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El peligro es el piñón fijo
Por Raúl Legnani Urumex80@gmail.com
“La bicicleta de piñón fijo o fixed es una bicicleta por lo general monomarcha que no tiene piñón libre, lo que significa que no tiene punto muerto - los pedales están siempre en movimiento cuando la bicicleta esté en marcha.
Esto significa que no puedes dejar de pedalear ya que, mientras la rueda trasera gire la cadena y pedales girarán siempre juntos. Una bicicleta de piñón fijo no tiene cambio de marchas o, mejor dicho, sólo tiene una”.
Esa es la definición de pinón fijo que todos podemos leer en Wikipedia o en otro diccionario. ¿A qué viene todo esto, cuando mis opiniones son, por lo general, de carácter político? Veamos.
La izquierda coaligada en el Frente Amplio, tiene por delante la necesidad de discutir el programa para los próximos 30 años. En medio de ese debate aparecen los más moderados y los más radicales. Unos quieren ir más queditos, otro más rapiditos.
El ministro de Economía Fernando Lorenzo se ha expedido sobre este escenario polémico, diciendo que algunos planteos que surgen desde la propia izquierda, están un poco apresuraditas. "Lo que no se puede hacer es plantearse una agenda a toda velocidad", dijo el secretario de Estado, ante un planteo del ministro Daniel Olesker, quien tiene zonas de contacto con grupos importante de la dirigencia del PIT-CNT.
Ahora, ¿las diferencias son solo por un asunto de velocidad para realizar los cambios o tiene que ver con la forma de acumular fuerzas para realizar los cambios de fondo?
Soy de los que creen, que está todo mezclado. Me parece bien que Olesker plantee una mirada superadora del capitalismo, pero a la vez creo que hay que ser rigurosos en el momento de definir en qué momento se puede definir si se está o no ante la posibilidad de salirse de la construcción histórica del capitalismo desigual y dependiente.
A la vez creo que el peligro para las fuerzas progresistas uruguayas no es la velocidad de los cambios, sino que el peligro sea que “el pinón fijo” nos obligue a dar pedal porque si nos detenemos, saltamos en pedazos.
Recuerdo que los maoistas le decían a los tupamaros en la década del 60, en la Facultad de Medicina, que estaban subidos a un bicicleta con pión fijo, con el peligro de darse de cabeza contra la pared que tenían por delante, si es que no dejaban de dar pedal, pero que si dejaban igual iban a saltar en pedazos.
Por todo esto y por mucho más, todo debate sobre el programa tiene que tener presente que los cambios no se hacen en bicicleta con pinón fijo. Como decía Rodney Arismendi: la revolución no es como la avenida Nevsky en Leningrado, que es casi una línea recta. Hay pasos adelante y pasos atrás, como nos anunciaba Lenin.
*Maestro y periodista Columna publicada el 22 de abril en La República
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