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Artigas, ausente en las aulas
Por Raúl Legnani Urumex80@gmail.com
Cuando se creó el Grupo de Convergencia Democrática de Uruguay en México, en momentos que la dictadura asolaba nuestro país, con la intención de encontrar la fuerza del Frente Amplio y de los sectores progresistas del Partido Nacional y Colorado, hubo que definir, entre otras cosas, el logotipo y la consigna central.
Sin muchos ensayos el logotipo fue elaborado por Carlos Palleiro, el primer artista gráfico que le puso colores a la cara de Lenin a nivel mundial. Como tampoco hubo dudas de que la consigna expresara el pensamiento de José Artigas. Fue así que surgió la idea de escribir debajo del logo: “Unión caros compatriotas y estad seguros de la victoria”, propuesta que tuvo el apoyo unánime de los integrantes de la CDU.
Pero esa unanimidad, no pudo impedir unos minutos de fina ironía. Fue cuando Carlos Martínez Moreno dijo que se oponía a esa frase porque no era de Artigas, sino que pertenecía al Fidel (1001), que había sido en la década del 60 el principal propagandista del pensamiento artiguista. Aunque no el único.
Con ese gesto, Martínez Moreno, nos estaba diciendo que Artigas era recuperado de la historia gracias a la izquierda uruguaya, que lo había sacado del bronce y del mármol, para que volviera a recorrer los caminos de la patria, junto a los más desposeídos.
Los historiadores Lucía Sala de Tourón, Julio Rodríguez, Carlos Machado, Vívian Trias y Pivel Devoto, entre otros, fueron los orfebres de aquella construcción histórica de esa personalidad que nos marcó a los orientales, aunque aún no sepamos por qué supo construir un cuerpo de ideas profundamente radicales para la época, por cierto muy ajenas a los independentistas que seguían creyendo en la monarquía que hoy se cae a pedazos en España, como lo fueron José de San Martín y Simón Bolívar, entre otros.
Hoy se están recordando los 200 años de las Instrucciones el año XIII, en la que Artigas presentó su “programa” democrático, federalista y de justicia social. Lo que luego complementaría con el Reglamento de Tierras, una especie de reforma agraria de acuerdo a la época, mucho antes que lo hiciera Emiliano Zapata en 1910, en México.
Si bien el presidente José Mujica le ha dedicado tiempo y pensamiento al aniversario de las Instrucciones, si bien el parlamento ha sido sensible al recordatorio, en las aulas de Primaria y Secundaria - , mucho menos en la Universidad de la República-, no se está viviendo el tema, porque no hay una planificación al respecto para involucrar al estudiantado. Es una lástima, tanta desidia.
*Maestro y periodista
Columna publicada el 8 de abril en La República
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