Creo que para eso tendría que crearse, sí, así como se está haciendo muy bien con la creación de la UTEC, se tendría que crear un programa de colaboración conjunta en el mediano plazo entre la UTEC y la UDELAR, por ejemplo. Y también un programa de desarrollo que sea sostenible en el tiempo y que no dependa de que el gobierno de turno y el rector de turno quieran o no quieran algo. Porque - y lo que voy a decir es comprobable - ya pasó en el pasado mediano y reciente, de que la descentralización en la Universidad fue tan discontinua, que llevó a que grupos quedaran colgados en el tiempo, sin tecnología, sin apoyo financiero, con formación de recursos humanos a medio camino, en el Interior. Porque el rector de turno no tenía como prioridad al Interior. Tenía como prioridad a Montevideo, por las razones que fueran en ese momento. Entonces se peligra, porque si no hay una continuidad, todo lo que está armando y lo que se va a armar - e incluyo a la UTEC en esto- tiene un riesgo.
- Pero entonces, ese debate lo tienen que dar ustedes, en la Universidad. - Creo que sí. Y a nivel nacional, y que el gobierno nacional debería hacerlo, también.
- ¿Cómo es la relación de ustedes con los políticos de la zona? - Tenemos una relación muy buena. Yo estuve leyendo - cuando se votó la UTEC - algunas de las intervenciones y llama la atención la desinformación que hay respecto a lo que la UdelaR está haciendo en el Interior, siendo que la Universidad en varias instancias informó y viene mostrando números de lo que se está haciendo. A mí esto, personalmente, me llama la atención.
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