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Sorribas un creador de Pintura, en el MAC
Por Nury Presno Lakuue*
Por estos días en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) se exhibe una muestra del pintor Freddy Sorribas. Desde el catálogo que se entrega en el Museo el crítico Miguel Carbajal expresa que “Sorribas se ha movido entre la abstracción y figuración”, aunque rápidamente advierte que, hace tiempo está atrapado por el “paisaje”. Estas observaciones casi académicas no son suficientes para contextualizar uno de los creadores uruguayos más singulares y multidimensionales. Donde sí podemos estar de acuerdo es que la “luz” es el gran sujeto de su pintura y a la vez límite de una “geometría puente durante siglos entre el arte, la ciencia y la tecnología”.
Esta antropología de un creador que reconoce entre sus maestros a los pintores uruguayos de los 60 y 70 (Llanos, Spósito, etc) no deja de ser una paradoja ya que la gestualidad de su pintura, contradictoriamente la convierte en una de las propuestas que proyecta juventud y optimismo, fenómeno muy escaso desde la pintura contemporánea uruguaya. Si de algo peca la propuesta es la imposibilidad de contemplar una retrospectiva del autor, ya que lo expuesto huele demasiado a pintura fresca, restándonos una línea comparativa que seguramente confirme lo afirmativo de este creador.
El catálogo documenta los múltiples reconocimientos que este pintor ha recibido en diversos escenarios uruguayos y extranjeros, sin embargo esta muestra y otras cercanas en el tiempo han estado lejos de adquirir la trascendencia que se merecen. Esto está hablando de un fenómeno patológico que viene expresándose, casi dramáticamente, en el campo de nuestra cultura y muy especialmente en las artes plásticas. Existe un responsable. El karma físico del Estado, a través de sus museos, que convierte en marginal, todo lo que no pasa por los límites de su territorio. Fenómeno residual, pero voluntario de un enfoque conservador, que irradia un burloteo nefasto. Por eso es loable y trascendente que un Museo privado en el centro de Montevideo acoja una producción de pintura de defininidas líneas e intensidad grafica y cromáticas, impregnada de un reflejo cultural de la impronta picassiana. Pintura donde la reiteración insinuada de puertas y perfiles femeninos permite imaginar una salida más lejos del espectáculo y más cerca de la hoy escasa fertilidad humanística.
La muestra invita a un necesario acercamiento a una de las expresiones del arte pictórico uruguayo contemporáneo que despliega una importante veta de la pintura que tiene raíces profundas que van desde Torres Garcia a esos innovadores sesentista que Sorribas reconoce entre sus maestros. Pero sobre todo permite el acercamiento a una pintura menos difundida pero no menos raigal, heredera de una tradición transformadora, contrapuesta a lo escénico y el ejercicio vacuo tan frecuente, que el uso reiterado del color y el manejo de la Luz permite inducir a la confusión de ser Pintura. Confundiendo lo que es, con lo que hacemos. “Imponiendo al objeto artístico una interpretación que omite su propia naturaleza” esencial, la de ser comunicación.
*Licenciada Uruguaya
Museo de Arte contemporáneo (MAC) 18 DE Julio 965 Piso 2
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