Cumbre de Cali
Alianza para el progreso con consecuencias geopolíticas
Por Antonia Yánez*

El pasado 23 de Mayo se realizó en Cali Colombia, la Cumbre Presidencial de la Alianza Pacifico y el Encuentro Empresarial. Este es el bloque de integración regional más importante emergente en sudamericana y el Caribe de hoy.

La Alianza Pacífico está integrada por Colombia, México, Chile y Perú, con un antecedente en abril de 2011, es constituido formal y jurídicamente el 6 de junio de 2012, con la suscripción de un acuerdo marco. En esta oportunidad se oficializó el ingreso de Costa Rica. El acuerdo constitutivo ya fue ratificado por los parlamentos de México y Colombia, está a la espera de ser aprobado por los Congresos de Chile y Perú. Son países observadores de la Alianza, Australia, Canadá, Costa Rica, España, Panamá, Guatemala, Nueva Zelandia, Japón y Uruguay. Con una vidriera de 18.600 kilómetros de costa sobre el océano Pacífico sus promotores más optimistas tienen la intención de participar del comercio con los países del Apec- China, Corea, Indonesia, Japón- entre otros.

Simultáneamente al encuentro de jefes de Estados se realizó un Foro Empresarial, al que asistieron 280 empresarios que intercambiaron información y pautas de cómo se podrán integrar a la Alianza Pacífico. En la realidad un número importante de estos empresarios ya tienen vínculos comerciales con los países asiáticos.
Una de las críticas que más reciben es que más del 70 por ciento del intercambio con Asia Pacífico está circunscrito a materias primas, que poco empleo generan.

Comercio e integración, servicios y capitales, la posibilidad de integrar las bolsas de valores, facilitación para el tránsito migratorio de personas de negocios, compras públicas y agencias de promoción, hacen parte de los frentes de trabajo fijados por la Alianza, que concentra el 35 por ciento de la población de América Latina y el Caribe (210 millones de habitantes), y cuya tasa de crecimiento estimada para este año es de 4,7 por ciento.

Según la agencia AFP desde Colombia “la Alianza del Pacífico se encuentra aún lejos de su meta de integrarse a los mercados de Asia. Esta apuesta es la correcta. La economía asiática va a representar para mediados de siglo la mitad del PBI mundial. Pero para que la integración sea exitosa se necesita de grandes esfuerzos en infraestructura y en educación por parte de los latinoamericanos", dijeron investigadores sociales.

La misma agencia señala que "La Alianza del Pacífico tiene un componente importante de geoestrategia política. A excepción de Nicaragua, los países de Centroamérica, que ya tienen un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, obviamente están interesados en unirse".

Según recoge el analista Arias Jiménez del periódico El Colombiano; “para Enrique Daza Gamba, director del Centro de Estudios del Trabajo (Cedetrabajo), la Alianza busca competir con otros bloques de países como el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), e insertar a la región en el contexto del libre comercio liderado por Estados Unidos y, en últimas, resucitar el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que se impulsó en 1994. (…) Sería un Alca distinto que podría llamarse Zona de Libre Comercio en la Cuenca del Pacífico, en la que Estados Unidos e incluso Brasil, estarían interesados".

Por su parte analizando el Foro integracionista de Cali, El País de Madrid, dice que; “Este bloque, formado por las cuatro economías de mayor crecimiento de la región, tiene también importantes consecuencias geopolíticas para el continente: frente a un Mercosur -integrado por Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y ahora Venezuela- estancado desde hace años, y ante las futuras negociaciones para el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en sus siglas en inglés), que impulsa EE UU, o en foros como la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde podrán llevar una posición común. Agregando al final del informe que “es probable que a la nueva zona de libre comercio creada por México, Colombia, Chile y Perú se sume pronto (…) Uruguay (que) es ya observador y tiene interés en entrar en la Alianza del Pacífico porque no tiene confianza ni en Argentina ni en Brasil. Si la Alianza tiene éxito va ser un reto para Brasil”. Dos modelos de desarrollo y de futuro a los que se enfrenta América Latina”.

Representando a Uruguay como observador participó en este evento el vicepresidente contador Danilo Astori, quien en reiteradas oportunidades ha dicho que; “Para Uruguay es un proyecto estratégico por la diversidad de oportunidades de comercio e inversión que abren sus integrantes y las relaciones que mantienen con el mundo”. Astori que en los pasillos de la cumbre fue indicado como el futuro Canciller uruguayo en un eventual gobierno del Dr. Tabare Vázquez a partir del 2015, subrayó concretamente; “Uruguay vino a demostrar su interés como país observador. Está dispuesto a llegar a los máximos niveles de cooperación que permita este estatus y seguir explorando la posibilidad de ser candidato a miembro pleno de esta alianza”, explicó Astori.

En el marco de la Cumbre de la Alianza del Pacífico, el Alto Representante del Mercosur Iván Ramalho afirmó al diario El País de Montevideo “que debe ser el bloque en conjunto el que negocie algo así y no Uruguay solo. Para nosotros es importante mantenernos unidos para que los beneficios que el bloque pueda traer sean para todos, no solamente para algunos”, afirmó Ramalho.

Recientemente Astori afirmó que el Mercosur tiene “una enorme cantidad de problemas” y sufre “una especie de parálisis”. A la vez que criticó las medidas unilaterales de Argentina y Brasil.

Desde el inicio de la concreción de la Alianza del Pacífico, en Brasil se la observó por diversos sectores gubernamentales e industriales con mucha desconfianza, en cuanto al objetivo “verdaderamente integracionista” de este bloque. Especialmente muchos diplomáticos brasileños señalan que el carácter de esta “integración” está fuertemente “limitada en flujo comercial que los países pueden participar, ya que son “son las multinacionales las que controlan y dirigen vastos sectores del comercio con los países asiáticos”. Además se observa críticamente el carácter confrontativo en el plano geopolítico con Brasil, que muchos sectores de los Estados participantes en la Alianza del Pacífico, tratan de imprimirle. La eventual simpatía con la que EE.UU. pueda estar proyectando en el rol de la Alianza en las futuras reuniones de la TPP o la OMC, también agregan más interrogantes que simpatías en importantes sectores de Itamaraty.

*Socióloga uruguaya

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